Ángel Font, director de inclusión social de la Obra Social de Caixa Catalunya - Noticias.com

Ene 1, 2010 | Noticias


R.V. / E.P.- La Obra Social de Caixa Catalunya ha presentado recientemente el Informe de Inclusión Social 2008, según el cual el riesgo de caer en la pobreza se distribuye de manera desigual durante la vida. ¿Cuáles son los colectivos de mayor riesgo?

Ángel Font.- Si en estudios anteriores habíamos identificado que el porcentaje más importante de hogares pobres eran aquellos que estaban formados por personas mayores, especialmente los formados por una mujer sola con una pensión baja no contributiva, en el estudio de 2008 este perfil se mantiene como colectivo con un nivel de vulnerabilidad más alto. Pero a él se le añade la franja de menores de 16 años, lo que denominamos pobreza infantil. En este caso, lo que estamos identificando es a niños que viven en el sí de familias pobres. Son familias normalmente jóvenes, monoparentales y con unos ingresos bajos.

R.V. / E.P.- La actual situación de crisis económica está agravando aún más la situación, ya que está dejando nuevos focos de pobreza sobrevenida, es decir, personas que hasta ahora no habían cruzado el umbral de la pobreza pero que ahora se ven obligadas a recurrir a la ayuda de la beneficencia. ¿Cuál es el perfil de estos nuevos pobres?

Ángel Font.- El umbral de la pobreza es una terminología estadística que nos permite contar a partir de cuando podemos hablar de pobreza. Pero el concepto de pobreza es mucho más complejo que una simple cantidad económica porque hay muchas dimensiones de la pobreza. Hay una dimensión de acceso al mundo laboral, de vivienda, de salud, educativa, etc. Cuando medimos la cantidad, es cuando aparecen los umbrales. Básicamente lo que está apareciendo es el comportamiento dual que antes comentábamos: personas mayores con pensiones bajas y la pobreza infantil.

R.V. / E.P.- Los dos extremos del ciclo vital…

Ángel Font.- Sí, pero también está apareciendo el perfil de jóvenes que, aunque están trabajando, se encuentran en un nivel de precariedad y de salarios bajos y, por tanto, sus ingresos no les permiten superar el umbral de la pobreza. Es decir, para una persona que viviera sola el umbral de la pobreza en España estaría alrededor de los 600 euros al mes. Por tanto, están apareciendo personas con niveles de ingresos bajos, y aquí nos referimos a los “mileuristas” y a los “submileuristas”, que conllevan nuevos perfiles de pobreza.

R.V. / E.P.- ¿Con un trabajo y formando parte de la estadística de la pobreza?

Ángel Font.- Sí, es algo que no había sucedido hasta hace unos diez años en nuestro país. Hoy ya encontramos este fenómeno llamado el “working poor”, es decir, pobreza con trabajo y esto se debe a las distancias que se han establecido entre ricos y pobres.

"En España son las familias las que están ofreciendo el nivel de protección que en otros países ofrece el Estado "

R.V. / E.P.- El informe también pone de manifiesto que existen riesgos de exclusión económica para los jóvenes en edad de emanciparse. ¿A qué se debe?

Ángel Font.- Es cierto que hay riesgos, pero también es cierto que cuando comparamos la situación de España con la del resto de países de la Unión Europea esta es la franja de edad con niveles de pobreza más bajos en nuestro país y esto no es así porque en España haya un nivel de protección especial para este colectivo, sino por el fenómeno de la emancipación tardía. Lo que está ocurriendo es que son las familias las que, ante el nivel de desprotección de estos jóvenes, están aumentando su protección permitiendo que se alargue la edad de emancipación. En este sentido, el estudio hace el siguiente ejercicio teórico: suponiendo que todos los jóvenes de entre 25 y 35 años se emancipasen hoy, la mitad de ellos serían pobres.

R.V. / E.P.- Los jóvenes que lo lean no tendrán ya nunca más ganas de irse de casa…

Ángel Font.- Esto sucede en otros países europeos, pero lo que no ocurre es el fenómeno del retraso de la emancipación. Por tanto, en España son las familias las que están ofreciendo el nivel de protección que en otros países ofrece el Estado en forma de subsidios o políticas de protección específicas. Vivimos en un país del sur de Europa y tenemos un comportamiento a nivel de política social muy parecido a Italia, Grecia o Portugal.

R.V. / E.P.- Dicho así, ya suena a malas noticias.

Ángel Font.- Lo que ocurre es que en este tipo de países tradicionalmente la función protectora se ha hecho mayoritariamente desde la familia. En cambio, en los países del norte de Europa, la función de protección la ha asumido el Estado.

R.V. / E.P.- Y hoy las familias han cambiado mucho…

Ángel Font.- Exacto, en estos momentos, la familia está cambiando radicalmente. Esta transformación está provocando que la función protectora de la familia se esté reduciendo y, en cambio, el Estado aún no ha llegado a asumir esa función.

R.V. / E.P.- El Gobierno de Zapatero insiste que, pese a la crisis, va a seguir aumentando el gasto en política social. ¿Hacia dónde debería orientarse ese gasto para reducir la pobreza o, como mínimo, frenar su avance?

Ángel Font.- Es muy difícil analizar la pobreza solo desde la perspectiva de un presupuesto. La lucha contra la pobreza es una lucha a medio y largo plazo. Estamos hablando de que hay salarios bajos, pero porque muchas veces hay niveles educativos bajos. Mientras mantengamos indicadores como el de un 30% de fracaso escolar, es prácticamente imposible reducir el nivel de pobreza. A parte de esto, ¿dónde se debería poner el dinero? En el sistema de pensiones, en la protección infantil y en políticas de emancipación.




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