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Jueves 08 del Enero de 2009 — Actualizado a las: 18:04 PM
Agencias
Actualizada: 04/02/1999
Los teléfonos móviles o celulares han logrado perforar las estrictas medidas de seguridad de la prisión militar israelí de Meguido y sirven a los presos palestinos del Movimiento de la Resistencia Islámica (HAMAS) para comunicarse con el exterior.
Los presos, según informa EFE aludiendo a la prensa local, condenados en tribunales militares por delitos contra la seguridad, emplean esos aparatos para comunicarse con parientes, dirigentes del movimiento y sus correligionarios en otras prisiones, desvela hoy, miércoles, el diario "Iediot Ajronot". Al menos diez teléfonos fueron introducidos y ocultos en la cárcel, según fuentes palestinas de la ciudad autónoma de Naplusa citadas por el rotativo independiente de Tel Aviv. Los guardianes en Meguido, soldados y reservistas de la policía militar, efectuaron una búsqueda intensa la semana pasada en uno de los sectores de la cárcel, donde están prohibidos esos teléfonos, pero no pudieron hallar ninguno. En general, los aparatos son utilizados por la noche, tras el recuento de presos y el cierre de celdas, aunque también se emplean de día, con la asistencia de presos que vigilan para que quienes los usan no sean descubiertos por los guardianes. También en la prisión de Naplusa, bajo control de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), los presos de HAMAS -el principal grupo de oposición al Gobierno de Yaser Arafat- cuentan con "al menos uno de esos aparatos para casos de urgencia", dijeron las fuentes. El portavoz de las Fuerzas Armadas de Israel, el coronel Oded ben Ami, informó de que los encargados del establecimiento penal en Meguido los buscan celda por celda y con instrumentos para la detección de metales al revisar a los visitantes. El teléfono móvil, considerado poco menos que una "plaga" en Israel, donde lo distribuyen tres empresas entre sus seis millones de habitantes, también se ha convertido en un instrumento vital de comunicaciones para los soldados israelíes. Los números telefónicos de los presos de HAMAS son conocidos por periodistas palestinos a los que pueden informar de lo que acontece en la cárcel. En la prisión de Meguido tienen al menos un cargador de electricidad para las pilas. La información acerca de los teléfonos móviles en esa cárcel coincide con otras en poder de los servicios de seguridad israelíes acerca del dispositivo del que se vale HAMAS para sus atentados contra este país, indica el diario. En octubre último, cuando fuerzas israelíes eliminaron a los hermanos Imad y Adel Auadalá, supuestos militantes de los Batallones de Azedín al Kasem, el brazo armado de HAMAS, se informó de que parte de las células clandestinas de ese movimiento islámico reciben órdenes de sus jefes encarcelados. Uno de los más importantes líderes de HAMAS murió en 1995 al estallarle en el oído un teléfono celular cuando hablaba con su padres, residentes en una localidad de Cisjordania, desde su escondite en una localidad de la franja autónoma de Gaza. El teléfono que usó, con cincuenta gramos de dinamita sintética, se lo había facilitado un contratista de obras palestino y agente del Servicio General de Seguridad de Israel (Shin Bet), según las autoridades del movimiento islámico, decenas de cuyos activistas se hallan presos también en cárceles palestinas.