Un 45% de españoles en edad laboral cree que la mujer debe abandonar el trabajo al tener un hijo, según una encuesta
Redacción
Actualizada: 06/05/2005
El Instituto de la Mujer defiende la adopción del horario laboral europeo en España para facilitar la conciliación laboral y familiar
Un 45 por ciento de los españoles en edad laboral creen que las mujeres trabajadoras deben abandonar sus puestos cuando tienen un hijo, y casi una tercera parte consideran que tendrían que trabajar menos horas que los hombres para poder ocuparse más de las responsabilidades familiares, según se desprende de un estudio del Observatorio para la Igualdad de Oportunidades entre Hombres y Mujeres, dependiente del Instituto de la Mujer.
Actitudes cómo ésta, según explicó la directora general del Instituto, Rosa Peris, revelan que una de las barreras fundamentales para la corresponsabilidad de las tareas familiares y la compatibilización de trabajo y labores domésticas reside en la pervivencia de una tradicional asignación de roles e identidades sexuales, que atribuyen a la mujer el protagonismo en las tareas del ámbito privado, a pesar de su incorporación masiva al mercado laboral.
"El mercado laboral está diseñado por y para hombres y las mujeres ni queremos ni podemos ni debemos asumir esta doble jornada. Es una locura", afirmó durante la presentación de los resultados. Junto a la mentalidad de la clase trabajadora respecto a los roles sociales, está la de los empresarios, que siguen viendo la aplicación en sus compañías de medidas de conciliación "como un problema", en lugar de como una "oportunidad".
Así, un 41 por ciento de los responsables de personal de las empresas sostienen que la aplicación de medidas de conciliación supone una limitación de su competitividad, y tres de cada cinco entienden que las cuestiones de conciliación deben resolverse en el ámbito privado.
En definitiva, casi la mitad de la población (46 por ciento) opina que esta compatibilización es complicada o muy complicada, aunque lo piensan en mayor proporción las mujeres (51 por ciento) que los hombres (40,6 por ciento). Más difícil aún lo encuentran las mujeres ocupadas (54 por ciento) y en especial aquellas que tienen un hogar extenso (58,6 por ciento).
Tanto es así que hasta un 65 por ciento de los españoles estaría dispuesto a pagar más impuestos con el fin de obtener una mejora en los recursos de apoyo a las tareas familiares.
Peris señaló que una de las medidas que puede ayudar a mejorar la conciliación es la adopción de horarios laborales similares a los europeos, que no significan una reducción de jornada, sino una concentración más lógica y adaptada al modelo familiar actual, en el que trabajan ambos padres fuera de casa. "Hemos avanzado algo, pero la realidad cambia muy poquito", valoró.
LEY DE IGUALDAD ANTES DE VERANO
Otro aspecto fundamental, es a su juicio, es el trabajo de los agentes sociales en la negociación colectiva a fin de conseguir un cambio en la mentalidad empresarial. Nuevas medidas de conciliación, como también el permiso de paternidad individualizado, podrían ver la luz en el marco de la futura Ley de Igualdad que, según comentó, podría estar lista antes del verano.
Como complemento deben potenciarse cambios de actitud para evitar, por ejemplo, que los hombres dejen casi para el último lugar la compatibilidad con la vida familiar a la hora de elegir un trabajo, mientras que esta es una de las primeras características que buscan las mujeres. En el ámbito de la empresa hay que erradicar la idea que aún mantiene un 42 por ciento de las mismas de que las responsabilidades familiares limitan el rendimiento de las mujeres.
Las consecuencias de la persistencia de estas actitudes, tanto en la sociedad en general como en el mundo laboral, tienen como resultado que un 14,2 por ciento de las mujeres se han sentido discriminadas en procesos de selección de personal, más aún si tienen hogares monoparentales (20,9 por ciento).
En cualquier caso, todos parecen reconocer que estas dificultades repercuten en la educación de los hijos, y en mayor medida los hombres (63,9 por ciento) que las mujeres (56,8 por ciento). Pero también son los varones en mayor porcentaje (51 por ciento frente a un 44 por ciento de mujeres) los que creen que la adopción de medidas de conciliación en la empresa provoca conflictos laborales.
A pesar de todo ello, las mujeres desean seguir incorporándose al mercado laboral, dado que hasta un 66,5 por ciento de las amas de casa que todavía no lo han hecho manifiestan su voluntad de contar con un trabajo remunerado. Pero una vez llegan al mundo laboral, sólo un 42 por ciento de los trabajadores reconocen haber hecho uso de alguna medida legislativa de conciliación, y los que las adoptaron manifestaron haber tenido consecuencias negativas (5,9 por ciento de hombres y 11,2 por ciento de mujeres).
Esto se explica si se tiene en cuenta que sólo una de cada cinco empresas contemplan en su convenio colectivo un reconocimiento a las medidas de conciliación. Hasta tal punto se dan estas dificultades que casi un 30 por ciento de las mujeres acaba por abandonar el mercado laboral, frente a un 12 por ciento de los hombres. Pero además, las mujeres lo hacen en un 42 por ciento de los casos para cuidar a sus hijos.
En el ámbito privado, es revelador el que los varones estén más dispuestos a compartir tareas en el cuidado de los hijos, al que las mujeres dedican cuatro horas y los hombres dos. Mucho menos dispuestos están a compartir las labores domésticas (las mujeres dedican cuatro horas frente a 1,3 horas de los hombres).