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Viernes 09 del Enero de 2009 — Actualizado a las: 09:33 AM
Redacción
Actualizada: 11/01/1999
La Policía Judicial (PJ) portuguesa intenta identificar al responsable de la línea de teléfono móvil "Orgullo Blanco", que difundía mensajes racistas y que fue silenciada por orden judicial el pasado 30 de diciembre, informa hoy, sábado, el diario lisboeta "Público".
Aunque fuentes del Ministerio del Interior dijeron que se investiga un sospecho, la PJ reconoció a dicho periódico que sus agentes todavía no han identificado al autor o autores de los mensajes grabados en el contestador. La propia empresa telefónica reconoce que será muy difícil identificar al propietario del móvil porque es una aparato que se carga con una tarjeta en cualquier cajero automático por lo que no existe registro de facturas. No obstante, el Ministerio afirmó a "Público" que el responsable del número telefónico ya está identificado y que la voces que se oyen en la grabación con consignas como "viva la raza blanca, viva Portugal" son de jóvenes "cabezas rapadas". La misma fuentes aseguró que el propietario del teléfono está vinculado a un grupo violento de hinchas de un club de fútbol de Lisboa, que no identificó, por lo que las investigaciones se centran en las peñas radicales que frecuentan los estadios lisboetas. La línea telefónica "Orgullo Blanco" comenzó a conocerse en Lisboa en octubre pasado por medio de panfletos y adhesivos distribuidos por toda la ciudad. El contenido de los mensajes como el método utilizado, según las autoridades, indicaba que los autores eran conscientes de su actividad delictiva y originó la intervención formal de la fiscalía, así como una interpelación al gobierno de dos diputadas del minoritario partido "Os Verdes". Después de la intervención de las parlamentarias, el grupo incluyó otro mensaje en el contestador que las acusaban de mentirosas y de ser "mujeres verdes por fuera y rojas por dentro". Los responsables de la "línea telefónica políticamente más incorrecta de Portugal", como se escuchaba al principio de la grabación, pueden se acusados de discriminación racial, castigado con uno a ocho años de prisión, y de asociación para delinquir, sujeto a una pena de hasta cinco años de cárcel.