Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Jueves 08 del Enero de 2009 — Actualizado a las: 18:04 PM
Agencias
Actualizada: 12/09/2002
La relación entre la nicotina y las apneas, clave en un proceso cerebral que puede llevar al bebé a dejar de respirar.
La nicotina transmitida por una mujer fumadora al feto durante el embarazo puede provocar una disminución duradera de la eficacia de los reflejos respiratorios del bebé, lo cual aumenta el riesgo del síndrome de la muerte súbita, según un estudio dirigido por investigadores del Instituto Pasteur de París. "Las mujeres que fuman cuando están embarazadas impregnan a sus hijos de nicotina, lo que desencadena dificultades respiratorias que pueden provocar la muerte súbita", explicó el director del estudio publicado por la Academia de Ciencias Estadounidenses, el profesor del Instituto Pasteur Jean-Pierre Changeux. El investigador y su equipo han medido la respiración y la capacidad para despertarse de ratones normales y de otros modificados genéticamente para quitarles una porción del receptor cerebral nAChR, una molécula sobre la que se fija la nicotina. Los ratones han sido observados en diferentes situaciones con más o menos oxígeno, lo cual favorece las apneas del sueño. Los investigadores observaron que los ratones normales reaccionan mejor a la falta de oxígeno que los otros. Por contra, los ratones modificados genéticamente no manifiestan ninguna alteración ante una inyección de nicotina, al contrario que los ordinarios, que presentaban una alteración de sus reflejos vitales frente a la falta de oxígeno. Según este estudio, la interferencia de la nicotina en algunas células del cerebro de un recién nacido, que regulan los reflejos respiratorios destinados a prevenir que se deje de respirar durante el sueño, aumenta el riesgo de que sufra la muerte súbita, lo que pone de relieve los efectos nefastos de fumar durante el embarazo. La nicotina trasmitida al feto por la sangre bloquea de forma duradera el sistema que permite reaccionar contra la falta de oxigeno, según el estudio. Por ello, los especialistas aconsejan a las mujeres que quieran tener un hijo que dejen de fumar antes de quedarse embarazadas para vivir la gestación sin estrés por la falta de nicotina. Para evitar la muerte súbita, provocada a veces por factores genéticos, los especialistas recomiendan además recostar a los bebés sobre sus espaldas en un colchón duro, no arroparles demasiado, no caldear la habitación a más de 19 grados y no fumar en presencia de los pequeños. El estudio del Instituto Pasteur ha sido elaborado en colaboración con el hospital Robert Debré de París y el Instituto Karolinska de Estocolmo