Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Viernes 03 del Julio de 2009 — Actualizado a las: 17:36 PM
Jose Daccach
Actualizada: 13/12/2005
Se ven avances tecnológicos fincados sobre la conexión a internet, sin embargo los niveles de penetración de la conectividad a la red son muy precarios, y no se ve a corto plazo medidas de choque para resolver esta brecha.
Las tecnologías avanzan a ritmos vertiginosos, y el 2005 no ha sido la excepción. Se ven avances tanto en proceso de miniaturización, de portabilidad, de conectividad, de velocidades de transmisión y de tecnologías que pretenden hacer más fácil la vida a quien requiera o haga uso de la información y/o la tecnología.
La gran mayoría de avances y desarrollos se fincan en las facilidades que la Internet brinda en cuanto a ubicuidad, desarrollo, y posibilidades de conexión, sin embargo pareciera que hubiéramos saltado mentalmente o con el deseo, desde un mundo desconectado de hace unos cuantos años, a un mundo utópicamente totalmente conectado. Quisiéramos saltar ese puente sin tener que transcurrir todos los esfuerzos que conlleva realmente tener índices de penetración del 100% del acceso de todos a la Internet y sus servicios.
En pocos países del mundo desarrollado, la penetración alcanza limites superiores al 70%, no tanto porque no se tenga acceso a la conexión, sino porque el otro 30% realmente no le ve uso a la conexión, o piensa que ya estas tecnologías son "para otras generaciones". En la mayoría de países de América Latina la penetración no supera el 20% en los países más avanzados, y en otros si acaso se tienen cifras de un solo dígito, como gran proeza.
Se hacen esfuerzos para combatir las barreras de conectividad: el acceso a un computador, y la capacitación para acceder a la información. Sin embargo, poco o ningún esfuerzo se hace, en la mayoría de los casos, para proveer una conexión de banda ancha, alambrada o inalámbrica, con bajos costos, o tendiente a cero. Recientemente se anunciaron una lista de ciudades consideradas como pioneras en el uso de la Internet inalámbrica de acceso gratuito, sin embargo son esfuerzos aislados. En ciudades como Santiago de Chile, se tiene acceso gratuito a las redes públicas de datos, por banda ancha, y en forma inalámbrica. Esfuerzos en ciudades así, tendientes a reducir las barreras del acceso a los PC, garantizarán la posibilidad de conexión. En otras latitudes, donde la conectividad tiene también su costo incorporado se hace más difícil.
Se tiene un problema de esos de difícil solución. La infraestructura para proveer banda ancha inalámbrica aunada con la posibilidad de movimiento, que es realmente lo mínimo que un usuario hoy requeriría para poder sacar provecho de todos los avances en las otras tecnologías, es bastante costosa. Una empresa privada que incursione en este negocio debe hacerlo por rendimientos a muy largo plazo, por demás inciertos. La conectividad tiende a una comoditización, cada vez con más ancho de banda, y cada vez a menor costo, por lo que se hace difícil diluir los costos de instalación a largo plazo.
Adicionalmente, los servicios sobre las redes de conectividad, además de la conexión en si misma, están altamente regulados en algunas latitudes, como en Colombia donde se dificulta a una empresa generar ingresos por llamadas mediante tecnologías VoIP a menos que tenga licencias de llamadas de larga distancia. La posibilidad de ofrecer servicios sobre las redes, generando ingresos de interés, podrían ser la clave para la extensión de la conectividad a todos los rincones de todos los países. Servicios como el correo electrónico y el alojamiento se sitios Web, alguna vez motor de las infraestructuras, pasan a ser también parte de ese servicio esperado y gratuito.
Se requiere la liberación de servicios que permitan a quienes provean el servicio encima de la conexión, generar ingresos importantes en forma masiva, que a su vez permitan pagar por la infraestructura y subsidiar el valor de la conexión. No sería tan descabellado pensar en modelos económicos que permitieran simular el de la publicidad en los medios de comunicación, que son en realidad quienes pagan por las producciones y los contenidos, ajenos al bolsillo del usuario final.
Llegar a niveles de conectividad que permitan explotar todas las ventajas de la red, y generar desarrollo sostenible, requiere de medidas de choque que permitan en muy corto tiempo, reducir la barrera de entrada a la conectividad, no solo en los equipos, sino en la conexión misma. Los gobiernos tienen alta inherencia en este problema, pero también los empresarios deben generar modelos de negocio creativos que permitan entregar conectividad en forma gratuita, a costa de un poco del margen de sus productos servidos en la red.
(C) 2005 J.C.Daccach T.