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Marta Garijo Abajo
Actualizada: 14/06/2005
El Acuerdo de Bolonia pretende crear un Espacio Europeo de Educación Superior en el 2010.
Estas últimas semanas las noticias sobre el acuerdo de Bolonia se amontonan en las páginas de los periódicos. El Espacio Europeo de Educación Superior es motivo de debate. Hace unos días la polémica surgió debido al proyecto de supresión de la carrera de Humanidades, la conversión de Historia del Arte en una especialización de la carrera de Historia y la simplificación de las Filologías en cuatro únicas ramas. Todo ello dentro del marco del proceso hacia la convergencia hacia un espacio de educación superior común. Además, un manifiesto firmado por profesores universitarios contra el camino que está siguiendo este proceso será presentado a la Ministra de educación.
El proceso de Bolonia comenzó su camino en 1998 cuando el 28 de mayo varios estados europeos firmaron la declaración de la Sorbona. Así, al año siguiente, el 19 de junio, treinta estados europeos rubricaron la Declaración de Bolonia. Entre ellos había no sólo los países de la Unión Europea, sino también miembros del Espacio Económico Europeo y estados que forman parte del continente, sin estar dentro de ninguno de los grupos anteriores.
La declaración de Bolonia además de sentar las bases de este espacio de educación común, estableció seis objetivos básicos:
Adaptación a un sistema fácilmente legible y comparable de títulos. Para lo cual se estableció el Suplemento de Diploma, un documento que facilitaría el reconocimiento de los estudios cursados. Creación de dos ciclos principales, los de grado (undergraduated) con una carga lectiva de entre 180 y 240 créditos y los de posgrado (graduated), entre 60 y 120 créditos. El primero hace referencia a aquellos estudiantes que estudian lo que ahora se conoce como licenciatura. El segundo término acoge a todos aquellos programas de posgrado, ya sean, master o doctorados. Creación de un sistema de créditos válido para todos los países. Promoción de la cooperación Europea en materia de educación superior. Promoción de la movilidad de estudiantes y de profesores dentro de este espacio común. Énfasis del desarrollo curricular que complete la formación del alumno. Praga, Berlín y BergenEstos objetivos que permitirían la creación de este espacio de educación tienen como fecha límite el 2010. Para ello y para ir controlando los pasos que se daban se han ido realizando diversas reuniones entre los ministros de educación. De esta forma en mayo del 2001 fue Praga, en el 2003 Berlín y este año has sido Bergen (Noruega.) En Praga tres países más: Croacia, Chipre y Turquía se unieron a este proyecto. Además, se añadieron tres objetivos a la lista anterior. De esta forma se hizo hincapié en la formación continua, en el compromiso por parte de los estudiantes y en la creación de un sistema europeo que fuera competitivo frente a otros sistemas mundiales. En la conferencia de Berlín se realzó la importancia del doctorado como proceso educativo y la formación de jóvenes investigadores.
Este año los ministros de Educación se han reunido en Bergen los días 19 y 20 de mayo con el objetivo de seguir planificando esta estrategia común. Así, se dio seguimiento a las diferentes situaciones en las que se encuentran los países participantes.
Por su parte España se encuentra todavía en proceso de adaptación, tanto en la elección de la carga lectiva que tendrán las licenciaturas como en el proceso de adaptación del sistema de crédito. Mientras algunas universidades siguen desde hace unos años este sistema, otras se rigen con planes antiguos, como la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid que sigue un plan de estudios de 1953.
Retos que hay afrontarEl objetivo final de esta creación de un espacio de educación común pretende facilitar el flujo de profesionales y estudiantes entre los países que forman parte de este espacio. El problema aparece cuando estas reformas no son llevadas a cabo con la suficiente eficacia.
Uno de los problemas de este proceso es el de la financiación. Es necesario un plan estructurado para asumir los gastos que se produzcan durante el proceso de adaptación del sistema propio al europeo. Si no se cuenta con un presupuesto claro esta reconversión acabará en un fracaso. Además, la falta de financiación puede crear una especulación con la educación, haciendo que las empresas privadas se beneficien de la carencia de una educación de calidad y convirtiéndose ésta en un privilegio para unos pocos.
Por otra parte sería deseable un cambio de sistema de aprendizaje. La simple memorización de apuntes debería tornarse en una educación más práctica. Pero no hay que olvidar que esto se intentó hacer en la ESO y ahora estamos viendo cuales son los resultados, por lo que volvemos, al tema de la financiación.. Si no existe un presupuesto que permita la creación de clases con menor número de alumnos la reforma no sería posible. La discusión de temas, la realización de actividades prácticas en clase y el diálogo como forma de aprendizaje son actividades que unidas a la memorización de aspectos clave ayudarían a formar a los futuros profesionales. Pero para ello es necesario contar con clases con un número reducido de alumnos.
La movilidad es otro de los puntos clave de este espacio común. Dentro de este punto hay que tener en cuenta dos aspectos. Por un lado, la creación de becas que ayude a los estudiantes en su periodo de estancias en el extranjero. Por otro, el énfasis en el aprendizaje de idiomas dentro de los planes de estudios. Porque aunque todas las condiciones se cumplan si el alumnos o el profesor no saben el idioma del país receptor, ¿cuál es el sentido de esta movilidad?
El Espacio Europeo de Educación Superior será en un futuro una pieza clave, tanto dentro de la Unión Europea, creando una seña de identidad propia, como de cara al exterior, creando un sistema competitivo con los demás existentes. Pero para que estos objetivos se cumplan es necesario tener un cuidado especial en la adaptación del sistema europeo a cada país, teniendo en cuenta las peculiaridades propias y los criterios que se deben seguir.