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Viernes 03 del Julio de 2009 — Actualizado a las: 17:36 PM
Emil Domec
Actualizada: 25/07/2005
La Fundación Cardiológica Favaloro y su Universidad en Buenos Aires realizó una investigación con sus profesionales de un equipo de ingeniería biomédica con 100 pacientes hipertensos para comprobar la eficiencia de un software desarrollado por bioingenieros de dicha universidad para conseguir evaluar el comportamiento de las paredes de las arterias enfermas por la hipertensión y de un fármaco antihipertensivo en uso frecuente.
La investigación llevada a cabo fué publicada en el Journal of Hypertension en junio pasado y presentado el trabajo durante el XXV Congreso Europeo de Hipertensión llevado a cabo en Milán, Italia. El Dr Ramiro Sanchez, jefe de la sección de Hipertensión Arterial de la Fundación Favaloro en Baires, indicó que el tratamiento llevado por pacientes hipertensos no solo se limita a bajar la presión, sino establecer que ocurre en la intimidad de la pared arterial, evaluando además los resultados farmacológicos con distintos tipos de medicamentos ya que no todos actuán de la misma manera con cada paciente. En ésta oportunidad se probaron los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA) una droga muy utilizada por los hipertensos. Se confirmó que la IECA tiene un efecto benéfico sobre el tejido arterial en la pared de la arteria mejorando la circulación con la ayuda de disipar la energía que se produce en el interior de las arterias del hipertenso, consiguiendo proteger su pared arterial por la penetración de la droga dentro de la pared arterial, evitando la hipertrofia se sus fibras arteriales. Las grandes arterias como la carótida, femoral y aorta y las fibras del músculo liso cumplen una función amortiguadora en trasmitir la onda pulsátil constante y pareja con la que viaja la sangre a través de los tejidos, así opina el ingeniero biomecánico Ricardo Armentano, decano de la Universidad Favaloro, indicando de que manera las arterias son capaces de disipar o transformar la energía. Ésta teoría llamada "damping" por Armentano nos hace pensar en las fibras del músculo liso, esos amortiguadores de la hipertensión se transforman para disipar más energía, pero al hacerlo se engrosan y hipertrofian, concluye. Hasta en personas normales después de los 30 años ésta presión pulsátil que somete a las paredes arteriales provoca un proceso de desgaste y fatiga y la persona padece un fenómeno de hiperpulsabilidad, agrega el Dr Sanchez, aumenta el gasto cardíaco perdiendo la capacidad de amortiguación que acompañan a la onda de pulso, ocurre entonces que las paredes arteriales se enferman y endurecen. Al perder elasticidad, adquieren rigidez y disipa mal la energía del gasto cardíaco, la onda pulsátil viaja muy rápido y eleva la presión que puede conducir a una disfunción ventricular con una progresiva insuficiencia coronaria, aclara el Dr Sanchez. Es importante conservar paredes arteriales elásticas y amortiguandoras y aún en caso de existir un ateroma (placa de grasa ) que obstruya parte de la arteria, si sus paredes son flexibles se puede mejorar la obstrucción y permitir el flujo sanguineo. El Dr Armentano agrega que el método es un recurso no invasivo y sencillo; se utiliza un manómetro y un tonómetro para medir la presión puntual en las paredes arteriales, y un ecógrafo de alta resolución que mide las pulsaciones de la arteria carótida y con un software especial se analizan las informaciones obtenidas como el nivel de rigidez, espesor, diámetro y estado de las paredes arteriales. Con éste método pueden diagnosticarse alteraciones precoces que no ofrecen síntomas previos y además se puede medir precozmente para conocer su engrose o falta de amortiguación arterial para diagnosticar anticipadamente la enfermedad en grandes poblaciones con afecciones arteriales en forma sencilla y de bajo costo. ADNpress y La Nación