Camps pasa de estar a punto de ser expulsado de la sala a leer un libro sobre el Santo Job

Ene 21, 2012 | 20minutos


Camps pasa de estar a punto de ser expulsado de la sala a leer un libro sobre el Santo Job

Camps afrontó sus primeros días de juicio con tranquilidad y saludando tanto a algunos periodistas como a los afines que se desplazaron hasta el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) para mostrarle su apoyo.
No obstante, el cansancio y la manera de conducir el juicio del magistrado presidente del jurado, Juan Climent, pronto comenzó a pasarle factura, y el día 27 de diciembre, en la tercera semana de vista, estalló. Fue en el momento en el que el magistrado estaba declarando impertinentes varias preguntas que formulaba su letrado, Javier Boix, a ex altos cargos y funcionarios de la Generalitat.
En concreto, Climent declaró impertinentes todas aquellas preguntas relativas a las adjudicaciones a Orange Market, puesto que recordó que en este procedimiento no se juzgaban estos hechos. Las consideraciones del magistrado enfadaron a Camps, quien se puso a hacer gestos y comentarios, un comportamiento que obligó a Climent a pedirle en un primer momento que guardase silencio, y al no hacerlo, a advertirle: "Señor Camps, guarde silencio o lo tendré que sacar de la sala. Si quiere hablar en privado con su abogado, hágalo despacito y que no lo oigamos nadie".
Al día siguiente Camps recibió otra 'regañina' de Climent, también cuando éste declaró impertinentes la mayoría de preguntas formuladas por su abogado a la que fue secretaria autonómica de Turismo en relación con las adjudicaciones de contratos a Orange Market. En esta ocasión, el juez le dijo: "Señor Camps, haga el favor de no hacer gestos a nadie y menos al testigo. Está usted ahí detrás pero le veo".
En esta misma jornada, Climent le volvió a llamar la atención, con lo que decidió cambiar de sitio a los acusados para poder verlos mejor, puesto que hasta ese momento se encontraban justo detrás de sus abogados y éstos les tapaban. A partir de este momento, Camps y Costa permanecieron una fila detrás de sus letrados pero desplazados hacia la derecha.
Pasaron varios días y parecía que Camps se había tranquilizado, pero ya en enero, el día 9, Climent le amonestó mientras declaraban ante el tribunal dos policías de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (Udef): "Señor Camps, ¿quiere dejar el móvil por favor? No me haga interrumpir otra vez", le indicó. Y al día siguiente más de lo mismo, pero por hacer gestos.
Tras estos toques de atención, Camps pasó a estar más relajado y tranquilo, e incluso en la sexta semana se llevó un libro sobre el Santo Job escrito por el antropólogo francés René Girard. En concreto, en este texto se analiza la historia la historia de Job en la Biblia y de cómo, tras perderlo todo, fue repudiado por los suyos. Asimismo, hace varias referencias al 'chivo expiatorio'.
Al respecto, Camps siempre ha mantenido que el único delito que ha cometido ha sido el de trabajar por la Comunitat y que los medios de comunicación, jueces y fiscales se habían confabulado contra él. Hubo una última advertencia, el 19 de enero, cuando el letrado de la acusación popular, Virgilio Latorre, leía su informe y el magistrado advirtió al expresidente que a ver si se iba a terminar el juicio expulsándole de la sala. "Si no le interesa, piense en otra cosa", le pidió.
Frases más sonadas
El juicio ha estado plagado de frases célebres, algunas de ellas pronunciadas por Camps, quien en su declaración ante el jurado dijo afirmaciones como 'Supongo que mis conciudadanos querrán que vaya bien vestido' —en referencia a los trajes que tenía que comprarse—; o 'Al final, uno tiene que ajustarse al sueldo que tiene' —se refería a que compró trajes en Milano porque se los dejaban a mitad de precio—.
Por su parte, la contable de Forever, Raquel Vázquez, aseveró que un 'hacker' se había introducido en su ordenador y pudo enviarle correos y borrarle otros. "Esto lo ha podido hacer el 'hacker'. Ha podido hacer cualquier cosa", aseveró. En relación a estos correos, el informático dejó por escrito otra frase llamativa: "si firmo esto, marcho de cabeza al trullo".
Asimismo, una de las cajeras de Forever, María Calero, indicó entre sonrisas y de forma irónica su único encuentro con Camps en la tienda. Ella dijo sobre el expresidente: "me dio la mano, las gracias y se fue" sin pagarle.
El juez también ha soltado a lo largo del juicio diferentes frases que han provocado hilaridad. La primera, cuando se [...]


Lee la noticia completa en la fuente original (20minutos)

Etiquetas: provincias, sueldo, ajustarse, frases, sonadas, invadidos, climent, valencia, inquieten