- Fuente: Finanzas
De Guindos, FG, Fainé y Rato, protagonistas de la reforma financiera
No hay unanimidad entre los expertos sobre los efectos que pueda tener la reforma financiera. Existe un creciente sentimiento de que la reforma no vaya a cumplir el que debería su principal objetivo: lograr que la banca española recupere credibilidad en los mercados internacionales. Se piensa que desde que el ministro de Economía, Luis de Guindos, hablara en el Financial Times sobre una necesidad de provisiones de la banca española para cubrir sus riesgos inmobiliarios de 50.000 millones de euros, se ha ido perdiendo el foco del verdadero objetivo de la reforma.
Al fin y al cabo, los riesgos de la banca con el sector inmobiliario superan los 338.000 millones de euros y la cantidad adelantada por el ministro de Economía tan sólo representa el 15 por ciento de ello. Es cierto que se trata del mayor esfuerzo de provisiones que se exige a la banca, pero debería ponerse menos el acento en la cantidad exigida y más en el objetivo que se pretende. Se corre el riesgo de que, al igual que ha ocurrido con los test de stress, los informes sobre riesgo inmobiliario y las exigencias de la Autoridad Bancaria Europea (EBA), el esfuerzo que se va a exigir a los bancos no sirva para mucho y dentro de seis meses nos encontremos en la misma situación.
Existe, sin embargo, consenso entre los analistas sobre el hecho de que esta reforma va a significar un nuevo y decisivo impulso para la reestructuración del sistema financiero. Las nuevas necesidades de provisiones van a dejar en evidencia a algunas entidades que no tendrán más remedio que buscar el abrigo de otros bancos para poder responder a las exigencias. Esta reestructuración plantea un redimensionamiento de las entidades (no quedarán bancos con unos activos inferiores a los 100.000 millones de euros) y un cierto cambio en el poder de sus principales responsables porque a nadie se le oculta que el factor ?personal? es decisivo en muchos casos a la hora de posibilitar o impedir la realización de algunas operaciones. En este escenario destacan las posiciones que puedan adoptar algunos banqueros.
El primero de ellos es Francisco González (FG), presidente de BBVA y, según la impresión de todos, un banquero crecido en los últimos tiempos, tal vez porque es el que tiene el acceso más fácil a La Moncloa. FG deberá decidir sobre el papel que juega su entidad en esta próxima reestructuración y no parece dispuesto ni a actuar sobre dictado ni a [...]
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