"OPINIÓN: Odiar a Guardiola"

OPINIÓN: Odiar a Guardiola

Foto: Wikipedia – Guardiola con Montserrat al fondoLeer también: Julianne Moore, Amy Schumer y Susan Sarandon, votos famososLeer también: Y el bebé que esperan Adam Levine y Behati Prinsloo es… Nota del editor: Santiago Cordera es cofundador y director editorial de juanfutbol y colaborador de CNN Deportes. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor. […]

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Foto: Wikipedia – Guardiola con Montserrat al fondo

Nota del editor: Santiago Cordera es cofundador y director editorial de juanfutbol y colaborador de CNN Deportes. Las opiniones expresadas en este artículo son exclusivas del autor.  Continúalo en @santicordera

Lo escribía esta semana John Carlin en El País. De Guardiola en Inglaterra no sólo se espera que revolucione el futbol del Manchester City, sino de toda la isla, en donde el futbol continúa siendo de “colisión, de caóticas idas y venidas, de persistentes pérdidas de pelota, descerebrado y salvaje”, en contraste con el que predica Pep, un balompié geométrico, pausado, de posesión y ataque bautizado como ‘tiki taka’. Lo increíble es que a pesar de tener una de las ligas más trepidantes visualmente hablando, los británicos esperan con impaciencia la revolución de Guardiola, salvo un equipo, uno que lo deseó tanto como Romeo a Julieta y que ahora lo odia tanto como los mexicanos a Donald Trump.

El polvo, sin embargo, cayó paulatinamente en el marco de ese cuadro hasta entonces inmaculado. Pep es el de siempre, pero no se le ve igual. En el Bayern se le comunicaba como el tipo institucional que podía llegar a hacer carrera. La mercadotecnia hizo lo suyo presentando a Guardiola como el nuevo Ferguson, pero él siempre ha mencionado que es difícil sobrevivir al desgaste. La lealtad dura hasta que él se cansó. Es, además, una cuestión de edad. “Me quedaría aquí, si tuviese 67 años como mi antecesor Jupp Heynckes hasta que Karl Heinz Rummenigge me mencionara que ya fue suficiente, pero soy adolescente y quiero tener la experiencia de Inglaterra”, cuando aplanaba el terreno para su arribo al Manchester City, ha declarado. Cuando aún está pendiente la consecución de una Champions para hablar de un éxito redondo en los terruños del Allianz Arena, menciona necesitar un nuevo desafío.El chileno Manuel Pellegrini se va a ir del Manchester City al terminar la temporada y el español Pep Guardiola según comunicó el club el lunes, cambiará a él .

Guardiola o San Salvador de Guardiola es un municipio de Cataluña, España.

Su actividad profesional se centró en política y deporte.

Se llama Manchester United. Causas hay, no solo para odiar a Guardiola, sino para pedir el fichaje de Mourinho para hacer del clásico de la ciudad la presentación futbolística más morboso de los cinco continentes. El catalán que no ha logrado persuadir a los bávaros con su refinado gusto por el futbol le ha ganado dos fines de Champions League al Man United. En la edición 2008-09 y en la 2010-11. Ahí ha nacido el deseo por tenerlo. Cuando Alex Ferguson empezó la búsqueda de su sucesor, hacerlo realidad apareció. De Manchester a Nueva York. Ida y regreso. Cenas. Comidas. Charlas de sobremesa, han sido necesarias para que el ‘lobbying’ del United, a través del Sir, surtiesen efecto.

La prensa británica contribuyó su granito. Transportadas un día tras otro decoraban los puestos de diarios con el sí de Guardiola. No obstante, un giro de tuercas como de film de bajo presupuesto de Hollywood modificó el destino de Guardiola hacia Munich. La ilusión tenía que guardarse en el baúl hasta nuevo aviso. Empolvado el cofre, con el Man United en crisis existencial producto de la duda que causaba Van Gaal con el juego del equipo, y con el Bayern comunicando a Ancelotti como nuevo técnico a partir del verano y por ende la despedida de la catalana, la caja de ilusiones diabólicas se ha vuelto abrir, pero ahora con el rival odiado metiendose en el sendero.

Guardiola, en silencio, deshojando la margarita del romanticismo, recibiendo mensajes de ‘Txiki’ en la oscuridad de Munich, leyendo los deseos del Man United, soñando con la mandíbula de Ferguson mascando chicle denotando desesperación emocional, golpeándose el pecho en estado bipolar, se ha decidido por el rico, causando la ira del histórico Teatro de los Sueños y comprobando el fichaje de su antagonista.

Nace el amor, entre Guardiola y el Manchester United ha sido al revés, en caso de que sea certero el refrán del odio. Del amor ha nacido el odio. Y el odio sólo puede contrarrestarse con más odio, o sea con Mourinho. ¿Quién gana? la Premier, el aficionado, y el morboso como un servidor que espera ver una vez más la rivalidad Pep-Mourinho pero esta vez con el aliciente de que Guardiola debe acertar con una nueva estrategia para probar la revolución futbolística del siglo XXI.

El idealista vendió su alma a los petrodólares. En simultáneo, abre el acceso para que el villano en maldición resurja abrazado por la tradición del Manchester United. Los papeles se invierten. A pesar de todo, Guardiola algo lleva de causa. El Manchester City es más que un club, es también un negocio y el capricho de un jeque que intenta dar el jaque mate a la Premier con su nueva compra.

Se ha publicado una versión de este texto originalmente en juanfutbol