- Fuente: Noticias
?He superado a jugadores más fuertes, pero una botella y una pastilla podían más que yo?
Roser Vilar.- ¿Por qué decidió escribir el libro?
Pedro García- El libro nace con la idea de ayudar, de plasmar una experiencia y hablar claramente de la que había pasado. Y que el gran público, que normalmente identifica el deporte de elite con una vida sana, que sepa que sí que es así, pero que en mi caso fue distinto. Yo empecé a tomar alcohol en las celebraciones de los éxitos, pero luego la bebida vino acompañada de otras sustancias. Entonces, la gente no entiende el alcohol como una droga.
R.V.- Digamos que es una droga socialmente bien vista
Pedro García.- España es un país productor y consumidor de alcohol y la gente, como no le llama droga, pues piensa que las drogas son las sustancias ilegales. En este libro, yo quiero incidir mucho en el tema del alcohol. Yo quiero dejar el mensaje claro que el alcohol es una droga y es la primera que probamos todos.
R.V.- El título del libro “Mañana lo dejo”, creo que resume muy bien una filosofía de vida que por suerte ha dejado atrás
Pedro García.- ¿Cómo puedo saber que soy adicto? Muy sencillo cuando te prometes a ti mismo que no vas a volver a beber o a tomar drogas. Cada vez que fallas o faltas al compromiso que te has propuesto, ahí tienes que empezar a preocuparte. Es lo que se denomina el autoengaño: tú crees que mañana lo dejarás pero no es así.
Lo primero es dejar las drogas y luego aprender a vivir sin ellas
R.V.- ¿Cómo lleva volver a revivir todos estos momentos?
Pedro García.- Ya lo había hecho en el centro terapéutico y me ha servido para ver en qué punto estaba y si había asimilado bien todo lo que he aprendido. Primero se tiene que dejar las drogas y luego aprender a vivir sin ellas. Pero la experiencia no ha sido desagradable, sino que se trata de recordar todos los conocimientos que has asimilado y transmitirlo a las personas.
R.V.- ¿Qué es más complicado, dejar las drogas o asimilar que ya no forman parte de uno mismo?
Pedro García.- Lo complicado es reconocer que habiendo podido ganar a selecciones y jugadores mucho más fuertes que yo, una botella o una pastilla podían conmigo. Y eso es lo que cuesta al adicto, reconocer que no lo puede controlar.
R.V.- ¿Cuándo se consume, se cunde más deportivamente?
Pedro García.- Esto siempre ha sido malo para mi condición física. Hay gente, e incluso entrenadores, que me consideran el mejor jugador de la historia, pero esto ha sido a ráfagas porque nunca tomaba nada ilegal antes de los partidos, me daba miedo.
La gente no entiende que pueda haber un campeón olímpico adicto
R.V.- Durante su etapa como profesional, ¿sus compañeros y entrenadores no notaron su adicción?
Pedro García.- Yo creo que no se le da importancia. Todo el mundo sabe cuando uno entra o sale y que cuando no vas a entrenar es porque todavía te duran las pilas del día anterior. Pero llega el partido y como has descansado un par de días, rindes como el que más. Es que la gente no entiende que pueda haber un campeón olímpico adicto. Normalmente se relaciona al drogadicto con zonas marginales y no siempre es así. De mí se pensaban que era un inmaduro y un irresponsable, pero nada más.
R.V.- ¿Cómo se burlan los controles antidopping?
Pedro García.- Yo no tomaba droga ilegal en las competiciones internacionales, ni salía de noche. Era capaz de estar cuatro meses tomando solo alcohol y cuando acababa una de las competiciones internacionales, como había tiempo suficiente hasta la siguiente, pues es así cuando yo consumía. O sea, yo podía ser consumidor de fin de semana o esporádico pero cuando lo hacía, consumía mucho y sin controlar.
R.V.- ¿Cuándo se da cuenta que tiene un problema?
Pedro García.- Te das cuenta desde el primer día que faltas a entrenar. Sales por la noche y crees que al día siguiente llegarás y no llegas. Prefieres estar en un “alter” que ir a jugar. Entre semana, como no puedes consumir, eres una persona triste y deprimida, pero luego en fin de semana, vuelves a renacer.
R.V.- ¿Y cuando el quipo fue consciente?
Pedro García.- Alguno salieron huyendo como ratas, que son los que pienso que están igual que yo pero que no lo reconocen. Y luego están los que fueron conscientes de mi problema y me ayudaron, como Estriarte, la federación, el COI…Sin tener que hacerlo, ellos me ayudaron, tanto a nivel personal como a nivel económico.
R.V.- ¿Es más fácil caer en las drogas si eres deportista de elite?
Pedro García.- Entrar en el mundo de las drogas es fácil para todo el mundo. Piensa que un brik de vino lo puedes conseguir por un euros y el alcohol también es una droga. ¿Para las drogas ilegales? Ahora mismo puedes conseguir pastillas en cualquier lado, así que ser deportista de elite no creo que tenga nada que ver. Aquí, lo interesante es ver como la gente toma drogas sin ninguna conciencia.
R.V.- Y ¿por qué lo hace?
Pedro García.- Hay muchos etapas en la vida y una es la adolescencia. Si la presión del grupo es fuerte, es más probable que una persona empiece a tomar alcohol, porque es una época de inseguridades. Para superar toda esta etapa, la gente encuentra en el alcohol y las drogas una forma de evasión. Y ten en cuenta que en España, el ocio está ligado estrechamente con el alcohol: cuando tú sales con tus amigos o te vas al parque a hacer botellón, o al bar a tomar unas cañas o ala discoteca a beber cubatas…no hay espacios donde no se tenga que consumir por sistema.
Etiquetas: economía, manel, atlanta, jesus, pollan, estiarte