Honda se vende por un dólar

Dic 16, 2008 | Noticias



Además, por el precio de venta, el nuevo comprador también será el propietario de las instalaciones que el equipo tiene en Brackley, uno de los mejores centros de Fórmula 1 del mundo. Eso sí, en el contrato existen unas cláusulas innegociables como salvaguardar el futuro del equipo en la alta competición automovilística. Eso sí, la escudería acepta que el actual presupuesto de Brackley, unos 300 millones de euros al año, se rebaje hasta 70 millones admitiendo un recorte de plantilla.


Jenson Button ve peligrar su futuro en la Fórmula 1


El principal afectado por la crisis de la escudería de Fórmula 1 es Jenson Button que, de la noche a la mañana, ha visto rescindido su contrato y en estos momentos ve peligrar su futuro en la competición. Su salvación podría venir del posible comprador del equipo o, por otro lado, de una posible oferta por parte de otra escudería.


Por lo que parece, ya hay diversos compradores interesados en convertirse en los nuevos dueños de Honda. Entre ellos, suena con fuerza el nombre de David Richards, dueño de Prodrive y amigo personal de Bernie Ecclestone. Richard ya intentó incorporarse a la parrilla de la competición a principios de año, pero tuvo que abandonar la idea.


La compañía japonesa anunció a principios de diciembre que se retiraba de la competición de Fórmula 1 debido al descenso de las ventas de vehículos. La falta de ingresos del equipo, ha hecho que su director ejecutivo, Takeo Fukui, venda la escudería por no poder hacer frente al presupuesto anual de 500 millones de dólares que le destinaba.


Dos pilotos sin equipo


A pesar de que Jenson Button sea el principal afectado por la venta del equipo, también el piloto brasileña Bruno Senna, sobrino del triple campeón del mundo, ha visto disipadas sus esperanzas de convertirse en miembro de la escudería, puesto que su nombre se perfilaba como claro candidato a ocupar el lugar de Rubens Barrichello en Honda en próximo año.


La Fórmula 1 se está volviendo insostenible


Lo cierto es que la Fórmula 1 es un deporte muy caro y la actual crisis económica está frustrando los planes de algunas escuderías. Los distintos equipos llevan meses discutiendo de qué manera pueden abaratar y reducir sus costes. El propio Max Mosley, presidente de la Federación Internacional de Automovilismo, afirmó el pasado mes de julio que “la Fórmula 1 se está volviendo insostenible. Los fabricantes más importantes emplean más de 1.000 personas para poner dos coches en la parrilla. Es algo claramente inaceptable en un momento en el que las compañías se están enfrentando a unas condiciones de marcado muy difíciles”.


Pero las escuderías no son las únicas a las que les afecta el panorama económico internacional actual. Los distintos circuitos que albergan los premios tienen que hacer frente a numerosos gastos para poder estar en la parrilla. De cara a la competición de 2009, el circuito de Hockenheim podría dejar de ser la sede del Gran Premio de Alemania si no logra resolver sus problemas económicos. Desde que el siete veces campeón del mundo, Michael Shumacher, se retiró de la competición, el circuito ha visto como disminuían sus ingresos hasta el punto que el último Gran Premio generó unas pérdidas de 5,3 millones de euros.





Etiquetas: competicion, automovilismo, brackely, jenson, circuito, dolar