- Fuente: Noticias
El nuevo campeón de la F1
La última decisión de Bernie Ecclestone no ha gustó ni a las escuderías ni a los pilotos, que veín como el mundial podría decidirse mucho antes de la última carrera y restar espectáculo a la competición. El único caso al que se recurrirá a la puntuación será cuando los pilotos empaten en el número de victorias. La decisión de dejar el campeonato en manos de los pilotos hará que éstos se arriesguen más para ganar y, de esta manera, contribuir al gran espectáculo de este deporte.
En el caso que esta normativa se hubiera aprobado para el pasado campeonato, Lewis Hamilton no habría logrado alzarse con el título de campeón, y sí lo habría conseguido Felipe Massa, puesto que el brasileño ganó una carrera más que el joven piloto de MacLaren. Con la nueva normativa, si se produjera el hipotético caso que un piloto ganara la mitad más uno de los Grandes Premios durante las primeras carreras del Mundial, el resto de pilotos no tendría nada que hacer. Actualmente, esto parece imposible pero en los tiempos de Schumacher, el piloto alemán podría haberse hecho con el título más temprano de lo habitual.
Rechazo a la propuesta de Ecclestone
El Consejo, sin embargo, no ha aceptado la propuesta de Bernie Ecclestone, patrón de la F-1, de entregar medallas a los tres primeros pilotos en cada gran premio. El gran magnate había propuesto este sistema de palmarés olímpico para que el piloto que tuviera más medallas de oro, ganara el campeonato.
Asimismo, la distribución de puntos será similar a la de los últimos Mundiales, con 10 para el ganador, 8 para el segundo, 6 para el tercero, y así sucesivamente, al rechazar el Consejo la propuesta de conceder 12 puntos al vencedor, 9 al segundo y 7 al tercero. El número de puntos logrado a lo largo del campeonato servirá para determinar los siguientes puestos de la clasificación final del Campeonato del Mundo tras el primero.
Limitados los presupuestos de las escuderías
El máximo organismo del automovilismo ha aprobado también fijar un tope al presupuesto de cada escudería en la temporada, establecido en 30 millones de libras esterlinas (33 millones de euros), donde se incluirán los salarios de los pilotos.
Lo único que quedará al margen de ese presupuesto, que será válido hasta 2012, serán los gastos de desarrollo del motor de origen, para los equipos que ya lo tengan, y las multas que se tengan que pagar a la FIA, según ha indicado su presidente, Max Mosley.
A cambio, el Consejo permitirá a los equipos una mayor libertad técnica a la hora de preparar sus bólidos, como sistemas aerodinámicos más eficientes, alerones móviles y una menor rigidez en cuanto a las revoluciones máximas de los motores.