- Fuente: La Vanguardia
El ridículo
En la vida se puede hacer todo menos el ridículo. Y cuando el ridículo se retransmite desde una televisión pública, y en una gala que premia un mundo generosamente subvencionado, entonces el ridículo pasa a ser colectivo. Si tuviera que resumir en un adjetivo la gala de los Gaudí, [...]
Lee la noticia completa en la fuente original (La Vanguardia)