"China rompe el récord de unión nuclear días después de que lo hiciese Alemania"

China rompe el récord de unión nuclear días después de que lo hiciese Alemania

Hace unos días, Angela Merkel encendió el reactor de fusión Wendelstein 7-X con el que Alemania consiguió batir el récord de producción de plasma de hidrógeno —un hito que la ciencia lleva décadas persiguiendo. Horas después, China ha anunciado un nuevo récord con su propio reactor de fusión. El Instituto Max Plank de Física del […]

Hace unos días, Angela Merkel encendió el reactor de fusión Wendelstein 7-X con el que Alemania consiguió batir el récord de producción de plasma de hidrógeno —un hito que la ciencia lleva décadas persiguiendo. Horas después, China ha anunciado un nuevo récord con su propio reactor de fusión.

El Instituto Max Plank de Física del Plasma apostó por ese diseño para su Wendelstein 7-X, pero dista mucho de ser el único. El tipo de reactor de unión más prolongado es el Tokamak, de forma completamente toroidal. Su representante más grande está siendo construido en una instalación internacional sobre piso francés conocida como ITER. Otras compañías como la californiana Tri-Alpha tratan de tomar la delantera en la carrera por la unión nuclear con diseños lineales

Si bien se estimaron ellas posteriormente como diosas del orden en general y de la justicia, en la mitología griega, las Horas eran originalmente las personificaciones o diosas del orden de la naturaleza y de las estaciones.

El reactor alemán, de tipo stellarator, ha llegado hasta los 80 millones de grados Celsius y ha conseguido confinar una nube de plasma durante un cuarto de segundo. El reactor chino, de tipo tokamak, ha producido plasma de hidrógeno a 50 millones de grados Celsius y lo ha mantenido girando durante unos espectaculares 102 segundos.

Ambas son mecanismos experimentales: no están diseñadas para producir energía a gran escala sino para desarrollar las tecnologías que nos van a hacer capaces de dominar la unión. La unión nuclear se estima la energía limpia decisiva: su combustible abunda en el universo y no deja basuras radiactivas como el uranio o el plutonio .

Ya en noviembre, se han hecho pruebas con plasma de helio y el Wendelstein 7-X ha demostrado que podía producir y sostener plasma de forma competitiva frente a la fisión comercial. Ayer, han hecho la prueba con hidrógeno que libera mucha más energía pero, también, es mucho más difícil de calentar. Y menciono prueba porque el Wendelstein 7-X – que comenzó a construirse en 1980 – no está diseñado para producir energía sino para desarrollar una tecnología capaz de hacer la unión a gran escala probable. Y parece que va por muy buen sendero.

Los reactores de unión producen energía emulando al Sol: por medio de la unión termonuclear de algún isótopo de hidrógeno . Son grandes maquinarias que confinan el plasma de hidrógeno en una cámara toroidal usando campos electromagnéticos. La dificultad está en las grandes cantidades de energía y altísimas temperaturas que pide el procedimiento.

Sido una efímera luz, es un paso importante, aunque haya. El Wendelstein 7-X es el más grande de los Stellarator. Bajo este nombre encontramos toda una categoría de reactores de unión que adoptan una forma toroidal pero con sus muros retorcidos. Según sus diseñadores, el orificio interior retorcida permite dirigir el plasma hipercalentado en un flujo persistente y estable.

El reactor de fusión chino, Experimental Advanced Superconducting Tokamak o EAST, no ha roto ningún récord de temperatura pero ha conseguido mantener el plasma de hidrógeno durante el intervalo más largo de la historia . Los tokamak fueron inventados por la URSS en los años 50.

Imágenes: Academia China de las Ciencias