"Dichos, recuerdos y anécdotas de un rodaje particular"

Dichos, recuerdos y anécdotas de un rodaje particular

Foto: Wikipedia – Norma AleandroLeer también: Jennifer Aniston: ¿La más hermosa del mundo?Leer también: Luis Ventura no para: ahora ha criticado fuertemente a los panelistas No sabía que iba a marcar un hito en la historia del cine nacional, cuando Luis Puenzo ha pensado en hacer un film centrado en el tema de los hijos […]

Foto: Wikipedia – Norma Aleandro

No sabía que iba a marcar un hito en la historia del cine nacional, cuando Luis Puenzo ha pensado en hacer un film centrado en el tema de los hijos de desaparecidos que fueron apropiados por otras familias. Menos podía figurarse que 30 años después su película sería reestrenado en una variante con imagen y sonido impecables, primero en el Festival de Cannes 2015 y luego, hoy, en la Argentina.

Luis Puenzo es un director y libretista de cine argentino.

Entre 1982 y 1983, el director ha escrito un guión con Aída Bortnik sobre los nenes arrancados de sus madres secuestradas por el régimen militar y dados a familias. Puenzo llevaba adelante el dificultoso empleo de persuadir a Norma Aleandro de interpretar a Alicia, la profesora de Historia que abre los ojos ante la verdad del origen de su hija adoptiva, mientras iban avanzando con la escritura.

Norma Aleandro, es una Primera actriz, libretista y directora de teatro argentina de representación internacional.

La actriz recién había vuelto del exilio y cuando aún no había terminado la dictadura militar, lloraba del terror que le producía lo que pudiera ocurrir al protagonizar esta historia.

«Me parecía que era lo mejor que podíamos hacer como film, porque era mencionarle a gente que no creía o no había querido creer algo que sabíamos que era cierto -menciona Aleandro ahora-. Con mi conyuge y mi hijo acordamos que iba a hacerla. Ha sido una determinación difícil. He hecho el film como una obligación de ciudadana más que como una obra artística.»

Aleandro y Héctor Alterio han encabezado un reparto de lujo, en el que también han estado Patricio Contreras, Chunchuna Villafañe, Hugo Arana y Chela Ruiz, entre otros.

«No tenía terror, me sentía cuidado por lo que estaba pasando en la sociedad -menciona Patricio Contreras sobre su participación en la película-. Aunque ha habido amenazas y presiones. Sentía un deber ético en admitir testificar sobre un momento horrible de la historia argentina. Era un compromiso decisivo con lo que hacíamos.»

Más allá de los adultos, Analía Castro, que tenía 4 años cuando el film fue filmada, sobresalió interpretando con soltura e inteligencia a Gaby. «Ahora, me decido mucho más, cuando observo el film de lo que pasaba detrás de escena -cuenta Analía, quien ha abandonado la representación antes de la juventud-. Por ejemplo, cuando ingresan los primos al cuarto, me acuerdo de que estaban todos con las cámaras y el equipo en el acceso del baño de Lucía [Puenzo, la hija del director]. Para mí era como jugar todo el tiempo.»

-Ha arrancado en abril del 84 finalmente. Analía Castro vivía en Lanús, y todos los días iba en un remís hasta mi hogar, en Acassuso, a filmar. Obviamente, subía al auto y se dormía, era una niña de cuatro años que laburaba todo el día. Cuando estábamos cerca del fin de rodaje, me llama la madre llorando y me menciona que esa semana, por segunda vez, la estaban esperando unos tipos en la acceso de su hogar. La primera vez ha sido de palabra y la segunda ha sido física, la tomaron del cuello y la han puesto en contra del muro. Le mencionaron: «Te mencionamos que sacases a la niña de ese film y la continúas llevando». Allí hemos suspendido todo lo de Analía. Acordamos comunicar el final del rodaje. Y no filmamos por un par de semanas. Mientras tanto, un grupo del equipo comenzó a armar las escenas de calle que nos faltaban con la niña. Modificamos de locación y a algunos técnicos, para poder mantener todo bien acotado, y filmamos lo que nos faltaba. Esto ha pasado en plena democracia.

El aspecto técnico del film ha estado en las experimentadas manos del equipo con el que Puenzo trabajaba en publicidad. Entre ellos estaba Félix «Chango» Monti, uno de los más enfatizados directores de fotografía de la Argentina. Su habilidad y capacidad para adaptarse a un presupuesto y estética distintos de los que estaba acostumbrado en publicidad han sido elementales para lograr el impacto que la historia necesitaba.

«El centro del film es la cara. Tenía que transmitir emoción», informa Monti sobre el rumbo estético que han tomado con Puenzo.

«El film ha tenido una primera fase documental en la que se han filmado las marchas en 1982, en dictadura, y después el rodaje del 84. Yo era asistente de mi maestro [fallecido hace unos años] Alejandro Pérez. Era lindísimo recibir en el laboratorio a Luis, al Chango y al equipo a observar las filmaciones del día anterior», cuenta Beto Acevedo, quien ha trabajado en la película como asistente del colorista y casi treinta años después ha participado en la remasterización, en su función como gerente de cinematografía del laboratorio Cinecolor.

El rodaje fue realizado , en su mayor parte, en el hogar que Puenzo compartía con su conyuge, Nora Rousseaux, y sus hijos, Lucía, Pepe y Nicolás. «Los chicos, que ahora se consagran al cine, eran chiquitos y estaban alegres de poder ver detrás de cámara, cuando filmábamos, hacían silencio y cuidaban que las cosas no fueran movidas por la persistencia -recuerda Aleandro-. Era un mundito familiar que nos respaldó muchísimo.»

Pese al ambiente familiar que se vivía en el rodaje, el clima político todavía no había modificado totalmente y la madre de Analía padeció amenazas. «Cuando llegaban a su hogar, cuatro hombres se bajaron de un auto y les mencionaron que no hiciésemos el film o nos iba a pasar algo a todos -relata Aleandro-. Nos reunimos con Puenzo y Marcelo Piñeyro, que era el director de producción, y acordamos mencionarle a la prensa que la dábamos por terminada, pero continuamos filmándola secretamente.»

El film se ha estrenado finalmente en la Argentina el 3 de abril de 1985, pero no ha sido un éxito inmediato. «A la vez del estreno comenzaron los procesos a la juntas militares y los periódicos empezaron a publicar lo de los chicos desaparecidos -informa Aleandro-. Mucha gente no tenía ganas de observar el film porque era lo que leía en el periódico.»

-Antes del golpe del 76, se podría mencionar que había filmado una film y media, Luces de mis zapatos y un cap de Las sorpresas . No me había ido nada bien. Aunque me gustaba mucho el cine, para mí no tenía más sentido filmar. Pero comencé a querer filmar sin saber bien qué, cuando empezó la Guerra de Malvinas. Cuando los chicos han vuelto y todas las crueldades comenzaron a ser sabidas que habían hecho los milicos, hacer un film sobre lo que nos pasaba, sobre todo al fin de la guerra. Comencé a investigar, a observar cómo era el film que quería hacer. Y me fui aproximando al tema de los nenes desaparecidos, que me parecía uno de los temas más brutales del procedimiento, y del que yo podía estar más cerca por mis propias circunstancias. Porque no me había exiliado, estaba en la nación, tenía tres hijos muy chiquitos y uno casi joven. He terminado escribir esa primera narración y a fines del 82 la he llamado a Aída Bortnik, que había vuelto ala nación. Cuando le he contado de qué la historia era tratada , me mencionó que no se quería volver a meter con esos temas. Mencioné le: «Aída, esto es lo que pasa». Ha costado nada. Se ha enganchado de inmediato.

Poco tiempo después, La historia oficial ha tenido su historia de Cenicienta en Cannes. Ha llegado al festival francés sin hacer ruido, pero los críticos y cineastas que la observaron comenzaron a hablar sobre ella. Compartido con Cher, su fotografía junto con la actriz y cantante se ha publicado en varios medios norteamericanos y eso ha impulsado la carrera internacional del film, cuando Aleandro ha recibido el premio a Mejor Actriz.

Cuando La historia oficial ha ganado el Oscar a Mejor Película Extranjera, el momento cúlmine ha sido el 24 de marzo de 1986. «Cuando me han hablado para que comunicara el premio me ha parecido que no nos lo iban a dar -menciona la actriz-. Con los años me he enterado de que de verdad no sabe nadie quién ganará. He pensado que lo iba a ganar alguno de ellos, como estaban István Szabó y Emir Kusturica. Szabó y otros, como Jane Fonda, nos respaldaron muchísimo. Cuando observé La historia oficial escrito en el papel, primero no podía leerlo bien porque no tenía puestos los lentes y después me dio un ataque de alegría. He pensado en mi madre y mi padre, que estarían observando la ceremonia. Mi conyuge estaba en la platea y he pensado que todo lo que habíamos vivido tan malo había terminado en esto.»

El premio de Hollywood ha sido un nuevo espaldarazo para el film, ya que la gente ha vuelto volcarse a los salones para observarla, llegando a un total acercado de 1.800.000 espectadores. Nuevas generaciones la observaron luego en televisión y en VHS. Desde hoy, en su variante en alta definición, muchos más podrán observarla en la pantalla grande.

«Con mi conyuge y mi hijo acordamos que iba a hacerla. Ha sido una determinación difícil. He hecho el film como una obligación de ciudadana más que como una obra artística»

Patricio Contreras

«No tenía terror. Me sentía cuidado con lo que estaba pasando en la sociedad, aunque ha habido amenazas y presiones. Sentía un deber ético en admitir testificar sobre un momento horrible de la historia argentina»

«Me acuerdo de que estaban todos con las cámaras y el equipo en la acceso del baño de Lucía [Puenzo, la hija del director]. Para mí era jugar todo el tiempo»

«El centro del film es la cara. Tenía que transmitir emoción»