"La comedia al rescate de la ficción nacional"

La comedia al rescate de la ficción nacional

Con el estreno este lunes pasado de Educando a Nina, por Telefé, la ficción de la televisión de aire ha vuelto ser tema de charla, de discusión y hasta de controversia. El estado de la producción local de tiras periódicas es tal que como si estuviera librando una batalla que va mucho más allá del […]

Con el estreno este lunes pasado de Educando a Nina, por Telefé, la ficción de la televisión de aire ha vuelto ser tema de charla, de discusión y hasta de controversia. El estado de la producción local de tiras periódicas es tal que como si estuviera librando una batalla que va mucho más allá del rating o las viejas rivalidades entre canales, se festeja cada estreno por propios y ajenos y productoras.

Por lo tanto, queda claro cuál es la cheta arrogante, hueca y malcriada, y cuál la piba de clase baja que sueña con brillar en el cuarteto. Mara y Nina son gemelas y opuestas. Y la Mara que copia Nina tiene una exquisita combinación de las dos. Riquísimos personajes que Siciliani aprovecha con totalidad gracia.El disparador de la historia es la detención de Mara en Palma de Mallorca, por droga que alguien le tapó en su bolso, situación que su papá quieretaparr en beneficio de la imagen de surenombradaa editorial. Su mano derecha, Patricio , descubre en la TV que una corista del cuarteto del Bicho es idéntica a Mara. Entonces van en busca de Nina, para que por unos días se haga pasar por la hermana que no sabe que tiene.La comedia se ubicó segunda en el rating general del día, superando ampliamente a Los ricos no solicitan autorización, que ha medido 11.5 puntos.

Educando a Rita es un film británico, estrenado el 14 de septiembre de 1983 y basada en la obra teatral homónima de Willy Russell.

Con las grillas de las emisoras líderes pobladas de historias realizadas y enlatadas en otras latitudes, la noticia es que se estrene un programa nacional. Y si encima, se trata de una comedia dirigida a toda la familia el festejo, como ocurre con el ciclo creado por Underground es doble. Porque eso implica más rating y la posibilidad de formar parte de las costumbres cotidianas de los espectadores. El suceso de que Educando a Nina sea adicionalmente la única comedia periódica entre tantos dramones del mundo, parece estar marcando un sendero a continuar. Quizás el humor sea capaz de atraer a un extenso espectro de público, una buena solución para la industria televisiva local, si no se puede competir con los melodramas turcos y las grandes producciones de Corea del Sur y Brasil. Los más de 18 puntos logrados por el programa protagonizado por Griselda Siciliani consolidan la teoría. Y también lo hace el suceso de que el ciclo haya generado cierta controversia por la tonada de algunos actores que interpretan a personajes cordobeses sin serlo en la realidad. A todas luces la comedia ha tocado una fibra que, más allá de su éxito, no despiertan ciclos como la brasileña Moisés y los diez mandamientos en la que un alimentado número de intérpretes de Brasil se calzan pelucas y se pintarrajean el rostro para hacer de egipcios.

Morbo extra: la protagonista principal es Griselda Siciliani, como todo el mundo sabe, la mujer de Adrián Suar, el gerente de programación de El Trece. Ella es la encargada de personificar dos personajes, dos hermanas: la Nina del título, una corista de grupo de cuarteto cordobés, y su rostro opuesta, la engreída Mara.