"Michel Legrand: Lo relevante es renovarse todo el tiempo"

Michel Legrand: Lo relevante es renovarse todo el tiempo

El compositor, director y pianista francés Michel Legrand, autor de más de dos centenares de grupos de sonido, entre ellas las de «Los paraguas de Cherburgo» y «El affaire de Thomas Crown», ganador de tres premios Oscar, ha estado en Buenos Aires agasajado por el Bafici, y conversó con Télam horas antes del recital que […]

El compositor, director y pianista francés Michel Legrand, autor de más de dos centenares de grupos de sonido, entre ellas las de «Los paraguas de Cherburgo» y «El affaire de Thomas Crown», ganador de tres premios Oscar, ha estado en Buenos Aires agasajado por el Bafici, y conversó con Télam horas antes del recital que brindó anoche en el Teatro Colón, con las más reconocidas de sus composiciones que ha escrito en las últimas seis decenios.

Legrand tiene 84 años y se lo observa saludable, tiene que hablarle fuerte, pero igualmente es dueño de un oído perfecto tanto para componer, o para tocar el piano y como sucedió anoche en el Colón, sorprender sea en la pantalla o en un escenario.

Su vínculo con el jazz ha sido relevante, con monstruos como Miles Davis, John Coltrane y en las decenios del 80 y 90, con Bjork, Ray Charles, Diana Ross, o cantantes de ópera, como Jessye Norman, Kiri Te Kanawa y Natalie Dessay, ha ganado 5 de las 27 muy merecidas nominaciones a los premios Grammy.

Desde «Yo quiero París», ha participado en más de dos centenares de grupos de sonido para cineastas como Jean-Luc Godard, Jacques Demy, y con la de «El affaire de Thomas Crown», de Norman Jewison dos candidaturas de las que ha recibido el consagrado a mejor tema musical, el célebre «Los molinos de tu pensamiento».

En conversación con Télam con tonalidad preocupada por un presente en el que quedan pocos compositores de su época ha asegurado: «En la actualidad hay muchos músicos pero sin formación clásica», y jura que «amo a todas las bandas de sonido que he compuesto, a todos mis ‘hijos’, porque todos son hermosos por diferentes causas».

El músico reconoce que «muchas de mis grupos no han recibido la atención que merecían, pero es normal que eso suceda, porque tiene que incluir esa posibilidad, cuando uno es tan prolífico».

Escribí muchas otras composiciones además de las que han ido para cine», cuando se le recuerda que hace dos años menciona: «, y en coincidencia con el Festival de Cannes, ha presentado en el Theatre National de la Ville de Niza la excelente ópera «Dreyfus», con libreto de Didier van Cauwelaert.

El bosque Aokigahara, al pie del Monte Fuji, en Japón, es, junto con el Golden Gate, una meca para los suicidas: hasta ahí van decenas, todos los años, a quitarse la vida. Gus Van Sant ha ambientado allí su fallida Sea of Trees, y Nadia Litz tampoco logra sacarle buen provecho. Una chica trasladarsea hasta allá para separarse de su novio, un rockstar que está filmando un videoclip. Pero al llegar, la joven se entera de que el chico ha desaparecido, y emprende entonces una búsqueda desesperada. Dato de color: “actúa” Pamela Anderson. G.Z.

«En mi vida, en la decenio del 50, he sido un director de orquesta muy aplaudido, muy serio, trabajé para Edith Piaf, Converses Trenet, Yves Montand, Frank Sinatra y Barbra Streisand, después de todo eso me detuve como director y pasé a otra cosa porque se que puede ser catastrófico y yo, si uno hace siempre la misma cosa durante mucho tiempo quiero estar siempre en la gloria», aseguró.

«Después en la decenio del 60, yo he ido compositor de grupos de sonido para el cine de mi nación, para la nouvelle vague, directores como Jean-Luc Godard, Agnes Varda, Jacques Demy, y una vez pasada esa decenio nuevamente me he detenido para pensar cómo continuar» como si el recital de ayer en el Colón fuera, ha recordado , de alguna forma, un adiós a su modo.

La directora, Kurdwin Ayub, ha nacido en Irak pero se ha criado en Austria, adonde cuando ella era pequeña, migraron sus papás. Su papá quiere adquirir una vivienda en su tierra natal para cumplir su fantasía de instalarse otra vez allí en el futuro. Con esa finalidad, trasladarse con su hija de retorno a Duhok, en el Kurdistán iraquí. Este es la inscripción, cámara en mano, de ese viaje increíble: los usos locales chocan con las occidentales, mientras el hombre idealiza su nación yallíí nomás los peshmerga kurdospeleann al ISIS. G. Z.

«Y he llegado a la conclusión de que podía fracasar, si me quedaba en Francia, y por eso me he ido a Hollywood y he trabajado mucho hasta ganar mi primer Oscar y me convertí en una estrella hasta que en 1972 he escrito los temas de «Verano del 42’… estuve componiendo para el cine estadounidense 20 años y me mencioné nuevamente, cuando he compuesto el tema central para un filme de James Bond que «esto fue terminado» y he dejado el cine estadounidense y he vuelto a mi nación para siempre», mencionó.

«He hecho dos films como director y después, en el 2000 me consagré a comedias musicales y en 2010 he vuelto a la música clásica y hoy estoy escribiendo un recital para piano, violoncello, violón y flauta. Ahora me estimo un director clásico. También he compuesto una ópera acerca de ‘Montecristo’. Escribo música sinfónica, sonatas, recitales, pero lo relevante es renovarse todo el tiempo».

Anoche en el Colón, acompañado por la Orquesta Estable del Teatro Colón, que ha compartido en la dirección con Fabrizio Danci, Legrand ha sorprendido con la suite de «Los paraguas de Cherburgo» , que él mismo ha asegurado estaba de algún modo inspirada en el tango argentino, el bloque más largo y poético de la velada, al que continuó la acción de «Estación Polar Zebra » , el grupo de «El verano de Picasso» , la de «Verano del 42″ , su segundo Oscar, en la que ha demostrado su vigencia como pianista».

Continuaron «Gable y Lombard» , las reminisencias gershwinianas de «Yentl» , su tercer Oscar, y tres temas cantados, los memorables «Le valse des Lilas», festeje por la siempre recordada variante de Natalie Dessay, «Wait» y «Le cine», por la excelente voz de la soprano Oriana Favaro.

Nuevamente al frente la orquesta con «Les maries de l’ian II» , el película de Jean-Paul Rappeneau, que discurre en el siglo XVIII y «El implacable» , con Steve McQueen como un cazador dcompensacionesas, para terminar nuevamente al piano con unvarianteón muy aggiornada y poderosa de «Los molinos de tu pensamiento», del filme «El affaire de Thomas Crown» , el primero de sus Oscar, aplaudida de pie.