"Una ceremonia con aires políticos"

Una ceremonia con aires políticos

“Bienvenidos a TV Diversidad.” Anteayer, la burla de Idris Elba en la fiesta de entrega de los premios del sindicato de actores ha resumido el ánimo de la velada en el auditorio Shrine, donde las estrellas del cine y de la televisión se han reunido para festejarse y, de paso, demostrar que los blancos premios […]

“Bienvenidos a TV Diversidad.” Anteayer, la burla de Idris Elba en la fiesta de entrega de los premios del sindicato de actores ha resumido el ánimo de la velada en el auditorio Shrine, donde las estrellas del cine y de la televisión se han reunido para festejarse y, de paso, demostrar que los blancos premios Oscar no los representan. Aunque la mayoría se aproximó a observar los premios dados anteanoche para tratar de vaticinar lo que podría ocurrir en los premios del domingo 28 del actual, los actores se han encargado de transmitir su mensaje lo más fuerte y claro probable. Más allá de allanarle el dorado sendero a Leonardo Di Caprio hacia el escenario del teatro Dolby por su papel en Revenant: el renacido, lo cierto es que Elba ha sido el gran ganador de la noche con dos victorias, uno por su papel secundario en el película Beast of No Nation, de Netflix, y otro por el protagónico en la secuencia inglesa Luther.

En caso de que el compromiso de anteanoche se termine cumplir en el teatro Dolby, tendrá que esperar hasta el 28 de febrero para comprobar.

A nadie le ha parecido una casualidad que Uzo Uduba se llevase la estatuilla de mejor actriz de comedia por Orange is the New Black , que Queen Latifah se quedase con el premio por su empleo en el telefilm Bessie de HBO y que Viola Davis lo ganase por su fantástica Annalise Keaton de How to Get Away With Murder.

Aunque conviene comunicar que se comunicaron las nominaciones de los SAG mucho, en el contexto de la discusión racial por la falta de candidatos negros en los Oscar, las victorias de anteanoche pueden sonar más a acción política que a consideración artística antes que las de los Oscar. Y también que el notable éxito de los programas y películas de Netflix , más allá de su notable calidad, también puede informarse por una causa un poco más práctica: el servicio de streaming les ha dado a los votantes tres meses de entrada gratis para que pudieran observar sus contenidos en competencia. Un plan que por su propia naturaleza otras cadenas televisivas o estudios de cine no pueden contestar.

Lo cierto es que los premios de los sindicatos son un excelente indicador de hacia dónde se va a inclinar la balanza para el Oscar, básicamente porque en muchos casos quienes eligen en los reconocimientos de los gremios también son integrantes de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood que da el premio más cotizado de la industria del cine. En caso de que el fin de semana pasado los productores hayan escogido a La gran, entonces apuesta como su favorita, anteanoche los actores han afirmado que los suyos son Di Caprio , Brie Larson y En primera plana, escogida por su elenco.

Y así, el film sobre la crisis financiera de los Estados Unidos producida por Brad Pitt, que también funciona en ella, ha quedado como líder de la carrera por la estatuilla dorada, aunque hasta el momento se la decía con menores chances que En primera plana y El renacido.