04/09 - Roser Vilar
Parece ser que el mundo tecnológico va un paso avanzado al hombre. Cada día, el mercado se llena de los dispositivos tecnológicos más avanzados para cubrir las futuras demandas de las personas. Ctecno, Cercle Tecnològic de Cataluña, tiene el objetivo de trabajar y fomentar el uso y la consolidación de la tecnología dentro de la sociedad catalana. Todavía queda mucho terreno en el que Cataluña puede avanzar, pero se necesita de un esfuerzo común y conjunto que reúna a las empresas, administraciones, mundo educativo y la sociedad.
Roser Vilar.- ¿Cuál es la tarea del Cercle Tecnològic de Catalunya (CTecno)?
Carles Flamerich.- Hace un millón de años que existe la raza humana, pero solo hace 15 años que tenemos teléfono móvil, por lo que estamos en un cambio de mentalidad muy importante que cuesta mucho tanto a la sociedad como a las empresas. Hay que hacer un cambio en la utilización de la tecnología, no como un fin en sí misma sino como una herramienta para transformar y mejorar nuestra vida. Por lo tanto, tiene que haber una entidad que haga didáctica y que expliqué como está cambiando todo esto y como podemos ser usuarios y no esclavos de esta tecnología.
R.V.- Y ese es el papel que desempeñan
Carles Flamerich.- Somos como un lobby, pero no de presión, que intenta hacer esta explicación. Ctecno es un punto de networking en el que se encuentran empresas e instituciones que tienen un espíritu de ir más allá de lo que marca estrictamente el negocio. Hacemos debates, sobre temas de economía y tecnología, también hacemos estudios serios para intentar que la sociedad se dé cuenta que tenemos que hacer mucho más.
R.V.- Me parece muy interesante su afirmación que enseñan a cómo no ser esclavo de la tecnología
Carles Flamerich.- Es muy sencillo. A veces, la tecnología avanza más que las necesidades de la sociedad. Tenemos que ver qué necesidades tenemos y de que manera nos puede ayudar la tecnología. Obviamente, tiene que existir una investigación y gente puntera en el terreno de la innovación pero tenemos que ver como podemos hacer que todas las utilidades del mundo informático y las telecomunicaciones hagan la vida más fácil. En breve y en pocos años, viviremos en un mundo digital.
R.V.- ¿Qué carencias tienen las empresas y la sociedad catalana respecto a las TIC?
Carles Flamerich.- Es una cuestión muy evidente. Una clarísima es la relación universidad-empresa, no hay una adecuación de los planes de estudio a las necesidades de las empresas y a la inversa. Todavía somos muy débiles en el tema del inglés, nos falta una cierta mentalidad empresarial, tenemos que evolucionar y crear un entorno de competitividad comuna. Esto le cuesta mucho a Cataluña. Tendríamos que aprender a internacionalizarnos mucho más y a empezar a vender nuestros servicios en países como China o muchos otros. No somos el tercer mundo, tenemos muchas posibilidades para poder avanzar. Con todo ello no quiero decir que estemos mal, sino que no estamos al 100%.
R.V.- ¿Y de qué manera podemos mejorar la relación entre la universidad y el mundo empresarial?
Carles Flamerich.- Tiene que haber mucha más interrelación entre ambas. Hay que profundizar en la gestión interna de las compañías. Nos encontramos que de las universidades sale mucha gente preparada para dedicarse a los ámbitos tecnológicos de las empresas y pocas para la gestión. También tenemos que tener más formación en innovación, pero relacionado con el empresario emprendedor. Nos falta cultura del esfuerzo y del riesgo, y la universidad debe promocionarlo. Pero más que de la relación universidad-empresa, yo hablaría de la relación entre empresa y mundo educativo, porque no solo forma la universidad, existen muchos otros tipos de estudios. Así que el mundo educativo debe formar apersonas que tengan ganas de emprender una aventura, de montar su propia empresa.
R.V.- ¿Y el capital necesario para todo ello?
Carles Flamerich.- Ese es otro aspecto que nos falta. No existen recorridos de capital riesgo o bancario, y más en la situación en la que se encuentra la economía en estos momentos. Pero ello ayudaría a crecer y a desarrollar distintas Start-up.
R.V.- ¿Cataluña cuenta con las infraestructuras necesarias para asumir un buen desarrollo tecnológico?
Carles Flamerich.- Todavía no. Queda mucho trabajo por hacer en el aeropuerto, las autopistas, el tren de lata velocidad… Muchas veces se piensa que las estructuras no son temas muy importantes, pero no es así. Una infraestructura no te aporta nada, pero te facilita las cosas: ayuda a que las cosas vayan mejor. Hoy en día no tenemos lo que necesitamos, pero estamos trabajando. Cataluña necesitaría tener ya todas estas infraestructuras terminadas para poder avanzar a nivel internacional.
R.V.- ¿Tan atrasada está Cataluña respecto al resto de España y a nivel internacional?
Carles Flamerich.- No estamos tan mal, lo que pasa es que no vamos del todo bien. En el tema de las TIC podemos evolucionar mucho más. A nivel español estamos en las primeras posiciones, pero todavía nos falta que el ancho de banda llegue con más facilidad. Por ejemplo, en Cataluña hay muchos más cajeros automáticos que en otras comunidades autónomas, porque cuando probamos algún dispositivo tecnológico que funciona, nos gusta y nos volvemos asiduos. Así que, en este aspecto, tenemos una buena sociedad.