Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Viernes 03 del Julio de 2009 — Actualizado a las: 17:36 PM
Roser Vilar.- Durante el pasado derbi entre el Español y el Barcelona, se vivieron unos incidentes con los Boixos Nois, que lanzaron unas bengalas contra el público. Incluso hubo algunos jugadores blaugranas que festejaron los goles con ellos. ¿El deporte está perdiendo los valores que había cuando usted era deportista?
Gabriel Masfurroll.- El deporte ha cambiado mucho. El mundo se ha materializado mucho y el deporte ha evolucionado en paralelo. El deporte empezó siendo deporte, después se convirtió en un evento deportivo, después fue un espectáculo y éste ha devenido en una industria. Y cuando es una industria, se mueve mucho dinero e intereses, y partir de aquí, todo puede pasar. Siempre hay vándalos. Hay gente que tiene ganas de hacer daño pase lo que pase y ya puede ser un derbi entre el Español y el Barça o cualquier otro partido. Yo defendería a los jugadores porque cuando celebraron el gol fueron hacia la grada y no sabían si eran Boixos Nois o no. Lo que no me pareció bien fue la actitud de algunos jugadores una vez finalizado el partido. Quizás por su juventud o su falta de madurez a nivel personal. Pero no se le tiene que dar más importancia. Sólo se es tiene que enseñar que el deporte se merece un respeto y tiene unos valores que hay que mostrar a los demás.
R.V.- Usted fue nadador profesional entre el 1964 y el 1976.
Gabriel Masfurroll.- Más que profesional, en aquella época a los nadadores éramos de élite, de alta competición no cobrábamos, sino que pagábamos por competir. Entrenábamos entre 4 y 5 horas diarias, y lo hacía porque me gustaba. A mi personalmente, hacer deporte me permitió poder viajar por todo el mundo, cosa que en condiciones normales, no lo podría haber hecho.
R.V.- En su etapa como nadador, ganó muchos torneos. También se podría decir que a la cabeza de USP Hospitales ha ganado muchas competiciones. ¿Los éxitos deportivos tienen la misma satisfacción que los empresariales?
Gabriel Masfurroll.- Sí, lo que pasa es que el éxito es efímero, una vez lo has logrado, ya ha pasado y tienes que buscar el siguiente. No existe nadie que siempre tenga éxito en todo, existen altos y bajos en nuestra vida. Un éxito es el resultado de mucho tiempo de mucho esfuerzo y cuando lo logras, desaparece enseguida porque siempre tienes a alguien dispuesto a superarte.
R.V.- En su libro, “Aprender de los mejores”, aparecen diversos personajes muy relevantes dentro del ámbito deportivo español. ¿Qué personaje es el que se parece más a usted?
Gabriel Masfurroll.- Yo diría que todos un poco. Desde Miguel Indurain, que nos enseña que el ciclismo es durísimo y tienes que entrenar mucho, Arancha Sánchez Vicario, que era una mujer tenaz y que no se dejaba ganar nunca. La chispa de Johan Cruuyff, la seriedad de Emilio Butragueño. Mi padre me dijo que tenía que ser como un esponja y aprender de todo el mundo que me rodea, conocida o no, todo el mundo te puede enseñar.
R.V.- Usted dice que el libro no da una fórmula mágica para triunfar, pero ¿qué consejos podemos extraer?
Gabriel Masfurroll.- Hace una hora que explicaba al padre de Bojan que con éste libro, lo único que pretendo es explicar lo que he vivido y que cada uno extraiga sus conclusiones. He pasado buenos momentos en la vida, pero también malos, y de los malos he sacado conclusiones muy positivas que me han ayudado.
R.V.- ¿Cómo recuerda su paso por el equipo directivo del Barça?
Gabriel Masfurroll.- Yo he pasado dos veces por el equipo del Barcelona, la primera fue con Josep Lluís Núñez, y después con Joan Gaspar. Los tres años que estuve con Núñez aprendí lo que era el mundo del fútbol y como se gestionaba. Y con Joan Gaspar fue diferente, porque ya sabia que el mundo del fútbol era complicado y especial. El fútbol es el paradigma de la irracionalidad. Gaspar es el hombre de las mil caras y me dio la oportunidad de ser vicepresidente pero yo no pintaba nada. A veces, Gaspar escuchaba más a la gente de fuera que a la de su propio equipo. Durante un tiempo lo aceptas porque piensas que cambiará, pero al final por dignidad personal, le dije que no quería formar más parte de su equipo. Estaba en desacuerdo en la manera en la que dirigía el club. Maduré mucho porque fueron unos años muy difíciles y, a partir de ahí, todo lo demás me ha parecido fácil.
R.V.-El actual presidente del club, Joan Laporta, también ha pasado malos momentos en la dirección. ¿Usted era una de los partidarios de su dimisión?
Gabriel Masfurroll.- Sí. Mi historia con Joan Laporta es curiosa, la primera cena que tuvo cuando ganó las elecciones, fue con mi mujer y conmigo, y yo ya le dije qué es lo que iba a hacer como presidente y qué es lo que pasaría, a la vez que le dí unos cuantos consejos. Y todo se ha ido cumpliendo. Con Laporta tuve muy buena relación durante dos años, incluso una vez me trajo unas entrada para que fuese a un partido,¡ cuando yo no quería ver fútbol! Después, cuando Sandro Rosell se fue del equipo directivo, la relación se estropeó. Con Sandro llegamos a un acuerdo sobre la posibilidad de ir juntos en las próximas elecciones, y ahí se terminó mi relación con Joan Laporta.
R.V.- ¿Joan Laporta ha hecho un buen trabajo en el club?
Gabriel Masfurroll.- Ha hecho cosas bien. Tenemos que alabar los tres primeros años de su mandato que fueron estupendos. Creo que el equipo de Rijkaard ha sido mucho mejor que el Dram Team de Cruyff. Además, hemos tenido un artista como Ronaldinho y tardaremos muchos años en ver otroCity igual. Pero Joan Laporta, también ha hecho cosas muy mal hechas, lo que pasa es que no se sabe. El club no es de su propiedad y el trabajo de Joan Laporta consiste en gestionar lo mejor posible al Barça y no en convertirlo en su cortijo. Han dimitido todos sus directivos, no le queda ni uno. Y los que tiene ahora, están allí para aplaudir. De todas maneras, lo único que quiero es que Laporta lo haga bien porque así el Barça irá bien.
R.V.- De cara a las próximas elecciones, ya han empezado a sonar los nombres de algunos candidatos. ¿Ve a alguno como futuro presidente?
Gabriel Masfurroll.- En estos momentos, la persona que, muy mal tendrían que ir las cosas para que no fuera presidente del Barça, es Sandro Rosell. Si Sandro quiere que yo le acompañe, lo haré encantado y sino, me quedo en casa y no pasa nada. Me hubiera gustado presentarme como presidente pero he llegado ala conclusión que no vale la pena.
R.V.- Uno de los proyectos extra deportivos de Joan Laporta es la recalificación de los terrenos del Mini Estadi para la construcción de viviendas. Laporta cree que el Ayuntamiento de Barcelona no está dando el mismo trato al F.C.Barcelona que al español, porque ha paralizado el proyecto. ¿Qué opina al respecto?
Gabriel Masfurroll.- Esta ciudad es bastante complicada. En Madrid, el ayuntamiento está a punto de dar el permiso para que el Calderón sea vendido. Y aquí en Barcelona todo es difícil de lograr. El área del estadio se podría aprovechar, no sé en qué, pero eso es una área abandonada y es una pena.
R.V.- Los clubes de fútbol se están convirtiendo en negocios. El caso más reciente lo tenemos en Inglaterra, donde un inversor extranjero ha comprado el Manchester City. ¿Cree que llegará esta fiebre inversora a España?
Gabriel Masfurroll.- Sí, de hecho ya se ha intentado. Hace tiempo que unos magnates intentaron comprar, por ejemplo, al Mallorca o al Málaga. Esto irá pasando con los años, pero también es verdad que estos inversores vienen y se van.
R.V.- Usted también es mensajero de la candidatura de Madrid 2016. ¿Existe la posibilidad que la ciudad albergue los Juegos Olímpicos?
Gabriel Masfurroll.- He visto las presentaciones de Río de Janeiro, Chicago y Tokio y creo que Madrid es mucho superior. El handicap que podría tener Madrid es que los anteriores juegos se realizan, relativamente, en el mismo continente, porque Reino Unido no es Europa. Los JJ.OO de Sidney fueron anglosajones; los de Atenas, mediterráneos; los de Pekín, asiáticos; los de Londres vuelven a ser anglosajones, y Madrid serán los juegos de la cultura iberoamericana. Por lo tanto, tenemos muchas posibilidades. Pero, un argumento muy importante es que, ante la crisis económica que estamos viviendo, Madrid es la única ciudad en el mundo que podría albergar los JJ.OO si Londres no logrará celebraros. También lo podría hacer Pekín, pero ya lo ha albergado.