Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Viernes 18 del Julio de 2008 — Actualizado a las: 17:48 PM
¿Los españoles somos cultos en materia artística?
Todavía falta mucha cultura. La gente tiene interés por las grandes firmas, pero no acostumbran a buscar obras que realmente les digan algo, aunque sean más desconocidas. Yo empecé exponiendo obras de grandes nombres, pero mi satisfacción como galerista es mayor por haber hecho la primera exposición de Plensa, o de Masacaró, por ejemplo.
¿Qué papel tiene el galerista en la divulgación artística?
No nos podemos quedar todo este conocimiento para nosotros, tenemos que comunicarlo a la gente. Esta es la labor más importante: transmitir lo que tu crees que es bueno.
¿Y qué distingue a una buena obra de arte de una mala?
Las obras hablan, y hay que escuchar lo que nos dicen. Hay que ser muy honrado, porque si sólo estás pensando en la parte crematística, mejor cambiar de negocio. Lo importante es ponerle ilusión, porque al fin y al cabo lo que vendemos son ilusiones.
Entonces… ¿no hay “arte malo”?
Claro que sí! Hay arte malo para el que tiene de un poco de olfato y ha visto que hay cosas que caen por su propio peso. También se da el caso de artistas que son fruto de un “montaje”.
"Hay gente que compra una obra de arte porque es del mismo tamaño que su sofá"
¿Como en los grupos de música prefabricados?
Exacto. Una persona influyente o un grupo financiero apoya a un artista que seguramente no es tan bueno, pero que tira adelante gracias a sus “padrinos”.
Pero lo bueno de verdad, es bueno siempre. El escultor Joan Rebull, solía decirme: “desengáñate, compra siempre lo que te guste, y no te fíes de los libros sino de lo que te digan las obras”.
¿La gente viene a su galería a buscar obras de arte, u otras cosas?
Hay quien viene a buscar “marcas”, prestigio, y ese es al que no te gusta atender. Incluso los mejores pintores tienen siempre una época mejor que otras, aciertos y errores. Aunque suene a herejía, no todos los Picasso son buenos.
¿Cuánto más cara es una obra, más buena es?
No siempre. Coincide que hay muchos autores que por su propia trayectoria y por el momento en el que estamos, se han revalorizado muchísimo. Pero hay mucho esnobismo, y hay gente que compra una obra de arte determinada porque es del mismo tamaño que su sofá.
¿Y cómo son los buenos compradores?
El verdadero amante del arte compra una obra porque le gusta. Y si luego se da cuenta de que su valor ha aumentado, sentirá satisfacción por haber acertado en su compra, pero no correrá a venderla.