Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Viernes 15 del Agosto de 2008 — Actualizado a las: 13:08 PM
Jeb Brugmann.- Las ciudades deberían ser sistemas urbanos al servicio de los negocios y el desarrollo económico.
Estefanía Pérez.- ¿?
Jeb Brugmann.- Un sistema urbano es la combinación de un entorno que nos permita acceder de manera eficiente a los recursos, de las relaciones sociales y culturales y del mercado. El punto inicial de la ciudad en este sistema urbano son las potenciales oportunidades de mercado. Ésa es la razón, por ejemplo, de que una compañía global decida establecer una oficina en Bangkok. Es decir, todo el mundo actuará bajo sus necesidades, y se concentrará en las ciudades que le provean de recursos. Eso supone asegurarse que la ciudad se desarrolla de manera que esté al servicio de su modelo de negocio o de su estrategia económica. En otras palabras, se trata de desarrollar las ciudades cuya función sea la de la eficiencia del abastecimiento de servicios para desarrollar negocios. Y para crear este sistema urbano es necesario trabajar en los tres sentidos: recursos y eficiencia energética, relaciones culturales y sociales, y mercado. La eficiencia de este sistema es la que permitirá crear vitalidad y oportunidades de mercado.
E.P.- Nunca debe ser fácil ponerse de acuerdo en el modelo a seguir, en una misma ciudad puede haber muchos intereses…
Jeb Brugmann.- El habitante de un barrio de chabolas o favelas desarrolla la ciudad de un modo particular que le permite tener éxito en su modelo de negocio, creando una gran densidad de gente a su alrededor, un muy buen coste, y quiere que toda la industria relacionada con él esté cerca para no tener costes logísticos, de manera que saque provecho de su entorno. Por otro lado, cuando IBM establece su campus de innovación global en Bangalore quiere apalancar el mercado laboral que forma parte del sistema urbano de Bangalore, a través del control de todos los factores de coste. ¿Cómo? Pues desarrollando la ciudad de un modo diferente, creando un campus de alta tecnología, en el que además de las oficinas, haya residencias, servicios de gimnasio, etc., todo para sus trabajadores, de manera que pueda socializar a los empleados.
E.P.- Dos modelos sin duda en conflicto.
Jeb Brugmann.- Todo el que llega a la ciudad quiera hacer que ésta sea de una forma o de otra, así que muchas veces la ciudad se convierte en un revoltijo de todas esas estrategias en conflicto. El habitante de esas favelas o barrios de chabolas, que usa la ciudad de una forma, compite con su modelo contra las grandes compañías que usan la ciudad de un modo distinto, y su competición se convierte en un asunto político. El ejemplo perfecto de todo esto es Nairobi, donde la situación de violencia que vive está muy relacionada con el ineficaz desarrollo de la ciudad como un sistema urbano. En Nairobi encontramos compañías globales que invierten en la ciudad, encontramos una clase política y económica envuelta en sobornos y especulación con el territorio y que controla los recursos, y luego encontramos esos habitantes de los barrios de chabolas que persiguen oportunidades de mercado pero que no pueden invertir su dinero en la ciudad por lo que lo invierten en la zona de favelas y así se vuelven más favelizados. Durante generaciones las compañías y los políticos de Nairobi han estado excluyendo a la mayoría de su población de tener acceso a la ciudad y al mercado.
E.P.- ¿De dónde sacamos el dinero para crear esos sistemas urbanos eficientes?
Jeb Brugmann.- Es una cuestión interesante… Contestaré con una pregunta: ¿de dónde cree que medio millón de pobres en India sacan el dinero para construir una economía, no exactamente chabolista pero si migratoria, con un PIB de 1,5 millones de dólares? La ciudad genera riqueza por sí misma, por la eficiencia de las propias economías de escala gracias a las personas que se asocian unas con otras y por las infraestructuras construidas en la ciudad, que permiten comerciar y tener relaciones de mercado con otras ciudades y otras partes del mundo. Es cierto que a veces también son necesarios recursos públicos para desarrollar esos sistemas urbanos pero creo que lo más importante es cómo creamos modelos de negocio que nos permitan transformar nuestra ciudad. Wal-Mart, McDonald’s… todos ellos son modelos de negocios que configuran el uso de la ciudad con el objetivo de cambiar la manera en la que se desarrolla con rentabilidad esa ciudad (luego podemos discutir si la están desarrollando bien o no). Es decir, es cierto que hay ciertas cosas que el gobierno debe subvencionar, por ejemplo, las carreteras, pero no creo que crear una ciudad más eficiente, más ecológica y más equitativa a nivel social requiera más inversión que las ciudades que estamos creando hoy.
E.P.- La verdad es que cuando usted habla de transformar la ciudad suena a necesidad de grandes inversiones…
Jeb Brugmann.- De hecho, se podría decir que cuesta menos crear una ciudad más ecológica y equitativa porque en términos de productividad energética y de uso de los recursos el coste es menor. En términos de productividad laboral, cuando el trabajador se tiene que mover para ir a su trabajo y luego volver a su casa la productividad no es superior. En definitiva, la ciudad que hoy estamos construyendo requiere más inversión que la que propongo desarrollar.
E.P.- ¿Existe alguna ciudad que se pudiera tomar como modelo a seguir?
Jeb Brugmann.- Tenemos modelos de ciudades que han experimentado una transformación radical, por ejemplo, Brasil, Chicago, Barcelona, Conpenhague, Estocolmo, de alguna forma también Hong Kong… Hay muchas ciudades que se han convertido en sistemas de alta productividad y alta innovación porque han creado una coalición gobernante que involucra al sector privado, al sector público y los intereses de los residentes para crear infraestructuras, instituciones sociales y para desarrollar el mercado. Silicon Valley, en California, está cambiando todo el modelo de desarrollo industrial y comercial, estableciendo ese gran campus, lejos de las áreas residenciales y lejos del centro de la ciudad. Eso crea una especie de vitalidad que da soporte a la productividad laboral y a la creatividad. Silicon Valley se transformó de un modelo suburbial a un modelo mixto de ciudad. De esta forma, podemos ganar productividad y eficiencia usando un diseño especial y la ciudad de un modo distinto. Las empresas todavía no se han dado cuenta que la ciudad es por sí misma un sistema que retorna eficiencia económica.