Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Viernes 05 del Septiembre de 2008 — Actualizado a las: 17:35 PM
Estefanía Pérez.- Tras los resultados de la moción de censura, cada uno ha hecho su propia interpretación. ¿Cuál es la suya?
Joan Gaspart.- Los resultados no dejan duda: gana el sí al voto de censura pero pierde el voto de censura de acuerdo a los estatutos. El presidente Laporta lo interpretó como un voto de castigo, que le obligará a hacer cambios en su forma de actuar. Otros lo interpretaron como que el presidente debía irse. Por tanto hay quien considera que los estatutos están para cumplirse al 100% y otros que están para interpretarse. Si están para cumplirse, que es lo que yo creo, el señor Laporta no tendría por qué irse.
E.P.- ¿A qué cambios se refiere?
Joan Gaspart.- Primero, un modelo deportivo nuevo. El 80% de los que votaron a favor de la moción dijeron que estaban de acuerdo con el proyecto deportivo. Por tanto, ese proyecto deportivo, que pivota sobre Pep Guardiola, no se tendría que tocar, solo acabar de hacer los dos o tres fichajes que hagan falta y acabar de vender los dos o tres jugadores que ya no tienen cabida en el equipo por el precio máximo que sea posible. Desde el punto de vista social, es aquí donde creo que el señor Laporta debe hacer los mayores esfuerzos. Tiene que acercarse más a las peñas y debe hacerlo él personalmente, es algo que no tiene que delegar. Debe esforzarse en llegar al socio de una forma más humilde y con menos prepotencia. También debe intentar arreglar sus relaciones con los medios de comunicación porque no puede ser que un presidente del Barça tenga a casi todos los medios en contra.
E.P.- También se ha puesto en duda la fiabilidad de los datos económicos que ha ofrecido el Club…
Joan Gaspart.- En el terreno económico, creo que lo que debe hacer el Barça es que no sea la junta directiva la que informe de la situación económica de la entidad, sino que sean los auditores los que una vez al año salgan a la palestra e informen de cuál es la situación del Club. Lo que ocurre ahora, en cambio, es que hay una serie de interpretaciones de si el Club está económicamente mejor o peor que antes. Por eso, yo recomendaría de cara al futuro que no sea ya el Club quien explique las cuentas porque se puede interpretar que las explica de una forma más favorable a sus intereses, ni la comisión económica porque depende del Club, sino que lo haga un auditor externo.
E.P.- ¿Usted es de los que cree que el Barça está peor o mejor a nivel económico?
Joan Gaspart.- Yo personalmente creo que las cuentas son las que son, que se está actuando con honestidad. Cuando lo has vivido desde dentro te das cuenta de la enorme presión que se siente cuando se es presidente de la demanda del socio, que lo único que quiere es ganar, ganar y ganar, al precio que sea. Y luego el presidente ya se espabilará en rentabilizar, amortizar y pagar lo que se ha gastado en fichajes.
“Deberían ser los auditores quienes explicaran la situación económica del Barça”
E.P.- En momentos como el que está viviendo Joan Laporta, y que usted también vivió, esa presión debe de ir acompañada de una cierta sensación de soledad en el cargo…
Joan Gaspart.- Sí, en estos momentos el presidente tiene una junta directiva que está muy presionada por lo que leen cada día y por lo que le dice su entorno. Como no son tan protagonistas como el presidente, llegan a la conclusión que les vale más irse que quedarse con una presión como la que hay. Luego están los amigos del presidente, amigos de verdad, leales, que deben de entender que, como la moción de censura no ha prosperado, tienen que intentar en los dos años de mandato que quedan dar un vuelco a la forma de actuar y estar al lado del presidente para ayudarlo. Luego seguro que hay un tercer grupo que opina que quien debe irse es el presidente, que han sido solidarios cuando las cosas han ido bien, pero que ahora lo son menos cuando las cosas van mal. Pero yo, que hablé con el presidente ayer (por el lunes 7 de julio), lo veo fuerte, con ilusión y con ganas. Yo no le tengo que agradecer nada al señor Laporta, sino todo lo contrario. No se portó nada bien conmigo cuando él se hizo cargo del Club en cuanto a plantear las cuentas que se encontró, no dijo exactamente la verdad de lo que se había hecho, pero en momentos como éstos yo soy una persona que, como he sufrido un voto de censura, nunca he deseado a nadie lo que yo he sufrido. Yo lo animo a que él haga lo que tenga que hacer, que no escuche a nadie y que se deje guiar por su propia conciencia y por su propio barcelonismo.
E.P.- ¿Le ha pedido consejo Joan Laporta en algún momento?
Joan Gaspart.- No. En lo que ha acertado y en lo que se ha equivocado, ha seguido su filosofía y su forma de ser. Lo que pasa que yo le he ayudado todo lo que he podido, no a él como persona, sino al presidente del Barça, desde mi cargo en la Federación Española de Fútbol, desde mi cargo en la UEFA y dentro de mis posibilidades. Pero no ayudar para que le den algo que no merezca, sino para que no le quiten nada.
E.P.- No deja de sorprender su postura, cuando usted mismo en el año 2003 sí optó por la dimisión. ¿Qué ha cambiado?
Joan Gaspart.- La ilusión y sobretodo el pensar que tiene recorrido para poder realizar su proyecto. Yo venía de 25 años de ser vicepresidente. Yo honestamente no le podía decir al socio que había aprendido la lección, porque después de tantos años no lo podía decir. Por tanto, tenía que dar paso a otra persona para que hiciera lo que yo, honestamente, no había sido capaz de hacer. Y las circunstancias me dieron la razón: hubo elecciones, ganó Laporta, ganamos dos Ligas y ganamos la Champions, pero de forma inmediata. Eso quiere decir que las cosas no estaban tan mal como se podía pensar porque de ser así se hubiese tardado mucho tiempo en remontar. Nosotros cuando entramos con el presidente Nuñez tardamos ocho años en ganar una Liga, ¡ocho años! Ahora, ¿qué ha cambiado? Pues que él no lleva 25 años y que ha manifestado públicamente que tiene ilusión y se ve con fuerza. Por tanto, ¿por qué no darle una segunda oportunidad después de dos Ligas y una Champions en cinco años?
E.P.- Entre los socios debe ser difícil pensar en una segunda oportunidad después de los malos resultados deportivos de la temporada pasada…
Joan Gaspart.- Yo creo que el socio ya ha perdonado, si se puede llamar así, los fracasos deportivos. Con lo que no ha pasado página es con el tema de la actitud y de la forma de dirigir el Club, y es aquí donde creo que Laporta y la junta deben hacer una reflexión. Personalmente creo que debe hacer una reestructuración de la junta. Estos es una crisis de gobierno y, cuando eso ocurre, no necesariamente se va el presidente, sino que lo que hace es reestructurar el equipo de gobierno para rodearse de personas que puedan ayudarlo. Eso es tan democrático como que el presidente se vaya.
“Ronaldinho y Eto’o no se pueden vender a cualquier precio”
E.P.- Una de las cosas que más se le ha criticado últimamente a Laporta es el haber tardado demasiado en vender algunos jugadores. ¿Cree que es demasiado tarde para jugadores como Ronaldinho?
Joan Gaspart.- El voto de censura no nos ha ayudado en absoluto ni a vender bien ni a comprar bien. Se ha comprado bajo presión y se ha vendido deprisa y corriendo. Quedan dos operaciones de gran calado, que son Ronaldinho y Eto’o, y aquí lo tengo muy claro: no se pueden vender a cualquier precio. Se tienen que vender al precio máximo de mercado, sin que el que quiera comprar se aproveche de la situación. Y si no, ¡no pasa nada! Que se queden en “can Barça”. Eto’o es uno de los mejores “9” que hay en el mundo y si ahora estuviera jugando en cualquier otro equipo del mundo, el Barça lo intentaría fichar; y Ronaldinho es imposible que se haya olvidado de jugar a fútbol.
E.P.- ¿Es, por tanto, un problema de motivación?
Joan Gaspart.- Si es un problema de motivación, no fichemos a un buen entrenador ni a un buen preparador físico, fichemos a un buen psiquiatra. Si para que un jugador excepcional como Ronaldinho se vuelva a motivar y vuelva a ser el jugador que ha sido, pues fichemos al mejor motivador que haya en el mundo. Pero insisto: o se venden bien, o se quedan en casa. El Club no se hundirá por tener a Rondalinho y Eto’o. Además, Guardiola tiene la suficiente personalidad y el suficiente carácter para que si Ronaldinho tiene que jugar, juegue, y si no tiene que jugar, no juegue. La gente nos olvidamos muy rápido de las cosas. Toda España clamaba contra Luís Aragonés y a favor de Raúl. ¡Raúl sí, Luís no!, gritaba la gente. Todo ha salido bien. ¿Alguien ha hablado de Raúl? ¿Han visto una sola línea diciendo que si Raúl hubiera jugado, se habría ganado mejor, o diciendo que Luís es demasiado mayor? ¡Al contrario!
E.P.- En medio de todo el proceso del voto de censura, han surgido algunos candidatos declarados (otros no) a presentarse a la presidencia del Club. El más claro ha sido el caso de Sandro Rosell. ¿Qué le parece?
Joan Gaspart.- Es un gran “culé”, un hombre que entiende de fútbol y que tiene ilusión de ser el presidente del Barça. Por tanto, yo no tengo nada en contra, al contrario, tiene todo mi respeto. Además, tras el voto de censura su actitud fue muy correcta, diciendo que no volverá a hablar hasta que no haya un proceso electoral. Por tanto, es un buen candidato. ¿Un buen presidente? Si la pelota entra será un buen presidente, si la pelota no entra será un mal presidente. Y quien diga lo contrario se equivoca. Puede ser un buen economista, puede ser un buen “culé”, pero si la pelota no entra… También tengo que decir que habrá sorpresas y que habrá otros candidatos que también aspirarán a ocupar el cargo de presidente.
E.P.- Cuente, cuente…
Joan Gaspart.- ¡Uf, madre mía!
E.P.- Diga, diga…
Joan Gaspart.- El Barça, el día que de entrada no tenga siete u ocho candidatos, será una entidad poco viva. ¡Seguro que saldrán siete u ocho! Después seguramente alguno de los que salga lo hará para ver si se puede juntar con alguno de los candidatos con más posibilidades, y otros lucharán hasta el final.
E.P.- Señor Gaspart, no nos está dando nombres…
Joan Gaspart.- En realidad, aquí la pena es que en el Barça no pueda haber un consenso entre aquellas personas que quieren al Club y que podrían hacer funcionar al Barça de manera conjunta.