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Jueves 07 del Agosto de 2008 — Actualizado a las: 11:29 AM
Sara Aguareles.- En una situación de paro estructural, con tasas históricamente bajas, ¿se complica el trabajo de una empresa de selección?
José Manuel Mas.- Ya lo creo. Ahora cuesta muchísimo encontrar a gente para cubrir las vacantes. Hay tanta oferta, que los candidatos son los que están en la postura dominante, y pueden escoger qué puesto les interesa más. Esto nos ocasiona grandes dificultades para cubrir las necesidades de nuestros clientes.
S.A.-¿Cómo superar estos obstáculos?
J.M.M.- Teniendo muchos medios de reclutamiento. Ahora las empresas de selección que funcionan son las que tienen más capacidad de encontrar a gente. Cuando el nivel de paro era mayor, la gente venía buscarnos para encontrar trabajo, y ahora somos nosotros los que tenemos que salir a buscar.
S.A.-No hay paro, pero sí mucha rotación en las empresas…
J.M.M.- Es lógico. Cuando sabes que hay muchas ofertas en el mercado no tienes miedo de dejar tu empresa. En cambio, los empresarios saben que es difícil encontrar trabajadores cualificados, y por tanto es muy normal que hagan contraofertas cuando un empleado quiere dejar la empresa. Lo importante para las empresas ahora es retener a sus empleados. Todo ello crea mucha actividad en el sector.
S.A.-En este contexto, ¿El que paga más es el que gana?
J.M.M.- No se puede generalizar. Cada caso es un mundo. Hay sectores donde esto sucede, como en la construcción, donde normalmente la gente va donde pagan mejor, ya que hay pocos profesionales cualificados y las ofertas pueden ser muy buenas. Pero siempre habrá quien apuesta por una carrera profesional, y otros que apuestan por lo económico.
S.A.-¿Qué diferencia hay entre lo que ofrecen las grandes corporaciones y las pymes?
J.M.M.- Todas las empresas pagan igual, pero las pequeñas están obligadas a pagarlo en dinero contante y sonante, mientras que las grandes empresas pueden pagar menos dinero porque completan el sueldo con intangibles como el prestigio, la posibilidad de promoción, hacer currículum, etc.
S.A.-Cada uno busca una cosa distinta, pero seguro que hay alguna tendencia común entre los candidatos de hoy en día…
J.M.M.- Hay cosas como los valores, por ejemplo, que sí se nota que están variando. Hoy se está perdiendo aquél concepto de sacrificio, de implicación en la empresa como si ésta fuera algo propio. Ahora la gente valora mucho más su vida privada, y priman los trabajos que les garanticen que podrán seguir teniendo su tiempo libre.
S.A.-¿Qué puestos de trabajo cuestan más de cubrir en la empresa española?
J.M.M.- Entre los que nosotros buscamos, uno de los más difíciles es el Jefe de Obra, pero hay otros, como los perfiles tecnológicos. Hablando con el presidente de una compañía muy importante hace pocos días, me comentó que cada año hacían unas 3.000 incorporaciones a su plantilla, debido a la rotación o a la necesidad de seguir creciendo. En España no se encuentran, y los estamos buscando en Latinoamérica y en la zona de Bangalore, en India. Para ciertos perfiles tecnológicos, la oferta española es claramente insuficiente.
S.A.-¿Cómo retener a los trabajadores?
J.M.M.- Con un buen entorno laboral. Cuando un trabajador está suficientemente satisfecho y motivado, no se va.
S.A.-¿Cuál es el secreto para conseguir ese buen ambiente?
J.M.M.- Uno de los temas más relacionado con la satisfacción del trabajador es el estilo de dirección, la manera de actuar de los superiores. Esto es más importante incluso que el sueldo! Una mala relación con el jefe puede hacer que la persona cambie de trabajo. En Ior Consulting hace ya muchos años que elaboramos los llamados estudios de clima, que precisamente lo que hacen es detectar este tipo de problemas.
S.A.-¿Y tienen éxito?
J.M.M.- Tienen éxito, pero aún deberían hacerse muchos más. En un momento como el actual, cuando es difícil encontrar a buenos profesionales, el estudio de clima es necesario para saber hasta qué punto nuestros trabajadores están satisfechos. Si sabemos lo que no funciona, lo podremos mejorar, y evitar así que la gente quiera marcharse.