Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Viernes 05 del Septiembre de 2008 — Actualizado a las: 13:07 PM
Sara Aguareles.- ¿Los niños son la gran oportunidad de los países emergentes?
Marcelo Tosatti.- La infancia es el recurso natural más importante de cualquier nación. Creemos que las economías emergentes deben potenciar este recurso espoleando las capacidades innatas de los niños para aprender, compartir, y crear por sí mismos. Nuestra respuesta a este reto es el portátil XO, una máquina de niños para “aprender aprendiendo”.
S.A.-¿En qué punto está ahora este proyecto?
M.T.-Ahora estamos cerca de un nuevo proceso muy importante, que consistirá en enviar un gran número de portátiles a varios países para probar su funcionamiento. El hardware para la primera versión del portátil está casi en la versión final. La empresa Quanta ha hecho un esfuerzo enorme para comprobar el portátil en cada uno de las cinco vertientes más críticas, y los aproximadamente 7.000 prototipos han superado las pruebas de temperatura, electricidad, mecánica, durabilidad, y medio ambiente.
S.A.-Un ordenador para cada niño… ¿una utopía?
M.T.-Lo importante es asumir que la educación siempre estará en el camino hacia cualquier solución. Normalmente se nos critica diciendo que “lo que necesita la gente pobre es comida y cobijo, no ordenadores”. Comentarios como éste son fruto de la ignorancia sobre la situación en que se encuentran muchas personas en el mundo, a quien no les falta comida o un lugar en el que vivir, pero que no podrán salir nunca de la pobreza porque les falta una buena educación que les de el empujón definitivo. Este es un proyecto ambicioso, y queremos beneficiar al máximo número de niños posible.
S.A.-¿De qué cantidad estamos hablando?
M.T.-De más de un Billón a largo plazo.
S.A.-Teniendo en cuenta lo ambicioso del proyecto, ¿Con qué resultados se daría por satisfecho?
M.T.-Es difícil de decir… Digamos que el éxito del proyecto se medirá, al final, por los resultados globales. Tendremos en cuenta los indicadores que miden los niveles educativos de los países donde se ha desplegado el OLPC, y es de esperar que hayan mejorado a partir de la introducción de este proyecto.
S.A.-¿Por qué un portátil nuevo y no soluciones como el reciclaje de ordenadores?
M.T.-Se trata de hacer que esta gente esté conectada con la sociedad en red que predomina en el mundo desarrollado. Usando un ordenador obsoleto no garantiza buenos resultados. Había que diseñar algo específicamente pensado para responder a las necesidades de un ordenador de 100 dólares.
S.A.-¿Cómo se consigue hacer una buena máquina a ese increíble precio?
M.T.-Actualmente existe una tecnología lo suficientemente barata como para plantearse un reto de esta magnitud. Estamos intentando “sentarnos en los hombros de los gigantes que hubo antes que nosotros”, y aprender de sus errores.
S.A.-¿Y qué les ha costado más?
M.T.-Una de las cosas más difíciles ha sido desarrollar una interfaz adecuada para niños pequeños, pero también ha habido otros retos, como desarrollar un verdadero networking que permita a cada máquina trabajar en red, o ciertos aspectos medioambientales como la pantalla LCD que puede trabajar con energía solar y consume muy poca energía.
S.A.-¿Cómo ha reaccionado la industria al proyecto OLPC?
M.T.-Hasta ahora hemos tenido un apoyo muy generoso, con aportaciones de 10 compañías a las que últimamente se ha sumado una onceava, Intel.