Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Viernes 05 del Septiembre de 2008 — Actualizado a las: 17:35 PM
¿Qué es el “coaching” de negocios?
Básicamente, lo que hacemos es combinar la formación y la consultoría para mejorar el rendimiento del empresario. Intentamos darle técnicas de gestión empresarial, y abrirle el camino para que saque el mejor partido posible de sus habilidades.
¿Como un entrenador deportivo?
En realidad hacemos lo mismo: entrenamos a nuestros directivos según las reglas del juego que necesita su empresa, y le acompañamos durante todo el camino.
¿El directivo es la clave de la competitividad de una empresa?
La principal oportunidad y el principal peligro de una empresa es el empresario, porque él es quien realmente marca las reglas del juego en una pequeña o mediana empresa. Por eso creemos que la única manera que existe para que una pyme mejore, es que primero mejore su líder, el empresario.
Según vuestra experiencia, ¿en qué están más “cojos” los empresarios españoles?
En general, las funciones operativas se ejercen muy bien, pero el control general de la empresa es el punto flaco de nuestros empresarios. Es decir, al frente de un estudio de arquitectura solemos tener a excelentes arquitectos, pero no necesariamente son excelentes empresarios. La capacidad de gestionar una empresa, sea del ramo que sea, es una necesidad imperativa que no siempre está cubierta, pero en cambio dedicamos mucho menos tiempo a eso que a la operativa concreta del negocio.
"El empresario asume muchísimas funciones operativas en lugar de tener tiempo para dirigir la empresa"
¿El día a día eclipsa el espíritu estratégico?
Efectivamente. Acabamos dedicando el 90% del tiempo a cuestiones operativas para que todo marche bien, pero olvidamos que la propia gestión empresarial también necesita que le dediquemos nuestro tiempo.
¿Los empresarios son conscientes de estas carencias?
Normalmente acuden a nosotros aquellos empresarios que quieren cambiar, pero que no saben cómo hacerlo ni por donde empezar. Notan que están dedicando demasiado tiempo a la empresa sin obtener resultados acordes a su esfuerzo, y su vida personal se resiente de ello; sienten que si se marchan durante cuatro días, la empresa se desmoronará, etc… Y es precisamente estas sensaciones la que quieren cambiar cuando vienen a nosotros.
¿No sabemos delegar?
El empresario actualmente está asumiendo muchísimas funciones operativas en lugar de tener tiempo para dirigir la empresa. No se están delegando algunas funciones que deberían hacer otras personas, y eso supone un problema. Hay que saber repartir el trabajo, para que así el rendimiento mejore y podamos dedicar el tiempo justo a cada operación.
¿Y aprender a disfrutar más?
Hay personas que disfrutan dedicando muchas horas a la empresa, y hay otras a quienes eso, en cambio, les agobia y preocupa. Nosotros les ayudamos a ser más eficientes en sus tareas, y a partir de ahí, si el tiempo que se ahorran lo quieren dedicar a su vida o a su empresa, ya es otra cuestión. Nosotros no le fijamos los objetivos al empresario, sino al revés.