“La transición sólo se entiende en el sentido de quién sustituirá a Fidel en el Gobierno”
Estefanía Pérez- ¿Qué últimas noticias tiene sobre la evolución de Fidel Castro?
Roberto Verrier- No se están dando partes periódicos sobre la evolución del Comandante en Jefe Fidel Castro. En la mesa redonda del martes 1 de agosto en los canales de Televisión Cubana se leyó un mensaje de Fidel en que se explica que el estado de su salud necesariamente tiene que ser secreto de Estado, dados los planes de agresión del Gobierno de Estados Unidos hacia Cuba y que por tanto, no se va a estar informando constantemente de la misma. Afirmó que mantiene una situación estable y que tendrá una mejor definición cuando transcurra un tiempo prudencial.
E.P.- ¿Cómo está viviendo la sociedad civil la situación?
R.V.- Se percibe una tranquilidad normal en la calle, en el trabajo. Hay preocupación general por la salud de Fidel. El acontecimiento ha coincidido con un período vacacional bastante generalizado, pues a finales de julio y casi todo agosto recesan las clases en todo los Centros Educacionales del país. Nuestra sociedad civil continúa trabajando y aportando. Lógicamente la noticia nos conmovió, y estamos alertas y preparados para enfrentar cualquier plan del imperialismo.
E.P.- ¿Cómo describiría la situación económica de Cuba?
R.V.- La situación económica de la Cuba de hoy es favorable. El 2005 marcó el comienzo de una nueva etapa en la vida económica del país, en la que se lograron excelentes resultados económicos y sociales. Se llevaron a cabo profundas transformaciones en varios sectores de la economía, entre las que destacan las relacionadas con la rama electro-energética, basadas en el ahorro y la eficiencia, donde ahorraremos más de dos mil millones de dólares al año, las realizadas en el ámbito de la política monetaria y cambiaria, las cuales posibilitaron la salida del dólar estadounidense de la circulación monetaria y la centralización de las decisiones para el uso de las divisas, así como otras medidas tomadas en beneficio de la población cubana. Si bien el PIB para nosotros no constituye un índice definitorio para medir cabalmente el bienestar económico de la población, el país registró un crecimiento de su Producto Interno Bruto del 11.8%, el mayor obtenido en la historia de la Revolución, para una expansión anual de 5.1% en el período 2000-2005.
En lo social se hace aún más evidente el avance alcanzado a pesar del bloqueo y el entorno internacional desfavorable. Los resultados alcanzados en el 2005 demuestran el tenaz esfuerzo desplegado por el país en pos de su recuperación bajo la dirección de Fidel y el Partido, marcando el inicio de importantes transformaciones económicas y sociales dirigidas a elevar el bienestar de la población y a consolidar el desarrollo.
“Estamos trabajando para lograr una economía invulnerable”
E.P.- ¿Qué cambios se podrían producir a nivel económico si empeora la salud de Fidel Castro y debe dejar definitivamente el mando del país?
R.V.- Ciertamente pudiera establecerse ese vínculo entre la salud de Fidel y la mejor salud del pueblo cubano y de otros pueblos. Es algo que los cubanos conocemos: cómo ha sacrificado Fidel su salud al servicio de su pueblo. Y cuando algún día nos falte Fidel seguiremos defendiendo su obra, la Revolución Cubana, porque se ha demostrado que existe la continuidad histórica. Ninguna afectación económica se va a producir porque el país está bien organizado, ya hemos logrado la invulnerabilidad militar y estamos trabajando para lograr una economía invulnerable.
E.P.- ¿Qué consecuencias tendría un posible cambio de gobierno para los inversores extranjeros?
R.V.- Cuba considera esas inversiones como un componente en el camino del desarrollo económico; ninguna esfera de la economía nacional, excepto la educación, la salud y las fuerzas armadas, le está vedada, y las leyes y reglamentaciones cubanas procuran crear las mejores condiciones para el funcionamiento de estos negocios, siempre y cuando ofrezcan al país tecnología, acceso a mercados o financiamiento. La política hacia la inversión extranjera mantendrá su continuidad, ya que fue discutida y sometida a la Asamblea Nacional quien la aprobó en su momento y puede tener cambios importantes, si realmente pudiera tenerlos, cuando el Gobierno de Estados Unidos reconozca el derecho legítimo de nuestra Nación y nuestro pueblo a elegir soberanamente el sistema social que defendemos.
En nuestra patria no habrá cambio de gobierno, porque nuestro destino está asegurado por un pueblo que apoya a sus dirigentes y al Partido. Los cambios que se producen son para consolidar la gran obra de humanidad que hemos venido construyendo no sólo para nosotros sino también para los pueblos del mundo, llevando educación y salud a los pobres y excluidos haciendo verdaderos milagros en aldeas de América Latina y África, en los Cerros de Venezuela, en Bolivia, o auxiliando a las víctimas de los terremotos de Indonesia y Pakistán. Nosotros los cubanos estamos demostrando como construir un cielo en la tierra, teniendo al ser humano como el objetivo esencial. Esa es la obra de Fidel.
E.P.- ¿Cómo influye el bloqueo de Estados Unidos hacia la isla?
R.V.- El imperialismo yanqui ha tratado por más de cuatro décadas de arruinar la economía cubana mediante el bloqueo, que se aprovechó en los últimos 16 años del colapso de la Unión Soviética y del socialismo europeo. Para incrementarlo y recrudecerlo al máximo, han difundido la tesis de que el bloqueo es sólo un medio para presionar a Cuba a retornar a la “supuesta democracia estilo yanqui”, y que el origen de los problemas económicos y la escasez que sufre la población es consecuencia única y exclusiva de la ineficacia socialista. Esta tesis difundida mediáticamente ha pretendido reconocer la eficacia socialista sólo en esferas como la educación, la salud y el deporte. Sin apologías de nuestro sistema social, habría que preguntarse entonces cómo ha sido posible la resistencia a un enemigo tan poderoso sin provocar con una “eficacia y eficiencia mínima” el consenso mayoritario del pueblo cubano.
“La política hacia la inversión extranjera mantendrá su continuidad”
E.P.- Si Fidel Castro debe abandonar el poder, ¿cuáles serán las consecuencias inmediatas?
R.V.- El artículo 5 de la Constitución de la República le concede al Partido Comunista de Cuba el carácter de “fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcción del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista”. Pero el Gobierno de Cuba no es el Partido Comunista; a él le corresponde el papel rector, la dirección de la sociedad, ejercer esa dirección política, no administrativa, a través de un sistema de organizaciones sociales: estudiantiles, obreras, juveniles, de campesinos, profesionales, que contribuyen en su funcionamiento a asegurar una participación más dinámica y consciente de toda la sociedad en las decisiones del país, todos tienen algo que decir y que aportar.
E.P.- ¿Es posible una transición hacia la democracia?
R.V.- El término transición ha de entenderse en el sentido de quién sustituye a Fidel al frente del Gobierno Revolucionario y de la Dirección del Partido. En cierto sentido, la situación que se ha presentado en estos momentos explica lo que sucedería: todos los cargos delegados por Fidel transitoriamente han recaído en el Partido Comunista de Cuba. Ningún proceso revolucionario puede realizarse y mantenerse sin el apoyo del pueblo, máxime cuando en nuestro país existe un Partido dirigente con una base sólida en su sociedad civil bien organizada. Aquí no se resquebraja la unidad frente a ninguna adversidad y esto se ha probado en estos días. Nuestro pueblo ha demostrado ecuanimidad, solidaridad y la debida disciplina y continúa trabajando en los principales programas de la Revolución. Estos valores son los que Fidel nos ha inculcado con su ejemplo en estos años.