Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Viernes 16 del Mayo de 2008 — Actualizado a las: 19:39 PM
Sara Aguareles.- ¿Qué tienen en común los 1.000 voluntarios de Secot?
Teófilo del Pozo.- Yo llamo a los seniors de Secot, “muchachos maduros altruistas”. Somos gente que no solo tiene derechos, sino también obligaciones, y creo que hay que pensar primero en ellas. Una de nuestras obligaciones es dar a los demás lo que demanden de nosotros, y lo más importante que atesoramos en esta etapa de la vida es nuestro tiempo y nuestros conocimientos. Creo que es una obligación moral el transmitir el conocimiento que hemos adquirido, para que no se pierda. Además, tenemos la obligación de mantenernos activos y útiles, porque es una obligación también seguir aprendiendo.
S.A.- ¿De qué carecen hoy los jóvenes emprendedores y empresarios?
Teófilo del Pozo.- El primero defecto que detecto es la educación, que no impulsa el espíritu emprendedor de los jóvenes. Y otro problema es que cuando uno se decide a emprender un proyecto, y fracasa, se le castiga por ello. Y en tercer lugar, también detectamos una falta de formación humanística y técnica.
S.A.- ¿Se puede enseñar a ser emprendedor?
Teófilo del Pozo.- Yo he impartido clases dentro de un programa de una ONG que precisamente se llamaba “Aprender a emprender”. Era para alumnos de bachillerato, y se les enseñaba como construir una empresa desde cero: se constituye, se fabrican cosas, se llenan los libros de contabilidad y administrativos, se liquida la sociedad al final del curso, etc… Los muchachos se quedaban entusiasmados. Topaban con la realidad, ¡y les encantó!
S.A.- ¿Y de paso despertó el ansia empresaria en alguno de ellos?
Teófilo del Pozo.- Tengo una anécdota: les pregunté a cada uno de ellos qué currículum de estudios iba a seguir, qué trayectoria había pensado para después, etc… Uno me dijo: “hago el bachillerato de ciencias sociales, quiero estudiar económicas y empresariales, y cuando acabe todo eso quiero trabajar en un banco”. Y yo le dije: “Tú trabajar en un banco no. Tú tienes que ser banquero”.
S.A.- Se le veía madera…
Teófilo del Pozo.- Cuando acabó el curso, le pregunté si había cambiado de opinión o si seguía queriendo ser empleado de banca. Me dijo “no señor, yo voy a ser banquero”.
S.A.- ¿Qué se necesita para dirigir una empresa?
Teófilo del Pozo.- Hay que tener en cuenta algunas cosas. Cuando a uno le ponen a prueba para ver si puede dirigir la empresa, siempre le harán dos preguntas irremediablemente. ¿Ha vendido usted algo? Si dices que no, estás eliminado. La primera línea de la cuenta de explotación dice “ingresos”, y tienes que saber generar esa primera línea. La segunda es: ¿ha fracasado alguna vez?. Si contestas que no, también te eliminan. Se aprende cinco veces más con un fracaso que con cinco éxitos.
"Se aprende cinco veces más con un fracaso que con cinco éxitos"
S.A.- ¿Diría que los voluntarios de Secot dedican más tiempo a motivar que a asesorar?
Teófilo del Pozo.- Una de nuestras misiones es crear espíritu emprendedor, y ayudar a los que les faltan algunos conocimientos técnicos o prácticos que siempre se pueden aprender. Hay quien quiere montar una empresa, pero no sabe ni por donde empezar. Vemos eso continuamente, hay mucho despiste...
S.A.- Al empezar a trabajar, te piden experiencia, pero cuando llevas 30 años, te dicen que hay que renovar la sabia de la empresa… ¿La experiencia es un arma de doble filo?
Teófilo del Pozo.- Ahora existe un grave error en las empresas: prejubilar por sistema a los profesionales a los 52 años. En las telecomunicaciones se ve mucho, ¡y es un error gravísimo! Se está dejando perder una experiencia valiosísima.
S.A.- ¿Qué consecuencias puede acarrear esta práctica?
Teófilo del Pozo.- Estas empresas se enfrentan a unos problemas muy graves, ya que a la hora de tomar decisiones límites, con encrucijadas de problemas complejos, en un mundo complejo, se encontrarán con gente poco preparada. Se están descapitalizando de gente acostumbrada a tomar decisiones, y eso les traerá problemas. Por eso, todas estas grandes empresas tienen que recurrir a asesores externos que podrían haber sido aquellos a quienes jubilaron inútilmente.
S.A.- Si alguien sabe montar empresas ese es usted: ATAIO, Secoinsa, Data General, la filial española de British Telecom, Airtel…
Teófilo del Pozo.- Yo nunca creé las empresas para mí mismo, sino con el capital de otros y para otros. Se trataba de introducir la tecnología en España, como en el caso de Hewlett Packard, que empezamos a distribuir con ATAIO. Las empresas que siguieron, Secoinsa, Data General, BT, Airtel… también hubo que crearlas desde cero, y todas menos una siguen existiendo con gran éxito.
S.A.- ¿Qué consejo le hubiera gustado recibir cuando inició estos proyectos?
Teófilo del Pozo.- Cuando empecé, en el año 1962, no sabía ni qué era una letra de cambio, que era como se pagaba entonces. Yo era ingeniero, ¡ni idea de las tareas administrativas! Cuando me pedían un albarán, me sudaban las manos... No sabía nada del mundo empresarial y económico, y creo que la tarea de Secot en buena medida resuelve esos problemas a los jóvenes empresarios de hoy.
S.A.- Y gratis…
Teófilo del Pozo.- Tenemos 36 delegaciones, somos unos 1000 seniors voluntarios, y evidentemente eso genera unos gastos. Las delegaciones nos las ceden las cámaras de comercio, y tenemos a algunas empresas y personas físicas que son Socios Protectores o Adheridos que pagan una cuota anual para mantener nuestra actividad, pero no tenemos beneficios ni queremos tenerlos. Gracias a todo ello, podemos ofrecer asesoramiento de manera totalmente gratuita a los emprendedores.