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España, a por su segundo título mundial
España ha preparado a conciencia su Mundial y su presencia en la final de este domingo (17:15 h, La 1) no es ni fruto de la casualidad, ni del arbitraje, ni del calendario. Los hombres de Valero Rivera han demostrado una solidez y una capacidad de reacción que les ha llevado por méritos propios a luchar por el cetro mundial por segunda vez en su historia. En la primera ocasión, en Túnez 2005, las circunstancias fueron muy diferentes. Entonces, España llegaba a la competición con un seleccionador, Juan Carlos Pastor, que se había hecho cargo del equipo solo un par de meses antes de la competición y fue la sorpresa de su sistema de juego lo que le llevó a arrollar a Croacia en una final para la historia. De aquel equipo, tan solo continúan Albert Rocas y el veterano Alberto Entrerríos, que ya ha anunciado su retirada del equipo nacional tras el torneo. Ahora, el combinado de los ?Hispanos? lleva varios años de elaboración, de conjunción, demostrando su alto nivel competitivo y presentándose en todas los torneos como una de las selecciones dispuestas a luchar por las medallas.
Pero tiene enfrente a una de sus bestias negras. Dinamarca. Los daneses ya apartaron a España de la final del anterior Mundial, en Suecia 2011. Y los vikingos, que ostentan el título de campeones de Europa, aún no han podido sumar el trofeo mundialista a sus vitrinas. Dinamarca también es una de las selecciones favoritas en cualquier competición. De hecho, es la única selección invicta del torneo. Tienen un equipo muy homogéneo, especialmente duro en una cerrada defensa 6-0 y con un guardameta, Niklas Landin, que se ha erigido, a sus 24 años, como uno de los mejores guardametas del mundo. En este sentido, la selección danesa utiliza armas muy parecidas a la escuadra española, una defensa muy poderosa a través de la cual roba balones o bien es Landin el que con sus paradas es capaz de iniciar el contragolpe, lo que le permite anotar goles cómodos a sus extraordinariamente rápidos extremos Eggert y Lindberg, o bien al pivote, ya sea Noddesbo o René Toft en segunda oleada. Posee una primera línea que juega casi de memoria y con una exquisita precisión en los pases, en donde destacan el central Lauge o los laterales Sondergaard y Molgaard, todos ellos con un gran lanzamiento exterior. Pero sin duda alguna, el alma que sustenta todo el equipo es Mikkel Hansen, capaz de jugar los 60 minutos del partido sin apenas [...]
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