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España y Croacia ponen a prueba su capacidad de reacción
La medalla de bronce está en juego (14:30, Teledeporte) y dos equipos hundidos anímicamente pondrán a prueba su carácter y su capacidad de reacción para intentar salvar los muebles de un Europeo que se les torció en el peor momento. Tanto Croacia como España partían como favoritos para las semifinales y ambos cayeron derrotados. Levantarse cuarenta y ocho horas después de una decepción semejante y cuando el bronce ya es un metal conocido, una especie de propina del pobre para selecciones que aspiraban a lo más alto, es muy complicado y requiere unas buenas dosis de psicología y horas de charla con todos y cada uno de los jugadores. El que sea capaz de volver a cargar las pilas de su equipo, sin lugar a dudas se llevará el triunfo y el metal cuasi dorado. El otro, la medalla de chocolate de un cuarto puesto que, a estas alturas, no significa nada.
Los croatas perdieron frente al conjunto anfitrión, Serbia, en un partido extraño y repleto de connotaciones históricas, sentimentales, patrióticas, de revancha e incluso de venganza. No fue fácil para los croatas jugar en un pabellón hostil hasta la saciedad, en un ambiente especialmente duro y con los horribles recuerdos que prácticamente todos los presentes habían padecido en primera persona en la violenta guerra balcánica de los años 90. Afortunadamente todo se quedó flotando en el ambiente y el partido se desarrolló con una escrupulosa deportividad entre ambos conjuntos. Pero los croatas perdieron. Y ahora no tienen nada que ganar, lo mismo que España, salvo el orgullo. Ambos están clasificados para el Torneo Preolímpico.
Por su parte, Valero Rivera ya dejó bien claro tras el partido las sensaciones de la delegación española cuando afirmó que su equipo no se merecía la derrota. Y es que España, por juego, por regularidad a lo largo de un torneo invicto, se merecía mucho más que un bronce por el que tendrá que pelear hoy. Y mucho habrán de cambiar las cosas en estas cuarenta y ocho horas para devolver ilusión y ganas al equipo español.
En el Mundial de Suecia, hace justo un año, los chicos de Valero Rivera vivieron una situación idéntica y en la lucha por el tercer puesto apearon nada menos que a la selección anfitriona. Y repetir las sensaciones no suele ser la mejor opción para hombres acostumbrados a competir y ganar. Así pues, la única baza que tiene a su favor la selección española es la necesidad de demostrar que lo ocurrido ante Dinamarca fue solo un espejismo, una pájara, un grano inoportuno en el momento más inoportuno. Que la selección tiene juego, recursos, inteligencia y capacidad para superar cualquier adversidad y sobre todo, que desde ya mismo, España se postula como favorita también para el Torneo Preolímpico, le toque quien le toque como rivales.
España y Croacia ya se midieron en la segunda fase del torneo y el partido cayó claramente del lado español por un 24-22. En este encuentro fue donde el combinado de Valero Rivera se ganó con todo merecimiento el papel de favorita al oro ya que fue capaz de ir todo el partido por detrás en el marcador, incluso con tres goles de desventaja, y fiel a su estilo y a su perseverancia, empatar y remontar a cuatro minutos del final para alzarse finalmente con el triunfo.
La gran duda está en saber qué España saltará a la cancha, si la arrolladora y precisa de la segunda ronda o la timorata y bloqueada de semifinales. Algo similar se podría decir a Croacia, que tiene a Balic con molestias y podría ser baja ante España.
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