Galería 2011: Velas y desparrame

Dic 27, 2011 | Publico


Galería 2011: Velas y desparrame

Si alguna gran lección me deja este año que se nos acaba cuando aún no lo hemos terminado de pagar es que la verdad no está ahí fuera, como nos quisieron hacer creer Mulder y Scully; la verdad está siempre dentro y va a ser muy raro que nos vayan a abrir la mano para mostrárnosla allí escondida, brillante, oscura, opaca, sólida y contundente.

La verdad no es relativa, ni fotogénica: la verdad está más cerca de la definitiva y última muerte de Liz Taylor para inaugurar la primavera que de los grandes amores reales, principescos y ducales que se dieron el sí quiero, puedo. Elizabeth Taylor muerta a los 79 años, después de siete maridos y ocho bodas, nueve si contamos las bodas de plata que se habían cumplido ya desde la muerte de Rock Hudson, del sida en los telediarios y a Liz con un lazo rojo de brillantes en la solapa y un cardado de algodón dulce con vetas de azúcar, de canas y de mechas.

El bello ocaso. Elizabeth Taylor 1932-2011

Liz, con un lazo rojo de brillantes en la solapa y un cardado de algodón dulce 2011 como el final del último Hollywood que Zsa Zsa Gabor se resiste a abandonar, ya desahuciada. 2011 como el año en el cual descubrimos que estábamos equivocados con Lady Gaga, que nos parecía un mero producto de mercadotecnia musical hasta que asistimos a la gran boda londinense, al photocall más triste que ha visto el Principado de Mónaco o el baile sevillano de la duquesa; entonces fue cuando certificamos lo que ni nos temíamos: que Lady Gaga encierra más verdad como sucesora del nuevo cosmos del espectáculo –e icónica mariliendre universal sucesora de Liz Taylor– que el que contuvieron los besos de Guille y Cata, de Alberto contra Charlene y de Cayetana de Alba al aire de Victorio & Lucchino, los auténticos beneficiarios de ese bodorrio donde perdimos un funcionario pero ganamos un duque consorte y a este par de modistos que, además, cierran el año vistiendo a la Pantoja en sus 12 uvas televisadas en Telecinco.

 

Amor 'real': El beso en el balcón de Buckingham Palace de Cata y Guille tras su boda. AFP   

¿Quién necesita a la diosa Cibeles y su pasarela cuando se puede encomendar a la Esperanza trianera? Pues eso. Y más. Porque a santo de pasarelas cibelinas, saltamos a las de París, que vieron cómo a John Galliano le descabalgaban de su puesto como director creativo de la casa Dior e [...]


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