"El Planeta X, ¿culpable de las extinciones masivas en la Tierra?"

El Planeta X, ¿culpable de las extinciones masivas en la Tierra?

Foto: Wikipedia – 171879main LimbFlareJan12 lgLeer también: La NASA presenta un festival de auroras en ultraalta definiciónLeer también: Antes que impactase el asteroide, los dinosaurios se estaban extinguiendo , menciona un estudio El astrónomo Michael Brown, descubridor de Eris y Sedna, proponía el pasado enero la existencia de un nuevo y distante planeta gigante en […]

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Foto: Wikipedia – 171879main LimbFlareJan12 lg

El astrónomo Michael Brown, descubridor de Eris y Sedna, proponía el pasado enero la existencia de un nuevo y distante planeta gigante en los confines del Sistema Solar, el que se llama a él popularmente Planeta X o Planeta 9, perseguido desde hace más de un siglo ytransformadoo prácticamente en una leyenda por la ciencia ficción y la cultura popular. El estudio, basado en cálculos matemáticos sobre las órbitas de seis lejanos cuerpos del cinturón de Kuiper, que parecen girar respecto de una enorme cosa desconocida, ha causado tanto revuelo que inclusive la NASA tuvo que tranquilizar los ánimos y recordar que se trata solo de una estimación temprana, no de una observación directa.

Pero lo cierto es que la suposición resulta apasionante. Así lo cree, y con creces, el investigador Daniel Whitmire, que ha observado consolidadas sus propias suposiciones. que enseña matemáticas en la Universidad de Arkansas, Cuando trabajaba como astrofísico en la Universidad de Luisiana en Lafayette, en 1985 , ha publicado al lado de su colega John Matese, en la revista Nature, una atrevida investigación que vinculaba las extinciones en masa sucedidas en el suelo con la existencia del Planeta X. pero continúa con su idea. Ese Planeta X ha podido ser el culpable de las diarias extinciones masivas sucedidas en la Tierra y, según publica en la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society que se conocen por la inscripción fósil. Ese mundo perdido pudo haber causado chaparrones de cometas que ocasionaron esas tragedias globales, a intervalos de aproximadamente 27 millones de años.

El sitio especializado ScienceAlert ha comentado que “dado que estamos hablando de algo que está sucediendo a una distancia tan increíblemente larga, no podemos “observar” o confirmar la existencia del planeta”, por lo que esperan más evidencia por parte del equipo Brown.

Cuando surgió el primer estudio de Whitmire, en 1985 había tres explicaciones propuestas para dar sentido los chaparrones de cometas regulares: el Planeta X, la existencia de una estrella hermana del Sol, y las oscilaciones verticales del Sol en su órbita alrededor de la galaxia. Las dos últimas ideas se han descartadon posteriormente por ser incompatibles colaeinscripciónrpaleontológicaco. Sólo el Planeta X se ha mantenido como una teoría viable, y ahora está ganando una atención renovada.

El Sol es una estrella de tipo espectral G2 que se encuentra en el centro del sistema solar y constituye la mayor fuente de radiación electromagnética de este sistema planetario.

La teoría de Whitmire y Matese es que a medida que el Planeta X gira alrededor del Sol, su órbita inclinada gira con lentitud y el Planeta X pasa a través del cinturón de Kuiper de cometas cada 27 millones de años, golpeando los cometas en el Sistema Solar interior. Las piedras desalojadas no sólo chocan en contra de la Tierra, sino que también se desintegran en el interior del Sistema Solar a medida que se aproximan más al Sol, reduciendo la cantidad de luz solar que llega a nuestro planeta.

En sus estimaciones iniciales, el astrónomo de la Universidad de Caltech señalaba que el hipotético planeta Nueve parecía estar circulando alrededor del Sol, dibujando una super estirada órbita, que toma entre 10.000 y 20.000 años para completar.

En 1985, un vistazo ala inscripción paleontológica respaldó la idea de chaparrones de cometas regulares que se remontan a 250 millones de años. Nuevas investigaciones muestran evidencias de este tipo de eventos que se remontan hasta hace 500 millones de años.

Whitmire y Matese han publicado su propia estimación de la medida y la órbita del Planeta X en su estudio original. Han creído que tendría entre una y cinco veces la masa de la Tierra, y que estaría alrededor de 100 veces más distante del Sol, un número mucho menor que las nuevas estimaciones, que hablan de hasta 10 veces la masa de la Tierra y una distancia al Sol mil veces superior.

Pero Whitmire cree que lo que es realmente interesante es la posibilidad de que un planeta distante pueda haber tenido un influjo significativo en la evolución de la vida en la Tierra. «Fui parte de esta historia durante 30 años. Me encantaría escribir un libro sobre ella», asegura, si alguna vez hay una contestación decisiva.