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¿Mejor diferentes que inteligentes? - Noticias.com
Albert Einstein dijo que "si quieres obtener resultados diferentes no puedes seguir haciendo las cosas como siempre". Esto aún es más cierto en innovación. Generar nuevas ideas, convertirlas en productos o servicios y tener éxito de mercado pasa por repensarlo todo. Paradoja: hay que ser sistemáticamente diferentes. ¿Cómo? Poniendo la diversidad en el centro de la estrategia y organización empresariales. Por pura probabilidad, cuánto más diversos nuestros recursos, mayor capacidad para generar novedad. Ahora bien, ¿qué diversidad es la que nos va a traer más innovación?
La primera fuente de diversidad – e innovación- son las personas. No se trata sólo de contratarlas por sus diferencias de cultura e identidad, que también. Frans Johansson (www.themedicieffect.com) nos convencerá de que "la intersección" es el lugar ideal para innovar. Es una encrucijada real o virtual donde se chocan las culturas, el saber, formas de mirar y de hacer de personas diferentes.
“No vamos a conseguir pensamiento y participación diferentes sólo incentivando a personas crecidas en la burocracia”
Nuestro origen y biografía son clave. Haber vivido en el Tercer Mundo permite ver que reducir la cantidad de producto y precio en cada paquete es una buena estrategia de crecimiento: el mercado está formado por millones de personas con mínimo poder adquisitivo. Pero ese éxito también depende de que otros miembros del equipo sean capaces de integrar esa intuición sin haber tenido la misma experiencia vital. La diversidad de origen no interesa tanto “per se”, sino porque aporta variedad de perspectivas, interpretaciones y métodos de solucionar problemas.
Así lo demuestra por pasiva y activa Scott E. Page en "Difference" y otros trabajos suyos más académicos (www.cscs.umich.edu/~spage). Según él, "la diversidad vence a la habilidad". Ante un equipo de “superingenieros extrainteligentes” innova más (¡y más rápido!) otro formado por personas no tan brillantes pero más diversas. Sirve de ejemplo cualquier otro equipo homogéneo: ¡no crucifiquemos a los ingenieros por serlo!
Gestionar la innovación desde la diversidad significa cambiar la organización y la gestión de nuestra empresa. No se trata de despedir a media plantilla y contratar a "diversos”, aunque no vamos a conseguir pensamiento y participación diferentes sólo incentivando a personas crecidas en la burocracia. Cambiar el entorno ayudará, pero he visto casos en que en un nuevo espacio de oficina "guais" y “extracool” se repiten los mismos patrones de pensamiento de siempre.
Abrir la empresa a colaboraciones, identificar el conocimiento que nos falta, pautar formas de interacción y ciclos de proyecto diferentes, son algunas de las transformaciones organizativas necesarias. Conllevan redefinir las pautas de decisión, de responsabilidad, -y ahí le duele-, de poder. Pero son necesarios si queremos ganar futuro vía la innovación. Promover a los que piensan como el jefe es un camino de poco futuro en los tiempos y mundos que corren. Porque, como dice la frase: "cuando todos piensan igual, ¿quién está pensando realmente?".
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