MICHAEL JACKSON, decadencia de una fortuna y el ocaso de su fama

May 27, 2006 | Noticias


MICHAEL JACKSON, decadencia de una fortuna y el ocaso de su fama

Emil Domec

Actualizada: 27/05/2006

Millonarias ganancias que fueron repartidas en juicios y caprichosos delirios de super star del pop music, lo tienen ahora al borde de la quiebra después de una vida dispendiosa que hoy ensombrece su fama.

Michael Jackson fué la caja músical de la sorpresa de la gente jóven de una década en el 70 de un tiempo del delirio, escándalos legales y una serie de cirujías plásticas además de una conducta errática de su vida. Su carrera comenzó cuatro decadas atrás en el 1970 cuando se desempeñaba como cantante en The Jackson 5, un pequeño conjunto musical que compartía con sus cuatro hermanos y donde algunos ejecutivos encontraron ciertas cualidades inusuales de su época en un talento hipnótico dentro de una personalidad algo andrógina, de gestos caprichosos y gastos indisciplinados, caricaturizado por un mundo de fantasías que creó en su alrrededor, considerado por el sello Metown en 1969. Tenía ese entonces 11 años después de haber pasado varios concursos y actuado en clubes zonales como Joe Jackson gerenciado por un ambicioso y estricto padre. Cuando consiguió independizarse grabó 3 discos en Quincy Jones y posteriormente en 1982 un trailler que vendió 51 millones de copias. Posteriormente compró por 47 millones el catálogo de los Beatles donde comenzó su ascenso a la fama para hacer relevantes sus gastos al comprar por 17 millones de dólares una propiedad en California cerca de Santa Ynez. En 1990 sus finanzas comenzaron a decaer cuando tuvo que pagar 20 millones de dólares por el juicio de acoso a menores y en 1995 tuvo que vender a Sony Co el 50% del catálogo de los Beatles por un valor de 100 millones de dólares quedando sin producir nuevas emisiones discográficas. Algunas malas influencias contribuyeron asesorando riesgosas inversiones que no le dejaron réditos positivos. En 1998 se gastó el préstamo bancario de 90 millones de dólares que le tuvieron que conseguir otro por 140 millones en base a la garantía del catalogo que le quedaba que utilizó para pagar las exorbitantes deudas contraídas, que se le terminaron por evaporar y también al divorciarse de Lisa Marie Presley por lo que tuvo que recurrir a otro crédito de 30 millones al Bank of América. Sus lujos excénticos y exóticos no cesaron ni sus gastos en aumentar y continuaba pidiendo prestado grandes sumas que no podía responder por sus delirios arquitectónicos con la compra de su casa en Beverly Hills por 46 millones de dólares. Posteriormente contrató por 1 millón de dólares a Marlon Brando para que apareciera en una fiesta en el Madison Squere Garden, compró un auto Bentley Arnage y un Lincoln por 350.000 dólares y más 200.000 dólares en compra de antiguedades, pinturas y viajes con un séquito de 20 personas con gasto en todos los hoteles. En 1999 su presupuesto estaba en 7 millones de dólares para gastos personales y 5 millones para mantener su empresa Neverland. Ésto le reportó en el año 2000 mayores gastos por intereses a sus extravagantes compras y que el año pasado debió pagar 4 millones de dólares mensuales en concepto de intereses para financiar su deuda de 270 millones. Nadie a ciencia cierta sabe cuánto dinero ha pasado por sus manos en su carrera exitosa, es cierto que sus discos han producido cerca de 300 millones de dólares más otro tanto por publicidad, conciertos y marketing comercial de productos pero su displicencia no le permitió contabilizar cuanto quedó en su bolsillo y cuánto fué a los impuestos y por causa de fracasadas inversiones mal aconsejadas. Recientemente en una suite de lujo de 9.000 dólares la noche en el hotel Burj Dubai, fué la noche en que la estrella del pop music mostró sus decadentes destellos cuando se reunió con los ejecutivos de Sony Co. Considerando la solemne opulencia del encuentro y rodeado por una corte de asesores empresariales, su presencia no era receptiva de agasajo para Jackson, sino que estaba preocupado por estar al borde de declarar su quiebra ya que era socio de la companía por el lucrativo negocio de la música del catálogo de los Beatles que tantas regalías le dejó y tener recibido durante su vida. Al volverse Jackson insolvente, su 50% de los 100 millones de dólares pasarían a terceros y dejaría a Sony a merced de obligaciones frente a una nueva sociedad por lo cuál su preocupación lo volvió reflexivo pero ésta vez con cierto ánimo de cooperación por ser conciente de la gravedad de la situación y después de su ponencia en la reunión, Sony decidió ayudarlo a encontrar un banco que le prestara 300 millones de dólares para pagar sus deudas, pero a cambio Jackson tenía que ceder la mitad del catalogo de los Beatles que le restaba. Después de reflexionar, acosado por las deudas y con su carrera musical estacionaria, el cantante tuvo que aceptar la oferta que lo despojará de las ganancias de las que tenía basada su economía usada como garantía para financiar sus enormes deudas para mantenimiento de sus propiedades, su empresa y sus extravagantes y caprichosos delirios.  ADN press Fuente: J.O´Brian The New York Times    Otro artículo anterior relacionado: MIKE TYSON: ocaso de un gladiador cuando su pasado lo condena




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