Miedo extremo: ¿Por qué las empresas no invierten si tienen sólidos balances?

Feb 3, 2012 | Finanzas


Miedo extremo: ¿Por qué las empresas no invierten si tienen sólidos balances?

Cinco años de crisis dan para mucho y pueden tumbar al más pintado. Incluso a las empresas que exhiben buenos fundamentales y balances sólidos pero cuya actividad inversora está bajo mínimos. De hecho, esta es una de las principales conclusiones que refleja la encuentra entre los cientos de analistas de Fidelity repartidos por todo el mundo, cuyos resultados acaban de ser publicados.
Así, explican en la gestora, la capacidad de las empresas para adaptarse rápidamente a este difícil entorno creado por la crisis financiera les ha permitido conseguir beneficios cada vez más altos mientras la recuperación de la economía mundial se ha quedado rezagada. O dicho de otra forma.
Los ciclos macro y el empresarial han perdido la sincronía. Como muestra un botón. La economía estadounidense deslizándose de nuevo hacia la recesión, la zona del euro acercándose al colapso, los mercados emergentes sufriendo un aterrizaje forzoso... todos estos son problemas de tipo macroeconómico. Pero el sector empresarial está en mucha mejor forma.
Pero lo que han constatado los analistas de Fidelity es que el complicado entorno macroeconómico ha pasado factura a las empresas y ha comenzado a influir en su capacidad para crecer. En diferentes áreas, las empresas están esperando a que se resuelvan los problemas macroeconómicos antes de dar el siguiente paso.
La chequera sigue a buen recaudo
A diferencia de muchos de los mercados en los que operan, las empresas gozan de buena salud. Sus balances son más sólidos que hace tres o cuatro años. Su capacidad para invertir está ahí, pero algo les está retrayendo. Al preguntarles por los planes de inversión de las empresas que cubren, nuestros analistas mostraron un elevado grado de incertidumbre, ilustrado por la falta de planes de inversión definitivos. La mayoría de las empresas planea continuar con sus inversiones en TI (Tecnologías de la Información), marketing y bienes de equipo para mantenerse al mismo nivel que el año pasado.
Este sentimiento de precaución está incluso reprimiendo el deseo de las empresas de conseguir un crecimiento rápido mediante fusiones y adquisiciones. En algunos aspectos, las condiciones son adecuadas para una reactivación de las operaciones corporativas: los balances son sólidos, los tipos de interés son bajos y las valoraciones son atractivas.
En un entorno de crecimiento bajo, cabría esperar que la oportunidad de comprar crecimiento a través de una operación corporativa fuera irresistible. En algunos sectores se observan movimientos corporativos mediante los cuales las empresas están reforzando su posición con adquisiciones que complementan sus carteras de negocios, pero las empresas no están dispuestas a asumir mucho riesgo en sus balances en este entorno.
La falta de demanda, principal preocupación
Existen varias razones que explican por qué las empresas están conteniendo la respiración. La primera es que, según nuestros analistas, la preocupación principal de los máximos ejecutivos para el próximo año es la cifra de ventas.
El deterioro del entorno macroeconómico en Europa y EE.UU. se ve agravado por la incapacidad de los líderes políticos para dar soluciones y esto hace que los primeros ejecutivos se preocupen por la sostenibilidad de los volúmenes de ventas actuales. Tal es el grado de preocupación en la comunidad empresarial que esta cuestión desplaza a otros factores como la inflación y la posición financiera de las compañías.
La interferencia de los gobiernos, un problema añadido
La pregunta anterior también pone de relieve una segunda cuestión importante. Nuestros analistas creen que una posible intervención o cambios normativos perjudiciales por parte de las autoridades preocupan a una quinta parte de los ejecutivos. En [...]


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