- Fuente: 20minutos
Monja C.: "Si Dios me ha hecho homosexual será por algún motivo. Él no da puntada sin hilo"
Mi nombre es C., tengo 45 años y pertenezco a un 'instituto de vida secular consagrada' de inspiración Paulina. Más pistas no me parece prudente dar. En resumen, sería una especie de monja sin velo, es decir, una mujer consagrada a Dios, con los votos propios de los religiosos ?obediencia, pobreza y castidad-, pero con una apariencia externa de calle aunque, pensándolo bien, mucho, mucho, no me parezco a Lady Gaga?Hace ya más de 20 años que, por tanto, soy religiosa y mi vida gira en torno a tres pilares: la oración continua, bien en comunidad, bien individual, la participación en los sacramentos, es decir, la unión diaria con Cristo en la Eucaristía, y la ayuda efectiva al prójimo que, gracias a mi comunidad, puedo materializar en ayuda de tipo asistencial. Estudié en su día enfermería, aparte de los estudios teológicos propios de mi condición. Me considero una persona esencialmente feliz, con los altibajos propios de toda persona, si bien he aprendido, en los altos a dar gracias a Dios y en los bajos ponerme en sus manos.
¿Cuándo percibió su tendencia homo-afectivo-sexual? ¿Qué conflicto vivió en su aceptación, si lo hubo?
En las oraciones con hermanas y hermanos religiosos y homosexuales tengo esperanza de que Dios me revele el porqué de las cosasDesde que, prácticamente, nací. De niña, de muy niña, siempre quise haber nacido niño. Incluso en el colegio, me atraían mucho más los juegos de niños (el fútbol, con sus regates y goles) que los absurdos saltitos a la comba. Las muñecas, con sus vestiditos, me parecían una cursilería al lado del 'exin-castillos' o del Escalextric de mi hermano, con el que tanto jugábamos ¡y casi siempre era yo quien ganaba!
Luego vino el despertar sexual y la evidencia de que me atraían más las chicas que los chicos. De forma paralela, sentí la llamada personal que Dios me hacía al estado religioso? fueron años de mucha confusión pero me ayudó mucho algo que, de pasada, me dijo otra religiosa a quien le conté mis tormentos. Fue, curiosamente, la respuesta más normalizada (en términos LGTB) que he escuchado: me dijo algo así como "si te llama Dios, ¿qué más da que te gusten los hombres que las mujeres? Y además ?añadió con un guiño- sospecho que Dios tiene más de mujer que de hombre?". Así, ¿quién podía resistirse? Bien, finalmente me metí a monja aunque no todo fue tan fácil ni todas las personas con que me he topado han sido tan razonables. De entrada, fui percibiendo que, dentro de la Iglesia en general, y de mi congregación en particular, el tema sexual es un tabú. Personalmente no tengo por esta cuestión crisis vocacionales, pero sí es cierto que a veces necesito hablar, desfogarme, contar a alguien mis dificultades y, la verdad sea dicha, no todos los consejeros espirituales ni confesores que he tenido han comprendido mi situación.
¿Cómo conoció Betania en Colores?
Conocía directamente a un miembro de Crishmom, que propuso la idea, y entre unos pocos nos dijimos ¡vamos a intentarlo! Antes era asidua el blog que esta persona tenía sobre la cuestión cristianismo y homosexualidad . Por medio de él, me enteré del proyecto de crear una comunidad de religiosos LGTB (aunque, por el momento, aún no he conocido a ninguna religiosa T (Transexual) ?que me gustaría hubiera-, ni B (Bisexual), es decir, religiosos que, manteniéndose fieles a su vocación, tengan una común inclinación homosexual y, precisamente por ese motivo, necesiten (necesitemos) estar unidos; unidos para hablar, para escucharnos, para aconsejarnos; unidos para coger fuerzas y seguir caminando adelante; unidos para rezar que es, en definitiva, nuestra profesión.
¿Por qué es miembro?
Betania en Colores no tiene ninguna forma jurídica, no es una asociación ni nada por el estilo, por eso no me considero miembra ni miembro. ¿Por qué participo? Porque creo que no es casualidad que sea lesbiana pues, como creyente, creo que Dios está detrás de todo, también de mi homosexualidad. Y, si es así, si Dios me ha hecho creyente y homosexual, debe ser con algún motivo? pues Dios no da puntadas sin hilo, como decía mi abuela. Es por eso que espero encontrar aquí respuestas; en la oración comunitaria con hermanas y hermanos religiosos y homosexuales tengo esperanzas de que Dios me revele el porqué de las cosas que, tal vez, sea porque hacen falta personas que recen para que las cosas cambien a mejor y los homosexuales seamos plenamente aceptados. Aunque solo sea por esa oración? ¡¡ya vale la pena!!
¿A qué reuniones acude y qué le aportan?
Por el momento, solo puedo acudir a la oración comunitaria de los miércoles, ya que la Eucaristía de los sábados me coincide con la que celebramos en mi Casa. ¿Qué me aporta? No sabría describirlo con palabras pero? está siendo un apuntalamiento de mi propia vocación. Descubrir que no soy única en el mundo, sino que hay otros religiosos homosexuales es? un alivio porque una aprende que la homosexualidad no es un "mal", sino que es algo querido por Dios, una característica, una forma de ser? También me ha ayudado a ganar en amor hacia todos, especialmente en las minorías, a no juzgar a nadie. Si se permite la expresión, me está ayudando a ser ¡mejor cristiana!
¿Cómo es su vida diaria en su congregación en relación a su tendencia homo afectivo sexual?
Betania está siendo un apuntalamiento de mi propia vocación Lo mantengo en secreto porque no quiero apenar o preocupar a mis hermanas. Tal vez sea una falsa excusa, o quizá una cobardía, pero no considero adecuado exteriorizar mi inclinación. Menos aún cuando tenemos [...]
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