Los aeropuertos españoles registrarán más de 6.500 vuelos diarios este verano
Nadie se atreve a pronosticar cuántas incidencias se pueden llegar a registrar este verano en los servicios aéreos españoles, pero a la vista de lo que sucedió el año pasado en El Prat, donde una huelga impidió viajar a 300.000 personas, toda precaución es poca para poder disfrutar de estas vacaciones sin contratiempos.
Hasta finales de julio no se publicarán las estadísticas referentes a la “operación verano” de Aena, pero fuentes de la compañía han adelantado a Noticias.com que el número previsto de operaciones puede superar los 6.500 vuelos diarios en su red de aeropuertos españoles.
El Ministerio de Industria, Turismo y Comercio pronostica que tres de cada cuatro familias harán vacaciones durante los meses de julio y agosto, y muchas de ellas tomarán el avión como medio de transporte. De hecho, desde Aena aseguran que el verano es la época en que el público del aeropuerto varía más, dado que “los viajeros de negocios dan paso a grupos numerosos de turistas que viajan con mucho más equipaje y de una manera menos organizada por la falta de costumbre”. Ya sea por el aumento de operaciones, por la desorganización de la familia que viaja al completo, o por pura ecuación matemática, la realidad es que las incidencias son mucho más numerosas en esta época que en ninguna otra.
Ante la evidencia, las organizaciones de usuarios ofrecen una serie de consejos y recomendaciones para que una maleta perdida o un vuelo cancelado no supongan el final del viaje.
Las aerolíneas suelen alegar "causas extraordinarias" para no pagar indemnizaciones
La información es la mejor píldora contra el abuso
¿Sabía que un overbooking está recompensado con hasta 600 euros? ¿Y que si un retraso dura más de dos horas puede solicitar una comida o cena gratuita? Muchas personas no son conscientes de sus derechos como consumidores, y algunas compañías abusan de este hecho para evitar pagar las indemnizaciones.
En febrero de 2004, la Unión Europea introdujo un nuevo Reglamento Comunitario destinado a paliar los daños y perjuicios ocasionados a clientes y pasajeros de la aerolíneas. Algunas de las medidas pasan por aumentar las compensaciones por denegación de embarque (overbooking), y extender las indemnizaciones a los casos de cancelaciones y retrasos de vuelos.
Siempre que no se hayan producido condiciones extraordinarias, y que la compañía sea responsable de uno de estos problemas, el usuario tendrá derecho a compensación. Y ahí es precisamente donde está “la trampa”.
Según la abogada de servicios jurídicos de Ausbanc Consumo, Montse Andrés, “esas condiciones extraordinarias no están listadas en ninguna parte”. La normativa sólo indica que se podrían considerar extraordinarias situaciones como una repentina “inestabilidad política”, o una “meteorología extremamente adversa”, pero no concreta nada más allá. A este vacío es al que se acogen en muchos casos las aerolíneas, “que acostumbran a evitar responsabilidades incluso cuando el problema es que su avión está averiado”.
El equipaje es otra de las víctimas típicas del caos aeroportuario en estas fechas. El Tratado de Montreal, que es el que se aplicaría en caso de problemas de este tipo, establece la cantidad máxima de 1.000 Derechos Especiales de Giro (DEG) por bulto en vuelos internacionales, y de 500 DEG en los nacionales. Esta curiosa moneda, el DEG, es una unidad definida por el Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyo valor está en relación a las principales divisas: el dólar USA, el euro, el yen, y la libra esterlina.
Una vez más, esta indemnización sólo se hará efectiva si se demuestra que “el daño se ha producido a bordo de la aeronave, o bajo la custodia de la compañía”. Puede parecer descabellado, pero ante la alergia de las aerolíneas a pagar compensaciones no estaría de más fotografiar el equipaje justo antes de facturarlo. En verano, toda prevención es poca.