La ayuda al desarrollo no ha conseguido grandes avances, a pesar de destinar 6,4 billones de dólares
01/07 - Redacción
La comunidad internacional ha destinado más de 2,4 billones de dólares en forma de ayuda al desarrollo desde los años 60 sin que hasta ahora se puedan mostrar grandes avances, en particular en África. Esta ayuda será ineficaz si los nuevos fondos no son capaces de demostrar su capacidad para conseguir avances claros en cada uno de sus objetivos.
A esta conclusión han llegado diversos expertos internacionales, en una jornada organizada por la Fundación BBVA. Todos ellos han coincidido en que es cada vez más necesario que los logros de la ayuda al desarrollo en cualquiera de sus ámbitos se midan en términos de resultados y no de recursos gastados.
El debate sobre la cantidad total de fondos destinados al desarrollo presupone, según estos especialistas, que la mejora en las condiciones de vida de los destinatarios está correlacionada positivamente con el volumen de fondos destinados; sin embargo, existen efectos secundarios negativos, según advierten, que deben tenerse en cuenta.
Según la Fundación BBVA, diversos estudios recientes muestran que los países receptores de mayor proporción de ayuda al desarrollo sufren un síndrome similar al de la “maldición de los recursos naturales”. Esto supone que sus niveles de democratización disminuyen a medida que aumenta la ayuda y la búsqueda de rentas derivada de los intentos de controlar la misma pueden acabar causando conflictos armados, como en el caso de Somalia.
En la jornada han participado Michael Kremer (Universidad de Harvard), impulsor de la creación del Fondo Mundial de Lucha contra el sida y la malaria; Esther Duflo, investigadora del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y especialista en el desarrollo en India; Rohini Pande (Universidad de Harvard); Vijayendra Rao (economista principal del Banco Mundial); Rachel Glennerster (MIT); y José García Montalvo, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.
¿Por qué la ayuda es poco efectiva?
En general, la efectividad de la ayuda al desarrollo se ve condicionada en la actualidad por tres factores fundamentales, según los mismos expertos. En primer lugar, cabe señalar la falta de coordinación de los donantes y sus objetivos. “Los objetivos de muchos donantes están dominados por razones políticas o estratégicas y la mejora de las condiciones de vida del país receptor de la ayuda no es prioritaria. En estas condiciones no es raro encontrar que la ayuda tiene poco efecto”.
Un segundo factor determinante es la corrupción en los países receptores. “Esta cuestión tiene una importancia fundamental en la percepción de los ciudadanos sobre la utilidad de la ayuda al desarrollo”, explican los expertos. Ante esta realidad apuntan que se pueden adoptar dos medidas: canalizar más fondos para que el porcentaje que llegue al destino previsto sea mayor o buscar un mecanismo de incentivos que evite dichas desviaciones del sistema y evaluar posteriormente su eficacia.
En tercer lugar, la necesidad de proporcionar a la opinión pública una evaluación creíble y precisa de los efectos de los fondos destinados para la ayuda al desarrollo también condiciona el proceso. Después de recordar que en la actualidad se está viviendo un nuevo resurgir del apoyo a la ayuda al desarrollo, los analistas han recordado que “este renovado optimismo podría verse mermado por la incapacidad para mostrar de manera creíble que el creciente volumen de fondos tiene un impacto significativo en las condiciones de vida de los ciudadanos de los países del tercer mundo”.