Banif prevé que la reactivación de la economía y las bolsas no llegará hasta la segunda mitad del año
01/08 - Estefanía Pérez
Banif cree que, si bien la medida adoptada la semana pasada por la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de rebajar un 0,75 los tipos de interés fue acertada, la calma en las economías y en las bolsas no llegará de todas formas hasta la segunda mitad del año. De hecho, hoy el índice español, el Ibex 35, ha vuelto a teñirse de números rojos tras cerrar en positivo durante dos jornadas consecutivas, con una bajada del 0,87% al final de la sesión, arrastrado por los grandes valores.
Banif cree que, si bien la medida adoptada la semana pasada por la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de rebajar un 0,75 los tipos de interés fue acertada, la calma en las economías y en las bolsas no llegará de todas formas hasta la segunda mitad del año. De hecho, hoy el índice español, el Ibex 35, ha vuelto a teñirse de números rojos tras cerrar en positivo durante dos jornadas consecutivas, con una bajada del 0,87% al final de la sesión, arrastrado por los grandes valores.
En palabras de Jose Manuel García de Sola, director general Inversiones y Productos de Banif, la posición del Banco Central Europeo (BCE), que insistió el pasado jueves en que su principal objetivo es el control de la inflación por lo que insinuó que no bajaría el precio del dinero en su reunión de febrero, se verá marcada por la “presión de los otros bancos centrales”, por lo que considera que “las probabilidades de una bajada de tipos y su adelanto en el tiempo han aumentado”. Además, García de Sola no descarta que el próximo miércoles la Fed aplique otra rebaja de tipos “si quiere seguir contentando al mercado”.
“Trichet no puede mantenerse al margen de lo que hagan otros bancos centrales y la presión será creciente. Por ello, el BCE podría moderar su discurso en la próxima reunión de febrero”, comenta. Por tanto, “si la inflación se modera a partir de la primavera, no hay que descartar un cambio de sesgo en 2008”.
De todas formas, aunque el impacto inicial de la rebaja histórica (fue el mayor recorte de tipos desde octubre de 1984) de la Fed fue positivo, García de Sola advierte de que “existe el riesgo de que el mercado termine interpretando las bajadas con el sentimiento de que la situación es más grave de lo que se pensaba”.