04/07 - Redacción
Barclays comprará ABN Amro a un precio de 36,25 euros por acción, lo que supone valorar la entidad en unos 67.000 millones de euros. Royal Bank of Scotland (RBS), el Santander y Fortis también habían expresado su interés por el banco holandés, aunque éste finalmente se ha inclinado por la oferta de Barclays.
El acuerdo contempla que Barclays venderá la entidad financiera estadounidense La Salle a Bank of America por un importe de 21.000 millones de dólares (15.462 millones de euros).
ABN Amro y Barclays estiman que la combinación de sus negocios generará unas sinergias de aproximadamente 3.500 millones de euros en 2010 e incluirá un recorte de plantilla de 12.800 empleos. Los accionistas de ABN Amro recibirán 3,225 acciones ordinarias de Barclays por cada título propio de la entidad holandesa.
Junto a este recorte de empleo, la operación incluye la conversión de 10.800 empleos de jornada completa en posiciones deslocalizadas de bajo coste, de modo que en total 23.600 puestos de trabajo quedarán alterados o destruidos con la compra. Esta cifra representa un 10% de la plantilla total de la nueva entidad fusionada, compuesta por 217.000 trabajadores, de los que Barclays aportará 123.000 y ABN Amro 94.000.
Los consejos de administración de ambas entidades recomendaron a sus accionistas la operación, que se produce varias semanas después del inicio de negociaciones en exclusiva entre ambos bancos. La operación conlleva unos costes de integración de 3.600 millones de dólares (2.650 millones de euros).
El grupo resultante tendrá sede en Amsterdam, pero estará estructurado conforme a criterios de gobernanza británicos, con un único consejo de administración del que Arthur Martinez será el director, John Varley el consejero delegado y Bob Diamond el presidente. El órgano contará con 10 miembros procedentes de Barclays y 9 de ABN Amro.
Barclays PLC
La compañía resultante de la operación se denominará Barclays PLC y la fusión dará lugar a un grupo "fuerte y competitivo" para sus clientes, “con mejores productos y una capacidad de distribución más extensa, que se beneficiará de una cartera de clientes diversificada”.
El nuevo grupo contará con una posición global en los negocios de banca minorista y banca comercial, así como con una cartera de 47 millones de clientes. Se situará además entre las cinco primeras entidades emisoras de tarjetas fuera de Estados Unidos, con aproximadamente 27 millones de tarjetas, y ofrecerá soluciones financieras de negocio y pagos a nivel mundial, así como servicios de banca de inversión.
Además, el nuevo banco será la mayor institución del mundo en el negocio de gestión de activos, así como el octavo mayor en gestión de fortunas, con una posición dominante en franquicias en Europa y fuerte capacidad de crecimiento en los mercados emergentes.