El BCE sigue priorizando el control de la inflación y mantiene los tipos en el 4%
Trichet reconoce que los riesgos para el crecimiento son “inusualmente elevados”
02/08 - Estefanía Pérez
La prioridad del Banco Central Europeo (BCE) sigue siendo el control de la inflación y por ello el Consejo de Gobierno de dicha institución ha decidido mantener los tipos de interés en el 4%, a pesar de que la Reserva Federal ha optado por importantes recortes del precio del dinero en las últimas semanas. Con todo, aparece un nuevo elemento de alerta en el discurso del presidente del BCE, Jean Claude Trichet: los riesgos sobre el crecimiento son “inusualmente elevados”.
A pesar de que Trichet ha reconocido también que se han confirmado los riesgos a la baja para la actividad económica derivados de las turbulencias en los mercados financieros, la institución asegura que tiene “claro” su objetivo, es decir, garantizar la estabilidad de precios. "Estamos haciendo nuestro trabajo. Adoptamos nuestra decisión en función de nuestro mandato de contribuir mediante la estabilidad de precios al crecimiento económico sostenible y a la creación de empleo", se ha justificado Trichet.
El presidente del BCE ha explicado que la decisión del mantenimiento de tipos se ha tomado por unanimidad, sin haberse llegado a discutir ninguna otra opción, a la vista de los datos con los que cuenta el organismo. De todas formas, Trichet ha matizado que “estaremos en constante alerta”.
El máximo responsable de la política monetaria de la zona euro ha hecho hincapié en que el último dato del IPC armonizado de la zona euro confirma "las fuertes presiones sobre los precios a corto plazo por el encarecimiento de las materias primas y de los alimentos". Para lo que queda de año, Trichet ha pronosticado que "en los próximos meses la inflación se mantendrá por encima del objetivo del 2% para moderarse gradualmente a finales del año".
Además de elevar el precio del dinero, el BCE ha mantenido en el 3% la facilidad de depósito, que marca la remuneración del dinero, así como la facilidad marginal de crédito, que establece el tipo al que presta dinero a los bancos europeos, y que queda situada en el 5%.