Construmat es la primera feria de su sector en nuestro país, y se sitúa entre los tres primeros puestos a nivel europeo, junto con la alemana Bau y la francesa Batimat. La primera se celebró a mediados de enero, y aunque registró un número menor de expositores que la española, el porcentaje de los que venían de fuera de Alemania era mayor. En concreto, de un total de 2046 expositores, más de 500 eran extranjeros. Batimat celebrará su edición 2007 a principios de noviembre, y según sus previsiones el número de expositores alcanzará los 2700, más del 50% de los cuales provendrán de fuera de Francia. En España, Construmat contará con más de 2300 stands, un 20% de los cuales serán extranjeros.
Pero más allá de las cifras, quizás lo que hay que tener en cuenta es la opinión de los empresarios que acuden bianualmente a la principal cita del sector de la construcción en nuestro país. Daniel Lleonart, gerente de Prefabricats Lomar, afirma que desconoce las cifras, pero que “la presencia internacional en Construmat no se hace notar demasiado”. En su caso esto no es ningún problema, puesto que la actividad de su empresa está basada a nivel local en Cataluña, con algunos negocios que alcanzan otros puntos de España y que sí están presentes en la feria. Pero hay a quien esta escasa presencia internacional le está restando músculo de expansión.
"Paseando por Construmat, te das cuenta de que todos hablan catalán"
Jaume Alsina, Gerente de Grupo Alsina, asegura que “poco a poco veremos como la tendencia en la construcción en España será pasar de las 800 o 900.000 viviendas anuales a unas 500.000, y por lo tanto todos los profesionales que estamos en el ramo de la construcción tendremos que entrar también en mercados extranjeros, para lo cual necesitamos una plataforma internacional. Construmat tendría que dar a conocer al mundo los productos españoles. Tendría que, en definitiva, ayudarnos a internacionalizar el sector, y por ahora no lo está haciendo”.
Desde el comité organizador, el director comercial de Roca Corporación Empresarial, Francisco Lafuente, asegura que “se ha hecho mucha publicidad en medios internacionales, pero luego esta inversión no se traduce en una amplia representación como debería ser. Sólo hace falta pasear por los pasillos de Construmat para darse cuenta de que todo el mundo habla catalán”. En su opinión, “a pesar de que la organización se está esforzando en mejorar la representación internacional, Construmat todavía tiene que luchar por ser una verdadera feria nacional, ya que actualmente todavía tiene un carácter excesivamente local”.
La polémica de los dos recintos
La ampliación de Fira de Barcelona con su nuevo recinto Gran Vía 2 no deja de resultar polémica. Construmat es uno de los salones que ocupan tanto este nuevo espacio como el recinto de Montjuïch, y esta partición no resulta del agrado de casi nadie. Según Joaquim Sas, Gerente de Sas Prefabricados Hormigón y miembro del comité organizador de la feria, “en una muestra con dos recintos, se limita mucho la capacidad del visitante. La construcción de Gran Vía 2 no ha dado los resultados que se esperaban, y no soluciona las necesidades de un certamen de esta categoría. Ha sido una solución pésima, un parche que no soluciona las necesidades de Fira de Barcelona”.
Para Jaume Alsina, “el problema no es que haya dos recintos, pero lo que sí es gravísimo es que no haya ningún tipo de conexión rápida y eficaz entre los dos, o entre ellas y el aeropuerto de Barcelona”.
La falta de conexión entre los dos recintos preocupa a los empresarios
Daniel Lleonart recuerda su experiencia en la feria de Munich, donde “la infraestructura ferial es un antiguo aeropuerto, donde por supuesto no hay ningún tipo de problema de espacio o comodidades como las plazas de parking, la movilidad, etc…”. En su opinión, “en Barcelona nos han querido vender el recinto de Gran Vía 2 como la panacea y la apuesta de futuro, y te das cuenta de que allí donde está ubicado no hay ni espacio para seguir creciendo, ni las infraestructuras necesarias para que sea un lugar fácilmente accesible”.
El modelo de Construmat, a debate
Una de las principales preocupaciones tanto de los empresarios españoles como del comité organizador de Construmat es qué modelo deberá seguir este salón en sus futuras ediciones. Ante la apuesta generalista que viene caracterizando a esta macroferia de la construcción, cada vez surgen más voces que piden una atomización por subsectores. En opinión de Alsina, “es mejor ser los primeros en cada uno de los sectores, que ser mediocres queriendo abarcarlo todo”. De hecho, y según Lafuente, “sólo algunos sectores están ampliamente representados, como es el caso, en nuestra órbita de negocio, de los sanitarios. Del resto, hay muchos sectores en los que no se está profundizando lo suficiente”. Por su parte, Joaquim Sas hecha cálculos y concluye que “estamos creando una feria tan generalista que resulta totalmente invisitable. Para pasear por todos los stands se necesitarían más de tres días”.