Actualidad de economía y nuevas tecnologías.
Viernes 05 del Septiembre de 2008 — Actualizado a las: 17:35 PM
A pesar de las amenazas del Gobierno de Pyongyang de llevar a cabo ensayos con armamento nuclear, Corea del Norte “no tenía ningún motivo” en estos momentos para acabar perpetrando sus planes, según explica Josep Manuel Brañes, responsable del Centro de Estudios Coreanos de la UAB, “a no ser que se trate de motivos de clave interna”. Al haberse cumplido la advertencia, “el programa nuclear lleva a una situación de no retorno”, asegura Alfonso Ojeda, director del Centro Español de Investigaciones Coreanas (CEIC).
China tradicionalmente había apoyado a Corea del Norte para “evitar su colapso completo y que las fronteras chinas se llenen de norcoreanos”, según Rafael Bueno, catedrático de Relaciones Internacionales de la Complutense de Madrid y experto en relaciones China-Corea del Norte. Sin embargo, ya ha manifestado su rechazo a la prueba nuclear, aunque “hace tiempo que está mostrando su inquietud y preocupación”, indica Luís Lemkow, analista de asuntos coreanos. China, añade Ojeda, “no va a permitir que Corea del Norte alcance el estatus de gran potencia nuclear ya que está en juego su propio prestigio”.
Pero en la zona hay otros países muy pendientes de los próximos pasos del Gobierno de Pyongyang. “Japón no se va a quedar con los brazos cruzados”, asegura el director del CEIC, más cuando “es el país que se siente más amenazado”, ratifica Bueno. Xavier Ortega, catedrático de Física y Energía Nuclear de la UPC, coincide en que “si Japón tiene un riesgo potencial cerca de su propia casa es probable que inicie una carga armamentística”.
Abastecimiento energético
Corea del Norte ha protagonizado una defensa de la energía nuclear alegando su necesidad de abastecimiento energético. Sin embargo, el uso armamentístico ha desmontado hoy ese pretexto.
Ortega explica que cuando se habla de energía nuclear perfectamente “puede haber una línea de investigación militar sin necesidad de disponer de una aplicación civil”. Así, “mientras España impulsa aplicaciones civiles de la energía nuclear, Israel tan solo se basa en usos militares”.
Por otra parte, esta “demostración de su capacidad defensiva” por parte de Corea del Norte, según lo define Brañes, “no requiere que el país cuente con grandes cantidades de materia prima ni con producción de energía nuclear”, recuerda Ortega. Además, no tiene porqué mermar el uso de este tipo de energía en la zona, ya que “en China tiene un presencia muy potente y no tendrá ningún impacto sobre el país”, opina Lemkow.
Relaciones con Corea del Sur
Corea del Sur había mantenido en los últimos años una “política de diálogo y mano tendida a través de inversiones, ayudas y encuentros de alto nivel” con sus vecinos del Norte, explica Ojeda, quien añade que “incluso estaba dispuesta a suministrarle energía si el problema era su escasez”.
Por otro lado, Corea del Sur ha estado trabajando por convertirse en un “eje del capital financiero, los negocios y las inversiones”. Todo ello se pone en peligro, según Ojeda y Bueno, “por la pérdida de confianza que puede derivarse de una situación de inestabilidad”. Para Lemkow, sin embargo, la prueba nuclear “no tendrá ningún impacto” sobre el desarrollo económico de Corea del Sur, extremo en el que coincide Brañes.