Mientras que si nos referimos a la economía estadounidense los expertos no siempre coinciden (desde Banif, por ejemplo, creen que las probabilidades de una recesión en EEUU son “escasas”, aunque desde DifBroker consideran que “sin duda”, el país sufrirá dicho proceso en uno o dos trimestres), en cuanto se habla de economía española la consigna es unánime: el año 2008 confirmará la tendencia de los últimos meses de 2007 y traerá consigo la desaceleración económica, que se traducirá en variables como la caída del consumo o una menor creación de empleo. Para algunos, como Miguel Ángel García, director del Gabinete económico de CCOO, la desaceleración será intensa.
Uno de los indicadores que pondrá de manifiesto este proceso de ralentización es el PIB para el año que acabamos de estrenar. Para Jose Manuel García de Sola, director general Inversiones y Productos de Banif, el crecimiento del PIB se situará en torno al 2,8% frente al 3,7% en 2007, mientras que bajo el punto de vista de Rafael Sarandeses, secretario general del Instituto Español de Analistas Financieros (IEAF), este incremento se situará alrededor del 2,6%, el mismo porcentaje que prevé Julián Cubero, Economista Jefe para España y Análisis Sectorial del Servicio de Estudios de BBVA, si bien apunta que las perspectivas económicas son absolutamente dependientes de la resolución de las turbulencias financieras en marcha, en particular en los mercados de crédito.
En cuanto a tipos de interés en la zona euro, la opinión más generalizada entre los analistas es la de estabilidad, si bien presentan distintos matices. Desde DifBroker se apunta un mantenimiento de tipos en el 4% durante el primer trimestre, teniendo como objetivo el 4,5% a final de año. En este mismo sentido se expresa Marta Otero, economista del Servicio de Estudios del Instituto de Estudios Económicos, quien prevé que podrían mantenerse en los últimos niveles de 2007 sin descartar ligeras subidas.
Por el contrario, desde el Servicio de Estudios del BBVA esperan que, previsiblemente, hacia la primavera se produzca un descenso de 25 puntos básicos, hasta el 3,75%, del tipo de referencia del Banco Central Europeo. A partir de entonces, matiza Cubero, los tipos de interés se mantendrían estables el resto del año. También García de Sola de Banif prevé alguna posible bajada de tipos, si bien cree que, “si la inflación se modera a partir de la primavera, no hay que descartar un cambio de sesgo en 2008, como preludio a algún recorte a comienzos de 2009”.
¿En qué posición quedan las familias?
Ante esta situación, la posición en la que quedan las familias se complica, y más si se tienen en cuenta cálculos como los de la Unión de Consumidores de España-UCE (UCE), que estima que una familia compuesta por cuatro miembros pagará unos 992 euros más como media durante 2008 debido a las subidas que experimentarán algunos servicios básicos como la electricidad, el gas, las hipotecas, el agua y el transporte público durante este nuevo año.
Todo ello conllevará, según los analistas, un menor consumo. Sarandeses sintetiza muy claramente lo que ocurrirá en 2008: “hipotecas más caras que en años anteriores y menor capacidad de consumo”. Para Banif, que las familias consuman menos significará a su vez que aumentará la tasa de ahorro. Bajo el punto de vista de DifBroker, y seguro que también de muchos consumidores, las familias de hecho ya están afectadas, debido a que aunque los tipos de interés en la zona euro no han subido, “las posibles futuras subidas ya están reflejadas en el Euribor a 3, 6 meses y un año”. Los consumidores, por tanto, se están viendo afectados ya por una decisión futura.
Sin embargo, para Otero del IEE, el efecto de las subidas de tipos no se ha trasladado en su totalidad a todas las familias por lo que la el gasto en consumo final seguirá disminuyendo así como el aumento del peso de la deuda en la renta de las familias durante el próximo año.
Finalmente, el Economista Jefe para España y Análisis Sectorial del Servicio de Estudios de BBVA cree que 2008 será un año en el que las familias españolas” afrontan un escenario en el que se seguirá creando empleo, aunque menos intensamente de lo que ha venido produciéndose hasta ahora”. Como consecuencia, explica, se consolidará la actual desaceleración de su gasto en consumo, especialmente en bienes de carácter más duradero.
En lo que se refiere a la demanda de vivienda por parte de los hogares, Cubero considera que se intensificará el freno que se está registrando en la misma desde mediados de 2006 en un entorno en el que las condiciones financieras “son menos holgadas”. Con todo, asegura que algunas familias contarán con un par de fortalezas para hacer frente a este año económicamente complicado: unos niveles de ahorro comparativamente elevados, entre el 10% y el 11% de su renta disponible, y una saneada situación patrimonial, dado que el aumento de la deuda de los hogares ha servido para incrementar su riqueza inmobiliaria, se mantienen como factores de soporte para los hogares.