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Martes 13 del Mayo de 2008 — Actualizado a las: 12:39 PM
“La propuesta del presidente Zapatero no cambia el hecho de que España destina el 0,5% del PIB a ayudar a las familias, mientras que la media europea es del 2,5%”. Raúl Sánchez, director del Instituto de Estudios Superiores de la Familia, está convencido de que las familias agradecerán esta ayuda, pero que la natalidad no crecerá gracias a una simple “paga extra”.
Según los últimos datos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), las mujeres españolas desean tener una media de 2,7 hijos, mientras que en realidad se está alumbrando a 1,3 hijos por mujer en edad fértil. La diferencia es debida a dos motivos: la falta de recursos económicos, y la imposibilidad de conciliar la vida personal y la profesional.
La edad media de las madres primerizas ya ha alcanzado los 31 años
En este contexto, “la medida que propone el Gobierno dará un respiro económico, pero de ningún modo plantea una solución global al problema de la natalidad”, asegura Nuria Chinchilla, directora del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE.
“Es una propuesta precipitada. Si el objetivo es incentivar la natalidad, dudo mucho que lo consiga si no va acompañada de otras medidas como sucede en el resto de países de la UE”, añade Sánchez.
Para Pedro Rascón, vicepresidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres (CEAPA), “la baja natalidad no es tanto un problema económico como social. Llevamos un ritmo y un estilo de vida que no se adapta a las necesidades familiares, y valores como la independencia o la autonomía se van imponiendo. Todo ello tiene consecuencias en el concepto de familia”.
Prueba de ello es que la edad media de las madres primerizas sólo ha hecho que aumentar desde 1975, cuando el INE registró las primeras estadísticas, y la media se situaba en los 28 años. En 2005, la media ya alcanzó los 31 años, después de una lenta pero incesable progresión.
Más allá de los aspectos sociológicos, la disponibilidad de recursos económicos es determinante. Se calcula que, al cabo de los años, las familias francesas pueden llegar a reducir su nivel de vida en un 20% por los gastos de los hijos, mientras que en España se puede llegar hasta el 80%. “Es una locura”, afirma Chinchilla, “y esto está pasando porque en nuestro país no se está apoyando a la familia, sino que tan sólo se están dando algunas ayudas que no son suficientes para atajar el problema”.
Las familias españolas con hijos reducen su nivel de vida mucho más que otros países europeos
Empresa Familiarmente Responsable
Sin duda, la colaboración de las empresas es indispensable para conseguir atajar el segundo gran problema de la paternidad: conciliar la vida profesional con la personal. En España se ha desarrollado un certificado de la Empresa Familiarmente Responsable (EFR), que distingue a aquellas compañías flexibles cuyos trabajadores pueden compaginar la paternidad con el trabajo.
La directora del Centro Internacional Trabajo y Familia asegura que “si el gobierno incentivara a las empresas, éstas lucharían para conseguir la conciliación”. Una de las medidas que proponen es otorgar más puntos en concurso público a las empresas que hayan obtenido el certificado de EFR.
Una inversión de futuro
Se calcula que la medida propuesta por el Gobierno puede suponer un desembolso de 1.200 millones de euros en lo que queda de año, dado que según las previsiones nacerán cerca de 500.000 niños en este periodo. “Este dinero está tan bien invertido como el que se destina a construir autopistas o trenes de alta velocidad”, asegura Sánchez.
En su opinión, “dentro de algunos años seremos uno de los países más envejecidos del mundo, y eso nos puede convertir en una sociedad sin capacidad de progreso”. Por lo tanto, “esto no es un tema de beneficencia sino una compensación para que las familias puedan crecer más”.
Coincide en este punto Chinchilla, para quien “los que tienen hijos están conformando un capital humano, económico y social de futuro, y por tanto fomentar esta natalidad no es una cuestión de beneficencia sino de justicia”.