Desde el inicio de la pugna por Endesa ha pasado ya casi un año y medio. En septiembre de 2005 Gas Natural confirmaba los rumores sobre su posible interés por la eléctrica, lanzando una OPA sobre el 100% de la compañía, a un precio de 21,3 euros por acción. El precio y la forma de pago (la gasista proponía un desembolso del 34,5% del valor en metálico y un 65,5% en acciones) se convirtieron a los pocos meses, en febrero de 2006, en el arma de contraataque de E.ON: la alemana valoraba en aquel momento la acción de Endesa a un precio de 27,5 euros y ofrecía que el pago fuera totalmente en efectivo.
En septiembre de 2006 llegó a escena el tercer pretendiente de la eléctrica, Acciona, no con intenciones de lanzar una OPA pero sí de tener influencia en su gestión. De hecho, en estos momentos ya cuenta con el 21,03% de los títulos y la compañía insiste en su intención de alcanzar el 24,9%, en lo que los analistas consultados coinciden en calificar de “posición especulativa”. Desde ese momento, Endesa ha visto como su valor en bolsa se inflaba cada vez más hasta llegar incluso a superar los 39 euros por título. E.ON ofrece ahora 34,5 euros por acción y Gas Natural, 23 euros.
A esta batalla por el control de Endesa hay que sumarle varios capítulos judiciales, aunque dos de los más relevantes, los que paralizaban las OPAs por la adopción de medidas cautelares, se han visto recientemente resueltos. ¿Qué cabe esperar a partir de ahora? ¿Todo empieza y acaba en Endesa?
Las segundas partes ¿nunca? son buenas
Con independencia de quién se quede con Endesa, existen otras opciones de reordenación energética en España, en aras de conseguir un grupo fuerte capaz de enfrentar la cada vez más globalizada competencia.
“Un acuerdo entre Gas Natural e Iberdrola tendría una lógica natural, tanto a nivel estratégico como de crecimiento y de futuro” asegura Jordi Falgueras, Coordinador del Departamento de Estudios de Gaesco Bolsa. Este escenario sería la segunda parte de una historia que ya se intentó en 2003, cuando la gasista lanzó una OPA sobre la segunda eléctrica de España, aunque sin éxito.
Esta posible operación, sin embargo, ya cuenta con la presencia de terceros que añaden dificultad a un eventual acuerdo entre las españolas: Iberdrola ya ha movido ficha con Scottish Power, en lo que ha sido un movimiento “más defensivo que estratégico”, según Falgueras.
Si todo quedara “en casa”…
Otra opción apuntada por los analistas es la integración de los distintos procesos del negocio del gas. Aquí es donde aparece Repsol YPF, a través del cual Gas Natural podría integrarse en el negocio de la “exploración y producción de gas, lo que es una opción no descartable”, según señala Mariano Marzo, catedrático de estratigrafía, paleontología y geociencias marinas de la Universidad de Barcelona.
De todas formas, en este movimiento no habría que olvidar las “dificultades a nivel de competencia” que presentaría la operación, según Falgueras, ya que “previsiblemente intervendrían la Comisión Nacional de la Energía y el Tribunal de Defensa de la Competencia español”, indica Mariano Sancho, Director de Mercado de Capitales de Grupo Riva y García. Además cabe recordar que La Caixa posee participación en ambas empresas energéticas.
Girar la mirada hacia Europa
Teniendo en cuenta que la competencia no queda restringida al ámbito español, sino que se torna cada vez más global, los expertos también contemplan la posibilidad de mirar hacia Europa. Para Marzo, una buena opción resultaría llegar a “acuerdos en el ámbito de la mediterránea o con empresas globales dispuestas a jugar en dicho ámbito”. Más concretamente, según Sancho, la lusa EDP “podría ser una buena elección”.
El precio de resistir la presión
En estos momentos, el de E.ON es el precio que más se acerca a la cotización actual de Endesa en bolsa, aunque aún se sitúa por debajo. Wulf Bernotat, presidente del gigante alemán, ha asegurado que "no nos dejaremos influir por la reciente especulación en el mercado". Sin embargo, el analista de Gaesco Bolsa considera que E.ON “tiene capacidad financiera para ofrecer 40 euros por título, lo que convencería de forma masiva a los accionistas”.
De opinión distinta son Martí Pachamé, Director de gestión de patrimonios de GVC, quien cree que la alemana “está muy ajustada a un precio de 35 euros”, y el especialista de Riva y García, que pronostica que “si (E.ON) pagara 37 euros estaría hipotecando su futuro” porque “Endesa no vale tanto pero la lucha por el poder generada obliga a pagar una prima por su control”.
Un campeón en la parrilla de salida mundial
Para Manuel Ballbé, catedrático de derecho administrativo de la Universidad Autónoma de Barcelona, es fundamental tener empresas energéticas fuertes españolas sobretodo porque “no se está creando un mercado único europeo, sino un mercado único alemán”. Los primeros pasos para ello ya los ha dado Alemania, por ejemplo, con el gaseoducto que la rusa Gazprom tiene entre Rusia y Turquia, que al pasar por Hungría para llegar a Europa, está bajo el control indirecto del país germano, dado que E.ON se hizo con la empresa energética húngara, así como con la de otros países del Este. Por ello, la alemana “está obsesionada con liquidar cualquier competencia, incluida la de Gas Natural”.
Asimismo, Ballbé insiste en que “nos preocupamos mucho por los campeonatos mundiales deportivos y no de situar en la parrilla de salida del campeonato económico mundial a una empresa española fuerte y dinámica”. Gas Natural podría ser uno de estos campeones, considera el catedrático, aunque reconoce que “necesita un refuerzo eléctrico”. De todas formas, si la gasista española “pierde la OPA, en realidad está ganando porque estar en Endesa, que es una empresa nada competitiva, podría frenar su dinamismo”.