Las empresas españolas con inversiones en Cuba, preocupadas por la renovación de sus contratos
Algunos expertos consideran que podrían surgir conflictos empresariales con EEUU en el caso que en la isla se dé una transición democrática
Fernando Del Pozo, director general de la consultora Inversiones y Negocios Europa-América (INEA), ha asegurado a Noticias.com que “a los empresarios españoles que tienen intereses e inversiones en Cuba no les preocupa tanto el cambio político sino si se respetarán los contratos que el gobierno cubano ya tiene firmados con las compañías españolas, sobretodo si van a ser utilizados como moneda de cambio para recibir apoyos políticos tanto para una posible transición democrática como para el mantenimiento del régimen en la figura de Raúl. Ahora mismo pueden hacer poco porque las inversiones que hay son en activos fijos, como sucedía en Bolivia”.
En el caso que Raúl Castro se quede en el poder de manera definitiva, Carles Murillo, director del Observatorio de las Relaciones con Latinoamérica de la Universidad Pompeu Fabra, ha explicado a este portal que “podría repercutir a corto plazo en una inseguridad del turista que quiera viajar a Cuba y, por tanto, el sector podría resentirse”. De momento, “la gente se resiste a truncar sus vacaciones y la actual situación puede afectar más al turista estadounidense o británico, pero no al español porque es un territorio donde nos sentimos cómodos”, considera Jesús Martínez Millán, presidente de la Federación Española de Asociaciones de Agencias de Viajes.
Del Pozo asegura que este escenario de continuidad del régimen depende también de factores externos, “sobretodo si sube al poder el hermano de Castro con el apoyo condicionado de la población que aún está en la isla, pero también con el apoyo económico de Hugo Chávez, ya que en ese caso es posible que la situación se alargue y no haya un cambio inmediato como la población cubana de Florida está esperando”.
El estado democrático
La otra gran posibilidad, en caso que Fidel Castro no regrese a la presidencia, es la de la transición democrática. El gobierno de EEUU no va a perder esta oportunidad para llevar a cabo una serie de medidas que aceleren la transición en Cuba. Entre ellas se encuentra el uso de mecanismos migratorios ya existentes entre Washington y La Habana y la publicación de un listado de funcionarios del actual gobierno de la isla con el objetivo de impedir eventuales desplazamientos.
La Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) también aprovechó la actual coyuntura para pedir al Ejército cubano que instale un gobierno transitorio cívico militar y de esta forma evitar que Raúl Castro suceda a su hermano. La idea es, según la asociación, abrirle el paso al estado democrático.
Murillo vaticina que “en el momento en que haya un proceso orientado a la transición democrática, a corto plazo se puede dar una situación de incertidumbre, pero a medio y largo plazo reforzará la apertura de la economía cubana y, por lo tanto, las expectativas para la inversión extranjera mejorarían, y concretamente las del sector turístico. Además, habría buenas expectativas para la producción y los transformados derivados del sector primario o agroalimentario”. En cambio, el director general de INEA no coincide en este punto, ya que cree “el modelo de inversión en la isla está acabado porque quedan libres pocas zonas para la construcción de complejos hoteleros y hay pocos recursos naturales como para ser objetivo de corrientes inversoras”. Del Pozo apuesta en este sentido por países como Costa Rica, El Salvador y Guatemala, los cuales “ofrecen oportunidades turísticas más importantes”.
Protagonismo de EEUU
Hace pocas semanas, el segundo informe de la Comisión para la Asistencia a una Cuba Libre, creada por EEUU, estableció que la ayuda del país norteamericano para la transición democrática sería de más de 80 millones de dólares (62,8 millones de euros). De esta cantidad, 31 millones de dólares irían destinados a financiar a la "sociedad civil independiente", 24 millones para terminar con el bloqueo a la información en Cuba, 15 millones para el fortalecimiento de la planificación para la transición y 10 millones para actividades educativas universitarias.
Un posible estado democrático en Cuba “estaría controlado por EEUU a través de los refugiados de Florida, impulsando en la isla toda serie de negocios, pero no de forma directa para no ser considerado un expropiador”, según ha explicado a Noticias.com Fernando Del Pozo.
La superioridad estadounidense en el control de la zona podría conllevar además conflictos con los empresarios españoles con intereses en la isla. Históricamente, EEUU mantiene algunos recelos con España porque el régimen cubano les expropió sus tierras, que luego revendió a inversores españoles. Todavía hoy algunas empresas estadounidenses reclaman la devolución de esos terrenos. “Si por cuestiones geopolíticas Cuba se tiene que acercar a EEUU podría haber algún conflicto entre los inversionistas españoles y los americanos. En ese caso, es probable que EEUU no permita que los inversores europeos entren con fuerza en la isla, ya que siempre ha declarado que considera Cuba como un punto geográfico, económico y militar muy importante y sobretodo con la presencia de Hugo Chávez en Venezuela”, pronostica Del Pozo.
Noticias relacionadas
Fidel Castro asegura en un comunicado que se siente "perfectamente bien"
La asociación Cuba Democracia Ya busca el apoyo internacional con la mirada puesta en la evolución de Fidel Castro
Fidel Castro delega el mando de Cuba en su hermano Raúl mientras él se recupera de una crisis intestinal