12/06 - Redacción
Durante 2006 los países en desarrollo conseguirán un crecimiento casi récord de un 7%. De hecho, durante los próximos 25 años, la globalización podría generar un crecimiento del ingreso promedio más rápido que el registrado durante el período 1980-2005 y en ese contexto, los países en desarrollo desempeñarían un papel fundamental, según el último informe de Perspectivas económicas mundiales 2007 del Banco Mundial.
El estudio, basado en cómo afrontar la nueva etapa de la globalización, también desvela que, sin embargo, el crecimiento en estos países caerá en 2007 y 2008, aunque igualmente superará el 6%, cifra que duplica de largo la tasa de los países de ingreso alto, prevista en un 2,6%.
Asimismo, el Banco Mundial advierte de que si la riqueza creada no se gestiona debidamente, dicho crecimiento podría ir acompañado de una “creciente desigualdad de ingreso y de presiones ambientales potencialmente considerables”.
De todas formas, el crecimiento generalizado en los países en desarrollo a lo largo del período tendría efectos considerables en la pobreza mundial. "El número de personas que sobreviven con menos de 1 dólar al día podría reducirse a la mitad, pasando de los 1.100 millones actuales a 550 millones en 2030. Sin embargo, algunas regiones, sobre todo África, corren el riesgo de quedar rezagadas. Más aún, la desigualdad de ingreso podría acentuarse en muchos países, lo que aumentaría las inquietudes actuales sobre la desigualdad entre los países", ha señalado François Bourguignon, primer vicepresidente del Banco Mundial.
Los países en desarrollo también ganan protagonismo en cuanto al comercio mundial de bienes y servicios. Este sector podría crecer más del triple y alcanzar un total de 27 billones de dólares en 2030. Según la entidad, este tipo de países, que hace apenas dos decenios suministraban el 14% de las importaciones de productos manufacturados de los países ricos, hoy aportan el 40% y para 2030 posiblemente representen más del 65%. Al mismo tiempo, la demanda de importaciones por parte de los países en desarrollo se perfila como el motor de la economía mundial.
Amenazas
De acuerdo con el informe, el calentamiento de la Tierra constituye uno de los principales riesgos a los que se enfrentará el mundo. Debido al aumento de la producción, las emisiones anuales de gases de efecto invernadero aumentarán en torno a un 50% para 2030 y, probablemente, se duplicarán para 2050 “si no hay un cambio general de políticas”. A fin de evitar esta situación, las políticas deberán promover el crecimiento "limpio" y limitar las emisiones manteniéndolas en niveles que a la larga estabilicen las concentraciones atmosféricas. Asimismo, los países pobres necesitarán asistencia para adaptarse a los cambios ambientales, incluido el apoyo a su participación en el mercado del financiamiento del carbono.
Los autores del informe concluyen que los desafíos de la globalización representan nuevas cargas tanto para las autoridades nacionales como para los funcionarios internacionales. En el ámbito nacional, los gobiernos deben garantizar la incorporación de los pobres al proceso de crecimiento realizando las inversiones necesarias en educación, infraestructura y mecanismos de apoyo para trabajadores desplazados.
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